Abi (30-06-14).- La ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Teresa Morales, informó el lunes por la noche que la leche en polvo a precio reducido de la empresa PIL Andina será distribuida en 5.000 puntos de venta del país, 130 agencias autorizadas y 7 oficinas propias.
"Serán entregadas en todo lado, 5.000 puntos de venta directa en todo el país y 130 agencias autorizadas y 7 oficinas propias", dijo en una entrevista con la televisora ATB.
El viernes, El Gobierno, en convenio con PIL Andina y el Fondo Pro Leche, decidió reducir el precio de la leche en polvo entera entre 33 y 39%, con el objetivo de "democratizar" el consumo de ese alimento.
Reiteró que la rebaja del precio que va entre 33 y 39% rige para los nuevos productos y cuentan con novedosas presentaciones como la leche en polvo de un sobre de 120 gramos que valía 8,50 bolivianos y ahora vale 5 bolivianos.
Otro de los productos, agregó es el de 24 gramos que alcanza para la preparación instantánea de un vaso de leche, que ahora se encuentra en el mercado a 1,80 bolivianos, pero con el convenio ahora su costo será de 1,20 bolivianos.
Fuente: ABI
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martes, 1 de julio de 2014
jueves, 2 de febrero de 2012
La FAO destaca reducción de precios de alimentos en Bolivia
Op (2-02-12).- La oficina regional del Fondo Mundial para la Alimentación (FAO por su sigla en inglés), dependiente de las Naciones Unidas, observó como "importante" la reducción de los precios de los alimentos en América Latina durante el 2011, aunque reiteró que estos índices se encuentran sobre los niveles observados durante 2007, 2008 y 2009.
"Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay experimentaron reducciones significativas en las tasas anuales de inflación de los alimentos durante 2011, bajando a niveles de inflación de un solo dígito", afirma la FAO.
Señala que en el caso opuesto se encuentran Chile, Colombia, Ecuador y Perú donde se observaron presiones inflacionarias que llevaron al nivel de precios, promedio general y de alimentos a superar las tasas observadas en 2010, aunque por debajo de lo registrado durante la crisis mundial de los alimentos de 2008.
En Chile la tasa de inflación de los alimentos alcanzó un 8,6 por ciento, en Colombia un 5,3 por ciento, en Ecuador un 6,8 por ciento y en Perú un 8 por ciento.
En México, en tanto, el nivel de precios promedio de los alimentos aumentó de un 4,9 por ciento en 2010 a un 5,8 por ciento en 2011, aunque el país retornó a los mismos niveles de inflación registrados antes de la crisis mundial de los alimentos.
La Región
En ese sentido, la Oficina Regional de la FAO manifestó que diversos países de la región experimentaron reducciones importantes en las tasas de inflación de los alimentos entre 2010 y 2011.
Los datos del organismo multilateral dan cuenta que la inflación regional de alimentos alcanzó 8,5 por ciento en 2011, un punto porcentual menos que en 2010 (9,6 por ciento).
En contraste, la inflación general de la región se incrementó marginalmente con respecto al año 2010, registrando un 7 por ciento anual, según el informe mensual de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el cual hace un balance de los precios alimentarios en la región durante 2011.
El informe señala que diversos países de la región experimentaron reducciones importantes en las tasas de inflación de los alimentos entre 2010 y 2011, llegando incluso en algunos casos a tasas inferiores a las registradas antes de la crisis mundial de los alimentos de 2008.
El Índice de la FAO para los precios internacionales de los alimentos cayó 6 por ciento entre diciembre de 2010 y diciembre de 2011. A pesar de esto, el índice se encuentra actualmente por sobre los niveles observados durante 2008, cuando se dio la denominada crisis alimentaria.
Fuente: Opinion
"Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay experimentaron reducciones significativas en las tasas anuales de inflación de los alimentos durante 2011, bajando a niveles de inflación de un solo dígito", afirma la FAO.
Señala que en el caso opuesto se encuentran Chile, Colombia, Ecuador y Perú donde se observaron presiones inflacionarias que llevaron al nivel de precios, promedio general y de alimentos a superar las tasas observadas en 2010, aunque por debajo de lo registrado durante la crisis mundial de los alimentos de 2008.
