Fao (20-06-14).- La FAO presentará las principales conclusiones de su publicación bienal: El estado de los bosques del mundo (SOFO) el próximo lunes 23 de junio de 2014 a las 11:45. La edición de este año se centra en el papel de los beneficios socioeconómicos que ofrecen los bosques, incluidos los ingresos y el empleo, la energía de la madera y los productos forestales en la vivienda, así como la necesidad de cambiar el foco de atención de los árboles a las personas, tanto en la recolección de datos como en la elaboración de políticas.
En este contexto, el Comité Forestal de la FAO (COFO), reunido en Roma del 23 al 27 de junio de 2014, analizará las medidas de política forestal que promuevan la producción y el consumo sostenibles; los derechos de propiedad y de gestión; el acceso a los recursos, los mercados y la financiación; la distribución equitativa de beneficios y la valoración de los productos y servicios forestales.
La FAO nombrará al Príncipe Laurent de Bélgica el lunes 23 de junio como Embajador Especial para los Bosques y el Medio Ambiente, en reconocimiento a los esfuerzos que realiza desde hace años para promover el desarrollo mundial y las tecnologías sostenibles.
El jueves 26 de junio (12:00-18:00) se presentarán dos publicaciones dedicadas a la silvicultura familiar: “Una hoja de ruta sobre el camino a seguir para las organizaciones de productores forestales” y “Lograr que se produzca el cambio: ¿qué pueden hacer los gobiernos para fortalecer las organizaciones de productores forestales”.
La presentación será transmitida por webcast en español: http://www.fao.org/partnerships/forest-farm-facility/webcast/es/
Fuente: FAO
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viernes, 20 de junio de 2014
martes, 3 de junio de 2014
Salvaguardar la diversidad genética de los bosques del mundo
Fao (3-06-14).- La FAO instó hoy a los países a mejorar la compilación de datos y la investigación para promover la conservación y la gestión sostenible a nivel mundial de los recursos genéticos forestales, que se encuentran sometidos a una presión creciente.
Según advierte la primera edición de El estado de los recursos genéticos forestales en el mundo, la mitad de las especies forestales utilizadas y señaladas por los países están amenazadas por la conversión de bosques en pastizales y tierras de cultivo, la sobreexplotación y el impacto del cambio climático.
"Los bosques proporcionan alimentos, bienes y servicios que son esenciales para la supervivencia y el bienestar de toda la humanidad. Todos estos beneficios dependen de la salvaguardia de la rica reserva de la diversidad genética forestal del mundo, que se encuentra cada vez más amenazada", aseguró el Subdirector general de la FAO al frente del Departamento Forestal, Eduardo Rojas- Briales. "Este informe –añadió- constituye un paso importante en la construcción de la base de información y conocimientos necesarios para actuar hacia una mejor conservación y gestión sostenible de los preciosos recursos genéticos forestales del planeta".
"Los datos de 86 países indican que la falta de concienciación sobre la importancia de los recursos genéticos forestales para mejorar la producción forestal y los ecosistemas, se traduce a menudo en políticas nacionales que son parciales, ineficaces o inexistentes", aseguró por su parte Linda Collette, Secretaria de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura (CRGAA).
“Sólo cerca del 3 por ciento de las especies de árboles del mundo –añadió- se gestionan de forma activa. Los gobiernos tienen que actuar y poner en práctica el Plan Mundial de Acción para los recursos genéticos forestales, y la FAO y su Comisión están dispuestas a orientar, apoyar y ayudar a los países en la conservación y el uso sostenible de estos recursos".
Importancia de la diversidad
La contribución de los bosques y los árboles para impulsar la seguridad alimentaria, reducir la pobreza y promover el desarrollo sostenible, depende de la disponibilidad de una gran diversidad de especies arbóreas.
La biodiversidad en recursos genéticos forestales es esencial para mejorar la productividad de especies forestales y el valor nutricional de los alimentos que producen, entre los que se incluyen hortalizas de hoja, miel, frutas, semillas, frutos secos, raíces, tubérculos y setas.
