lunes, 6 de junio de 2011

Día del maestro boliviano

Ea (6-06-11).- Durante el gobierno de Bautista Saavedra, bajo Decreto Supremo, es declarado en mayo de 1924, cada 6 de junio como el día del Maestro boliviano como un sentido homenaje a ese ser que imparte nuevos conocimientos en diferentes centros.

Como figura histórica en Bolivia tenemos a Modesto Omiste que aportó enormemente a la educación de nuestro país. Considerado por muchos escritores como "El Sarmiento boliviano". Creó las escuelas "1º de Abril" (niños) y "Juana Azurduy de Padilla" (niñas) en el año 1883. Fue gestor de las Asambleas del Maestro donde impartió en conferencias modernos métodos pedagógicos para su tiempo. Se consagró a la libertad de enseñanza en todos sus grados e influyó en la Ley de Libertad de Enseñanza que se aprobó un 22 de noviembre de 1872.

Otros personajes influyentes para la educación boliviana fueron: Franz Tamayo quien explicó la urgencia de una pedagogía basada en nuestra realidad étnica antes que en modelos extranjeros en su obra: Creación de una Pedagogía Nacional . Por su parte, Avelino Siñani y Elizardo Perez marcaron hito con la escuela productiva de Warisata. Se puede citar a más personajes que dieron a Bolivia un impulso importante en la educación pero son más importantes aquéllos maestros que, anónimamente y desde las aulas, luchan día a día por sembrar en las jóvenes mentes "la alegría de aprender" que ya Jaime Escalante hace más de 40 años enunció. La libertad y alegría de aprender es el máximo reto que todo buen maestro toma en sus manos antes de entrar al aula.

Homenaje al Maestro en su día

Todos debemos rendir un justo homenaje a las personas que nos nutrieron y robustecieron nuestros primeros conocimientos con las sabias y pacientes enseñanzas, impartidas años atrás cuando cursamos la instrucción primaria.

Rindamos también un homenaje a los que tuvieron la responsabilidad de prepararnos en el nivel secundario, los cuales merecen respeto y toda nuestra consideración.

Es al viejo maestro que vimos el otro día tratando de subir a un vehículo de transporte urbano atestado de pasajeros, a quien dedicamos estas líneas que arrancan de nuestros más escondidos recuerdos, los pedazos de infancia que bajo su vigilante mirada, transcurrieron felices.

Estamos seguros y podríamos decir que son y serán padres... padres en la escuela, porque se llenaron de orgullo cuando nosotros, sus estudiantes, alcanzamos metas, sueños, el éxito... porque desde el primer día se dedicaron a educar, sacrificadamente igual que un padre y una madre.

Aún recordamos sus sabios consejos maestro y amigo, teniendo muy presente, entre tantos pasajes de nuestra vida escolar, la vez que un grupo de alumnos faltamos a clases durante varios días, aprovechando ese tiempo para formar un club deportivo y para colmo de la imprudencia o inocencia de niño, mediante una carta con pésima ortografía, retamos al equipo del colegio vecino y adversario para sostener un encuentro futbolístico, lógicamente resignados al posterior castigo que se nos vendría encima, sin lugar a dudas.

Sin embargo, en vez de la merecida reprimenda y castigo físico que merecíamos, para sorpresa de todos nos dijiste: " Tienen mucha imaginación y sobre todo decisión, porque creen en lo que emprenden; llegaran muy lejos en la vida cuando sean mayores, pero tengan presente que jamás deberán faltar a sus obligaciones o cometer actos de indisciplina".

"Lo que han hecho ustedes es un acto de indisciplina, falta de respeto, y en consecuencia censurable; pasen todos a su salón y que esto no vuelva a ocurrir porque entonces si me van a conocer" nos dijiste a todos y ordenaste agitando tu vara, sin poder ocultar por entero la risa que te causaba la travesura de “tus hijos”, porque así nos considerabas y querías.

Cuantas veces estuvimos a punto de desmayar ante los dolores y sinsabores que nos da la vida, pero siempre en esos difíciles momentos, nos pareció escuchar tu voz repitiéndonos como antes, "Nunca inclinen la frente en forma servil ante nadie y sigan luchando hasta lograr lo que se han impuesto y si están seguros que actúan dentro de lo moral, la honestidad y la decencia; tengan la certeza que lo lograrán". Y tal como lo dijiste, así fue.

Ahora varios de tus estudiantes, te vimos cansado, arrastrando el peso de los años y tal vez la ingratitud del mundo que jamás premió su sacrificio, jubilándolo con un sueldo miserable, no obstante que dedicaste los mejores años de su vida, descuidando muchas veces tu propio hogar para cuidar y formar a hijos que no son suyos, preparándolos para que sean ciudadanos útiles al país y orientándolos para que no caigan en actos indebidos. ¿Qué te han dado?, sólo abrazos y algunos desabridos discursos cuando llega el Día del Maestro.

Nuestra gratitud para al Maestro, mujer y hombre valioso que camina con el orgullo que significa ser ejemplo de honestidad, de decencia y de mística.

Fuente: EaBolivia

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