En Chile la tasa de inflación de los alimentos alcanzó un 8,6 por ciento, en Colombia un 5,3 por ciento, en Ecuador un 6,8 por ciento y en Perú un 8 por ciento.
En México, en tanto, el nivel de precios promedio de los alimentos aumentó de un 4,9 por ciento en 2010 a un 5,8 por ciento en 2011, aunque el país retornó a los mismos niveles de inflación registrados antes de la crisis mundial de los alimentos.
La Región
En ese sentido, la Oficina Regional de la FAO manifestó que diversos países de la región experimentaron reducciones importantes en las tasas de inflación de los alimentos entre 2010 y 2011.
Los datos del organismo multilateral dan cuenta que la inflación regional de alimentos alcanzó 8,5 por ciento en 2011, un punto porcentual menos que en 2010 (9,6 por ciento).
En contraste, la inflación general de la región se incrementó marginalmente con respecto al año 2010, registrando un 7 por ciento anual, según el informe mensual de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el cual hace un balance de los precios alimentarios en la región durante 2011.
El informe señala que diversos países de la región experimentaron reducciones importantes en las tasas de inflación de los alimentos entre 2010 y 2011, llegando incluso en algunos casos a tasas inferiores a las registradas antes de la crisis mundial de los alimentos de 2008.
El Índice de la FAO para los precios internacionales de los alimentos cayó 6 por ciento entre diciembre de 2010 y diciembre de 2011. A pesar de esto, el índice se encuentra actualmente por sobre los niveles observados durante 2008, cuando se dio la denominada crisis alimentaria.
Fuente: Opinion
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FAO,
Precio de Alimentos
martes, 28 de junio de 2011
América del Sur debe aprovechar altos precios de los alimentos para reducir la desigualdad
Cepal (9-06-11).- América del Sur debe aprovechar la coyuntura de altos precios de los alimentos para reducir la desigualdad y fortalecer su posicionamiento estratégico como proveedor mundial de estos productos, concordaron representantes de alto nivel de gobiernos de esta subregión, luego de un diálogo de dos días sobre el alza y la volatilidad de los precios de los alimentos promovido por CEPAL, FAO e IICA en Santiago de Chile.
"Para los países del Cono Sur, exportadores de materias primas, el desafío es aprovechar la coyuntura actual de precios altos para sentar las bases de una economía más diversificada e inclusiva, manejando adecuadamente la volatilidad y los riesgos asociados a la apreciación cambiaria. El crecimiento económico debe traducirse en empleos de calidad y distribución equitativa de la riqueza", dijo Antonio Prado, Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En la coyuntura actual, América del Sur tiene enormes oportunidades de ser un actor clave en el abastecimiento de alimentos a nivel mundial, pero la subregión no puede perder de vista los impactos que tienen los precios sobre los más vulnerables.
"Son los más pobres quienes soportan los peores efectos del alza y la volatilidad de los precios alimentarios y deben estar en el centro de nuestras políticas públicas. Por sus recursos naturales y conocimiento, América del Sur tiene una condición privilegiada para satisfacer la demanda interna por alimentos al mismo tiempo que consolida su posición granero del mundo", explicó Alan Bojanic, Oficial a cargo de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Otro reto destacado por los países, ineludible para enfrentar la volatilidad de los precios agrícolas, es generar mercados transparentes y abiertos, estimulando el comercio interregional y fortaleciendo los mercados internos, especialmente el trabajo rural, caracterizado por su informalidad y precariedad.
"El precio de la canasta básica de alimentos ha crecido tanto en algunos países que ha llegado a sobrepasar los salarios mínimos. Los países han implementado medidas de corto y largo plazo para proteger a los más vulnerables y expandir la productividad agrícola de manera sustentable. Sin embargo, todavía existe la necesidad de contar con una estrategia regional al más alto nivel", dijo Víctor Villalobos, Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Para responder al desafío que presentan el alza y la volatilidad de los precios, y satisfacer la demanda creciente de alimentos de manera ambientalmente sostenible, existe el consenso de que se debe implementar una mezcla articulada de políticas agrícolas, económicas y sociales, así como aumentar la inversión en agricultura e innovación.