La diversidad genética permite a los genetistas aumentar su producción en calidad y cantidad. Una amplia variabilidad en los rasgos deseables, tales como el tamaño del fruto, la velocidad de crecimiento, la composición del aceite y la proporción de pulpa son requisitos previos para obtener y domesticar especies arbóreas mejoradas.
Al mismo tiempo, esta diversidad es necesaria para garantizar que los bosques puedan adaptarse a las cambiantes condiciones ambientales, incluidas las derivadas del cambio climático, a la vez que fortalece su resiliencia frente a factores de estrés, como plagas y enfermedades.
Además, la inclusión de diversas variedades de árboles en los sistemas agroforestales puede reducir los riesgos de producción de los agricultores y proporcionar nutrientes a los consumidores de todo el año, según destaca el informe.
Ocho mil especies forestales
El informe publicado hoy abarca 8 000 especies de árboles, arbustos, palmeras y bambú que se encuentran entre los más utilizados por los seres humanos. Sin embargo, se calcula que en el mundo existen entre 80 000 y 100 000 especies arbóreas.
De ese total, alrededor de 2 400 (en torno al 3 por ciento) son gestionados de forma activa por los productos y servicios que ofrecen.
Tan sólo unas 700 especies se han mejorado de forma activa a través de la selección o el fitomejoramiento, lo que significa que menos del uno por ciento de todas las especies arbóreas existentes se evalúan para aumentar la producción y la capacidad de adaptación a diferentes condiciones ambientales de plantación, o figuran en programas de selección o mejora genética.
Medidas urgentes
El estado de los recursos genéticos forestales en el mundo -preparado con la orientación de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, una entidad intergubernamental de la FAO- hace un llamamiento para tomar medidas urgentes para mejorar la gestión de los bosques y sus recursos genéticos y asegurar que la población rural que depende de ellos para su nutrición, medios de vida y resiliencia pueda disfrutar de sus beneficios a largo plazo.
También es de vital importancia desarrollar y fortalecer los programas nacionales de semillas, para asegurarse la disponibilidad de semillas de árboles apropiadas a nivel genético.
El informe recuerda que la conservación y manejo de los recursos genéticos forestales deben integrarse en políticas y programas más amplios a nivel nacional, regional y mundial.
Dentro de unas semanas, los países se reunirán en la sede de la FAO para discutir las cuestiones urgentes relacionadas con la gestión sostenible de los bosques, en el curso de la reunión anual del Comité Forestal de la Organización (del 23 al 27 junio de 2014).
Fuente: FAO
Según advierte la primera edición de El estado de los recursos genéticos forestales en el mundo, la mitad de las especies forestales utilizadas y señaladas por los países están amenazadas por la conversión de bosques en pastizales y tierras de cultivo, la sobreexplotación y el impacto del cambio climático.
"Los bosques proporcionan alimentos, bienes y servicios que son esenciales para la supervivencia y el bienestar de toda la humanidad. Todos estos beneficios dependen de la salvaguardia de la rica reserva de la diversidad genética forestal del mundo, que se encuentra cada vez más amenazada", aseguró el Subdirector general de la FAO al frente del Departamento Forestal, Eduardo Rojas- Briales. "Este informe –añadió- constituye un paso importante en la construcción de la base de información y conocimientos necesarios para actuar hacia una mejor conservación y gestión sostenible de los preciosos recursos genéticos forestales del planeta".
"Los datos de 86 países indican que la falta de concienciación sobre la importancia de los recursos genéticos forestales para mejorar la producción forestal y los ecosistemas, se traduce a menudo en políticas nacionales que son parciales, ineficaces o inexistentes", aseguró por su parte Linda Collette, Secretaria de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura (CRGAA).
“Sólo cerca del 3 por ciento de las especies de árboles del mundo –añadió- se gestionan de forma activa. Los gobiernos tienen que actuar y poner en práctica el Plan Mundial de Acción para los recursos genéticos forestales, y la FAO y su Comisión están dispuestas a orientar, apoyar y ayudar a los países en la conservación y el uso sostenible de estos recursos".
Importancia de la diversidad
La contribución de los bosques y los árboles para impulsar la seguridad alimentaria, reducir la pobreza y promover el desarrollo sostenible, depende de la disponibilidad de una gran diversidad de especies arbóreas.
La biodiversidad en recursos genéticos forestales es esencial para mejorar la productividad de especies forestales y el valor nutricional de los alimentos que producen, entre los que se incluyen hortalizas de hoja, miel, frutas, semillas, frutos secos, raíces, tubérculos y setas.
La diversidad genética permite a los genetistas aumentar su producción en calidad y cantidad. Una amplia variabilidad en los rasgos deseables, tales como el tamaño del fruto, la velocidad de crecimiento, la composición del aceite y la proporción de pulpa son requisitos previos para obtener y domesticar especies arbóreas mejoradas.
Al mismo tiempo, esta diversidad es necesaria para garantizar que los bosques puedan adaptarse a las cambiantes condiciones ambientales, incluidas las derivadas del cambio climático, a la vez que fortalece su resiliencia frente a factores de estrés, como plagas y enfermedades.
Además, la inclusión de diversas variedades de árboles en los sistemas agroforestales puede reducir los riesgos de producción de los agricultores y proporcionar nutrientes a los consumidores de todo el año, según destaca el informe.
Ocho mil especies forestales
El informe publicado hoy abarca 8 000 especies de árboles, arbustos, palmeras y bambú que se encuentran entre los más utilizados por los seres humanos. Sin embargo, se calcula que en el mundo existen entre 80 000 y 100 000 especies arbóreas.
De ese total, alrededor de 2 400 (en torno al 3 por ciento) son gestionados de forma activa por los productos y servicios que ofrecen.
Tan sólo unas 700 especies se han mejorado de forma activa a través de la selección o el fitomejoramiento, lo que significa que menos del uno por ciento de todas las especies arbóreas existentes se evalúan para aumentar la producción y la capacidad de adaptación a diferentes condiciones ambientales de plantación, o figuran en programas de selección o mejora genética.
Medidas urgentes
El estado de los recursos genéticos forestales en el mundo -preparado con la orientación de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, una entidad intergubernamental de la FAO- hace un llamamiento para tomar medidas urgentes para mejorar la gestión de los bosques y sus recursos genéticos y asegurar que la población rural que depende de ellos para su nutrición, medios de vida y resiliencia pueda disfrutar de sus beneficios a largo plazo.
También es de vital importancia desarrollar y fortalecer los programas nacionales de semillas, para asegurarse la disponibilidad de semillas de árboles apropiadas a nivel genético.
El informe recuerda que la conservación y manejo de los recursos genéticos forestales deben integrarse en políticas y programas más amplios a nivel nacional, regional y mundial.
Dentro de unas semanas, los países se reunirán en la sede de la FAO para discutir las cuestiones urgentes relacionadas con la gestión sostenible de los bosques, en el curso de la reunión anual del Comité Forestal de la Organización (del 23 al 27 junio de 2014).
Fuente: FAO
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martes, 27 de mayo de 2014
Siguiendo la huella de la serpiente: Lanzamiento oficial del Premio Anaconda 2014
Apc (26-05-14).- El Premio Anaconda (al Vídeo Indígena Amazónico, del Chaco y Bosques Tropicales de América Latina y el Caribe) nació en el año 2000 en Bolivia como iniciativa itinerante pionera de fomento y difusión de la realidad, culturas y derechos de los pueblos indígenas, donde Jurados Locales en comunidades de Bolivia y el continente puntúan y validan la Muestra Internacional y otorgan los premios principales que son entregados en ceremonia y muestra especial en una ciudad y país diferente por vez, escogidos por su significación en el avance, retos y desafíos actuales de los pueblos indígenas.