"Cómo buscamos mecanismos para que todos tengan acceso a los alimentos debe ser una de las prioridades para el debate en la región", planteó el Ministro Secretario General de la Presidencia de la República de Paraguay, Hugo Royg. "Debemos fortalecer el vínculo entre la política social y la política económica", agregó.
Para hacerse cargo de ésta y otras interrogantes, los países y organismos internacionales que se reunieron en la sede de la CEPAL en Santiago de Chile establecieron una agenda común de temas con miras a resguardar la seguridad alimentaria regional y ayudar a consolidar la posición de América del Sur como protagonista en el abastecimiento mundial de alimentos.
La agenda conjunta incluye el fortalecimiento de la agricultura familiar y de las redes de protección social, la inocuidad alimentaria y la creación de mecanismos de seguimiento y alerta sobre la evolución de los precios de los alimentos y la seguridad alimentaria.
La próxima semana se realizarán otros dos diálogos intergubernamentales sobre alza y volatilidad de los precios de los alimentos: uno en el Caribe (13-14 de junio en Trinidad y Tobago) y otro en América Central (15-16 de junio en El Salvador), como parte de una serie de 14 seminarios sobre el tema que la FAO está organizando alrededor del mundo.
En la cita en Santiago participaron el Ministro de Autonomía de Bolivia, Carlos Romero, y el Ministro Secretario General de la Presidencia de la República de Paraguay, Hugo Royg, además de viceministros de Agricultura, Desarrollo Rural, Agricultura Familiar, Desarrollo Social y Seguridad Alimentaria y otras altas autoridades de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y México.
Además asistieron representantes del Banco Interamericano de Desarrollo, del Programa Mundial de Alimentos, de la Unión Europea, de la Presidencia del Grupo de los 20 (G-20) y de organizaciones no gubernamentales relacionadas al sector agrícola.
Fuente: CEPAL
"Para los países del Cono Sur, exportadores de materias primas, el desafío es aprovechar la coyuntura actual de precios altos para sentar las bases de una economía más diversificada e inclusiva, manejando adecuadamente la volatilidad y los riesgos asociados a la apreciación cambiaria. El crecimiento económico debe traducirse en empleos de calidad y distribución equitativa de la riqueza", dijo Antonio Prado, Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En la coyuntura actual, América del Sur tiene enormes oportunidades de ser un actor clave en el abastecimiento de alimentos a nivel mundial, pero la subregión no puede perder de vista los impactos que tienen los precios sobre los más vulnerables.
"Son los más pobres quienes soportan los peores efectos del alza y la volatilidad de los precios alimentarios y deben estar en el centro de nuestras políticas públicas. Por sus recursos naturales y conocimiento, América del Sur tiene una condición privilegiada para satisfacer la demanda interna por alimentos al mismo tiempo que consolida su posición granero del mundo", explicó Alan Bojanic, Oficial a cargo de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Otro reto destacado por los países, ineludible para enfrentar la volatilidad de los precios agrícolas, es generar mercados transparentes y abiertos, estimulando el comercio interregional y fortaleciendo los mercados internos, especialmente el trabajo rural, caracterizado por su informalidad y precariedad.
"El precio de la canasta básica de alimentos ha crecido tanto en algunos países que ha llegado a sobrepasar los salarios mínimos. Los países han implementado medidas de corto y largo plazo para proteger a los más vulnerables y expandir la productividad agrícola de manera sustentable. Sin embargo, todavía existe la necesidad de contar con una estrategia regional al más alto nivel", dijo Víctor Villalobos, Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Para responder al desafío que presentan el alza y la volatilidad de los precios, y satisfacer la demanda creciente de alimentos de manera ambientalmente sostenible, existe el consenso de que se debe implementar una mezcla articulada de políticas agrícolas, económicas y sociales, así como aumentar la inversión en agricultura e innovación.
"Cómo buscamos mecanismos para que todos tengan acceso a los alimentos debe ser una de las prioridades para el debate en la región", planteó el Ministro Secretario General de la Presidencia de la República de Paraguay, Hugo Royg. "Debemos fortalecer el vínculo entre la política social y la política económica", agregó.