Se propone el desarrollo del Premio Anaconda en su 7ª versión abierto a los diferentes géneros de producción y a todas las temáticas referentes a la realidad, derechos y culturas de los pueblos indígenas y afrodescendientes (con la idea de consolidar este evento como el espacio para la imagen de todos los pueblos, después de un importante acercamiento y trabajo con las comunidades afrodescendientes y conservando una Categoría Especial que también será definida, junto al Gran Premio Anaconda, por la participación de comunidades y Jurados Locales.
El objetivo del Premio Anaconda 2014 es contribuir al reconocimiento, valoración y respeto de las diferentes culturas y plena vigencia de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, como elementos sustanciales para el logro de la convivencia armónica de nuestras sociedades y la concreción de sus aspiraciones de auto desarrollo y del vivir bien
El lanzamiento de la 7ma. versión del Premio Anaconda 2014 al Video Indígena Amazónico, del Chaco y los Bosques Tropicales de América Latina y El Caribe, que se llevará a cabo el día 28 de mayo en la Sala de Cine del CBA, ubicado en la Calle Sucre Nº 364, Santa Cruz, Bolivia, a partir de horas 19:00, día en que se conocerán las bases de la Convocatoria.
Fuente: APC
Se propone el desarrollo del Premio Anaconda en su 7ª versión abierto a los diferentes géneros de producción y a todas las temáticas referentes a la realidad, derechos y culturas de los pueblos indígenas y afrodescendientes (con la idea de consolidar este evento como el espacio para la imagen de todos los pueblos, después de un importante acercamiento y trabajo con las comunidades afrodescendientes y conservando una Categoría Especial que también será definida, junto al Gran Premio Anaconda, por la participación de comunidades y Jurados Locales.
El objetivo del Premio Anaconda 2014 es contribuir al reconocimiento, valoración y respeto de las diferentes culturas y plena vigencia de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, como elementos sustanciales para el logro de la convivencia armónica de nuestras sociedades y la concreción de sus aspiraciones de auto desarrollo y del vivir bien
El lanzamiento de la 7ma. versión del Premio Anaconda 2014 al Video Indígena Amazónico, del Chaco y los Bosques Tropicales de América Latina y El Caribe, que se llevará a cabo el día 28 de mayo en la Sala de Cine del CBA, ubicado en la Calle Sucre Nº 364, Santa Cruz, Bolivia, a partir de horas 19:00, día en que se conocerán las bases de la Convocatoria.
Fuente: APC
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miércoles, 21 de mayo de 2014
Académico: La construcción de las nuevas políticas ambientales empieza por la aplicación de la nueva Constitución
Pieb (20-05-14).- “El proceso de descolonización de las políticas ambientales y de bosques en el Estado Plurinacional de Bolivia no es una tarea fácil”, sentencia Diego Pacheco en su trabajo “Una mirada a la política de bosques en Bolivia”, publicado recientemente con la Universidad de la Cordillera. Según el académico, la construcción de las nuevas políticas ambientales y de bosques pasa por soñar la aplicación de la nueva Constitución Política del Estado trasladando las visiones del Vivir Bien y de la Madre Tierra al ámbito de la gestión pública intercultural.
En su trabajo, Pacheco, hace una relación de los procesos de construcción la propuesta internacional de Bolivia y la construcción normativa e institucional dentro del país en torno a la política de manejo de bosques. En ese camino, el autor muestra el panorama de la deforestación y la expansión de la frontera agrícola, sugiriendo –entre otras cosas-- encarar acciones planificadas de gestión de la frontera agrícola en el marco de una visión de fortalecimiento de funciones ambientales de los bosques.
Según Pacheco, Bolivia ya ha producido una legislación poco convencional que es la de la Ley No. 300 Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien en la medida en que incorpora visiones filosóficas de ideológicas de los pueblos indígena originario campesinos y articula una visión del Vivir Bien y la Madre Tierra en diferentes niveles.
La nueva política ambiental de Bolivia ya está contenida en la Ley No. 300 Marco de la Madre Tierra, que ha dado un giro a las políticas precedentes. “Sin embargo, el desafío pasa por aplicar la norma para en la práctica ir matando la visión neoliberal ambiental. Por otra parte, se trata de mitigar los impactos que en el ámbito internacional vienen impulsándose con un nuevo paradigma mundial que es el de la economía verde o del capitalismo verde”, sostiene Pacheco.
Para él, la Ley No. 300 Marco de la Madre Tierra Bolivia ha dotado de un poderoso instrumento para cuestionar el modelo capitalista de mercantilización de la naturaleza en el ámbito mundial y para impulsar el proceso de cambio en el ámbito ambiental en lo interno.
“Esta Ley constituye una norma de gran envergadura que generará cambios fundamentales en el país, donde un aspecto fundamental es el establecimiento de cuatro derechos complementarios que permiten crear el escenario para alcanzar el Vivir Bien a través del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra. La Ley establece los procesos de articulación de los derechos de la Madre Tierra con la gestión integral de los derechos fundamentales de las personas establecidos en la Constitución Política del Estado, así como con los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas, y un derecho central que es el de la erradicación de la pobreza material, social y espiritual en el país, como la base para la consolidación del Vivir Bien”.
Bosques "reales"
La Ley No. 300 también en la creación de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra y del Mecanismo Conjunto de Mitigación y Adaptación para el Manejo Integral y Sustentable de los Bosques. En su trabajo, Pacheco lo destaca como “muy importante”, en la medida en que Bolivia es uno de los países más vulnerables al cambio climático.
“La Ley Marco de la Madre Tierra ha incorporado un nuevo paradigma en el marco del Vivir Bien que ya no distingue conservación de los bosques y desarrollo integral y más bien los articula como una sola totalidad en los sistemas de vida. De este modo –dice el autor--, en el corazón de la propuesta boliviana está el ejercicio de los derechos complementarios y la creación de condiciones para el sostenimiento de las capacidades de regeneración de los sistemas de vida de la Madre Tierra”.
Fuente: PIEB
En su trabajo, Pacheco, hace una relación de los procesos de construcción la propuesta internacional de Bolivia y la construcción normativa e institucional dentro del país en torno a la política de manejo de bosques. En ese camino, el autor muestra el panorama de la deforestación y la expansión de la frontera agrícola, sugiriendo –entre otras cosas-- encarar acciones planificadas de gestión de la frontera agrícola en el marco de una visión de fortalecimiento de funciones ambientales de los bosques.
Según Pacheco, Bolivia ya ha producido una legislación poco convencional que es la de la Ley No. 300 Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien en la medida en que incorpora visiones filosóficas de ideológicas de los pueblos indígena originario campesinos y articula una visión del Vivir Bien y la Madre Tierra en diferentes niveles.
La nueva política ambiental de Bolivia ya está contenida en la Ley No. 300 Marco de la Madre Tierra, que ha dado un giro a las políticas precedentes. “Sin embargo, el desafío pasa por aplicar la norma para en la práctica ir matando la visión neoliberal ambiental. Por otra parte, se trata de mitigar los impactos que en el ámbito internacional vienen impulsándose con un nuevo paradigma mundial que es el de la economía verde o del capitalismo verde”, sostiene Pacheco.
Para él, la Ley No. 300 Marco de la Madre Tierra Bolivia ha dotado de un poderoso instrumento para cuestionar el modelo capitalista de mercantilización de la naturaleza en el ámbito mundial y para impulsar el proceso de cambio en el ámbito ambiental en lo interno.
“Esta Ley constituye una norma de gran envergadura que generará cambios fundamentales en el país, donde un aspecto fundamental es el establecimiento de cuatro derechos complementarios que permiten crear el escenario para alcanzar el Vivir Bien a través del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra. La Ley establece los procesos de articulación de los derechos de la Madre Tierra con la gestión integral de los derechos fundamentales de las personas establecidos en la Constitución Política del Estado, así como con los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas, y un derecho central que es el de la erradicación de la pobreza material, social y espiritual en el país, como la base para la consolidación del Vivir Bien”.