Para hacerse cargo de ésta y otras interrogantes, los países y organismos internacionales que se reunieron en la sede de la CEPAL en Santiago de Chile establecieron una agenda común de temas con miras a resguardar la seguridad alimentaria regional y ayudar a consolidar la posición de América del Sur como protagonista en el abastecimiento mundial de alimentos.
La agenda conjunta incluye el fortalecimiento de la agricultura familiar y de las redes de protección social, la inocuidad alimentaria y la creación de mecanismos de seguimiento y alerta sobre la evolución de los precios de los alimentos y la seguridad alimentaria.
La próxima semana se realizarán otros dos diálogos intergubernamentales sobre alza y volatilidad de los precios de los alimentos: uno en el Caribe (13-14 de junio en Trinidad y Tobago) y otro en América Central (15-16 de junio en El Salvador), como parte de una serie de 14 seminarios sobre el tema que la FAO está organizando alrededor del mundo.
En la cita en Santiago participaron el Ministro de Autonomía de Bolivia, Carlos Romero, y el Ministro Secretario General de la Presidencia de la República de Paraguay, Hugo Royg, además de viceministros de Agricultura, Desarrollo Rural, Agricultura Familiar, Desarrollo Social y Seguridad Alimentaria y otras altas autoridades de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y México.
Además asistieron representantes del Banco Interamericano de Desarrollo, del Programa Mundial de Alimentos, de la Unión Europea, de la Presidencia del Grupo de los 20 (G-20) y de organizaciones no gubernamentales relacionadas al sector agrícola.
Fuente: CEPAL
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jueves, 3 de febrero de 2011
Los precios mundiales de los alimentos alcanzan un nuevo récord histórico
FAO (3-02-11).-Los precios mundiales de los alimentos alcanzaron un nuevo récord histórico el pasado enero, por séptimo mes consecutivo, según revela la última edición del Índice de la FAO para los precios de los alimentos, referido a un conjunto de productos básicos y que analiza mensualmente las variaciones de los precios alimentarios a nivel global.
El Índice tuvo un promedio de 231 puntos en enero, con un 3,4 por ciento de incremento respecto a diciembre de 2010. Se trata del nivel más alto (tanto a nivel real como nominal) desde que la FAO comenzó la medición de los precios alimentarios en 1990. Los precios de todos los grupos de productos básicos controlados registraron fuertes subidas en enero, excepto para la carne, que permanecieron invariables.
Precios elevados
"Los nuevos datos muestran claramente que no cede la presión alcista de los precios mundiales de los alimentos", indicó el economista de la FAO y experto en cereales Abdolreza Abbassian. "Estos precios altos -añadió- pueden persistir en los próximos meses. El alza de precios de los alimentos supone una grave preocupación, en especial para los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos que pueden tener dificultades en financiar sus importaciones alimentarias, y para las familias pobres que gastan un porcentaje importante de sus ingresos en alimentos".
"El único factor alentador hasta el momento proviene de un cierto número de países en los que -debido a las buenas cosechas- los precios domésticos de algunos alimentos básicos permanecen bajos comparados con los precios mundiales", añadió Abbassian.
La FAO subrayó que el Índice de precios de los alimentos ha sido revisado, reflejando en su mayor parte los ajustes de su índice de precios de la carne. Esta revisión, que tiene carácter retroactivo, ha arrojado nuevas cifras para todos los índices, pero las tendencias generales medidas desde 1990 permanecen invariables.
El Índice de la FAO para los precios de los cereales tuvo un promedio de 245 puntos en enero, con un 3 por ciento de aumento respecto a diciembre y el nivel más alto desde julio de 2008, pero todavía un 11 por ciento por debajo de su máximo en abril de 2008. La subida de enero refleja sobre todo el continuo incremento de los precios internacionales del trigo y el maíz, en el marco de una reducción de la oferta, mientras que los precios del arroz cayeron ligeramente, ya que este momento coincide con la recolección de las cosechas principales en los grandes países exportadores.
El Índice de precios de aceites y grasas subió el 5,6 por ciento, hasta los 278 puntos, acercándose al récord de junio de 2008, reflejando un cada vez menor equilibrio entre oferta y demanda en el sector de las semillas oleaginosas.
El Índice de precios de los productos lácteos alcanzó un promedio de 221 puntos en enero, con una subida del 6,2 por ciento desde diciembre, pero aún así un 17 por ciento por debajo del máximo de noviembre de 2007. Una demanda consistente de productos lácteos, en el contexto de un descenso (normal) estacional de la producción en el hemisferio sur, continúa apuntalando los precios del sector lácteo.
El Índice de precios del azúcar obtuvo un promedio de 420 puntos en enero, un 5,4 por ciento de aumento con respecto a diciembre. Los precios internacionales del azúcar permanecen altos, empujados por un recorte de la oferta a nivel mundial.
Por el contrario, el Índice de la FAO para los precios de la carne permaneció estable con cerca de 166 puntos. El descenso de los precios de la carne en Europa, provocados por la falta de confianza de los consumidores tras un escándalo de piensos contaminados, fue compensado por un ligero aumento de los precios de exportación en Brasil y Estados Unidos.
Fuente: FAO
El Índice tuvo un promedio de 231 puntos en enero, con un 3,4 por ciento de incremento respecto a diciembre de 2010. Se trata del nivel más alto (tanto a nivel real como nominal) desde que la FAO comenzó la medición de los precios alimentarios en 1990. Los precios de todos los grupos de productos básicos controlados registraron fuertes subidas en enero, excepto para la carne, que permanecieron invariables.
Precios elevados
"Los nuevos datos muestran claramente que no cede la presión alcista de los precios mundiales de los alimentos", indicó el economista de la FAO y experto en cereales Abdolreza Abbassian. "Estos precios altos -añadió- pueden persistir en los próximos meses. El alza de precios de los alimentos supone una grave preocupación, en especial para los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos que pueden tener dificultades en financiar sus importaciones alimentarias, y para las familias pobres que gastan un porcentaje importante de sus ingresos en alimentos".
"El único factor alentador hasta el momento proviene de un cierto número de países en los que -debido a las buenas cosechas- los precios domésticos de algunos alimentos básicos permanecen bajos comparados con los precios mundiales", añadió Abbassian.
La FAO subrayó que el Índice de precios de los alimentos ha sido revisado, reflejando en su mayor parte los ajustes de su índice de precios de la carne. Esta revisión, que tiene carácter retroactivo, ha arrojado nuevas cifras para todos los índices, pero las tendencias generales medidas desde 1990 permanecen invariables.
El Índice de la FAO para los precios de los cereales tuvo un promedio de 245 puntos en enero, con un 3 por ciento de aumento respecto a diciembre y el nivel más alto desde julio de 2008, pero todavía un 11 por ciento por debajo de su máximo en abril de 2008. La subida de enero refleja sobre todo el continuo incremento de los precios internacionales del trigo y el maíz, en el marco de una reducción de la oferta, mientras que los precios del arroz cayeron ligeramente, ya que este momento coincide con la recolección de las cosechas principales en los grandes países exportadores.
El Índice de precios de aceites y grasas subió el 5,6 por ciento, hasta los 278 puntos, acercándose al récord de junio de 2008, reflejando un cada vez menor equilibrio entre oferta y demanda en el sector de las semillas oleaginosas.
El Índice de precios de los productos lácteos alcanzó un promedio de 221 puntos en enero, con una subida del 6,2 por ciento desde diciembre, pero aún así un 17 por ciento por debajo del máximo de noviembre de 2007. Una demanda consistente de productos lácteos, en el contexto de un descenso (normal) estacional de la producción en el hemisferio sur, continúa apuntalando los precios del sector lácteo.
El Índice de precios del azúcar obtuvo un promedio de 420 puntos en enero, un 5,4 por ciento de aumento con respecto a diciembre. Los precios internacionales del azúcar permanecen altos, empujados por un recorte de la oferta a nivel mundial.
Por el contrario, el Índice de la FAO para los precios de la carne permaneció estable con cerca de 166 puntos. El descenso de los precios de la carne en Europa, provocados por la falta de confianza de los consumidores tras un escándalo de piensos contaminados, fue compensado por un ligero aumento de los precios de exportación en Brasil y Estados Unidos.
Fuente: FAO
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