Bosques "reales"
La Ley No. 300 también en la creación de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra y del Mecanismo Conjunto de Mitigación y Adaptación para el Manejo Integral y Sustentable de los Bosques. En su trabajo, Pacheco lo destaca como “muy importante”, en la medida en que Bolivia es uno de los países más vulnerables al cambio climático.
“La Ley Marco de la Madre Tierra ha incorporado un nuevo paradigma en el marco del Vivir Bien que ya no distingue conservación de los bosques y desarrollo integral y más bien los articula como una sola totalidad en los sistemas de vida. De este modo –dice el autor--, en el corazón de la propuesta boliviana está el ejercicio de los derechos complementarios y la creación de condiciones para el sostenimiento de las capacidades de regeneración de los sistemas de vida de la Madre Tierra”.
Fuente: PIEB
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viernes, 21 de marzo de 2014
Día Internacional de los Bosques
Cepal (21-03-14).- Los bosques son los pulmones de nuestro planeta. Cubren un tercio del total de la superficie terrestre y albergan el 80% de la biodiversidad de la Tierra. Son cruciales para dar respuesta a un sinfín de imperativos del desarrollo sostenible, desde la erradicación de la pobreza a la seguridad alimentaria, desde la mitigación del cambio climático y la adaptación a este fenómeno a la reducción del riesgo de que se produzcan catástrofes.
Se calcula que 1.600 millones de personas dependen de los bosques para obtener alimento, combustible, cobijo e ingresos. La Organización Mundial de la Salud estima que entre un 65% y un 80% de la población depende de medicamentos derivados de los bosques como recurso primario de atención a la salud.
Los bosques no solo proporcionan redes de seguridad económica esenciales para un gran número de los pobres del mundo, sino que sustentan las economías a todos los niveles. La producción de troncos, el procesamiento de la madera y la industria de la celulosa y el papel representan casi un 1% del producto interno bruto del mundo. Se calcula que los beneficios no monetarios derivados de los bosques, como el agua, la energía, el alojamiento y las medicinas, son entre dos y tres veces mayores. Las cuencas forestales suministran tres cuartas partes del agua potable, esencial para la agricultura, la industria, el abastecimiento energético y el uso doméstico.
El Día Internacional de los Bosques está dedicado a promover la concienciación sobre la importancia de todos los tipos de bosques y árboles para nuestro bienestar económico, social, ambiental y cultural. No obstante, la concienciación debe complementarse con medidas concretas. Cuando se están llevando a cabo las deliberaciones sobre la agenda para el desarrollo después de 2015, reconozcamos la función vital de los bosques y comprometámonos a colaborar en la protección y la gestión sostenible de esos ecosistemas vitales.
Ban Ki-moon
Secretario General
Naciones Unidas
Fuente: Cepal
Se calcula que 1.600 millones de personas dependen de los bosques para obtener alimento, combustible, cobijo e ingresos. La Organización Mundial de la Salud estima que entre un 65% y un 80% de la población depende de medicamentos derivados de los bosques como recurso primario de atención a la salud.
Los bosques no solo proporcionan redes de seguridad económica esenciales para un gran número de los pobres del mundo, sino que sustentan las economías a todos los niveles. La producción de troncos, el procesamiento de la madera y la industria de la celulosa y el papel representan casi un 1% del producto interno bruto del mundo. Se calcula que los beneficios no monetarios derivados de los bosques, como el agua, la energía, el alojamiento y las medicinas, son entre dos y tres veces mayores. Las cuencas forestales suministran tres cuartas partes del agua potable, esencial para la agricultura, la industria, el abastecimiento energético y el uso doméstico.
El Día Internacional de los Bosques está dedicado a promover la concienciación sobre la importancia de todos los tipos de bosques y árboles para nuestro bienestar económico, social, ambiental y cultural. No obstante, la concienciación debe complementarse con medidas concretas. Cuando se están llevando a cabo las deliberaciones sobre la agenda para el desarrollo después de 2015, reconozcamos la función vital de los bosques y comprometámonos a colaborar en la protección y la gestión sostenible de esos ecosistemas vitales.
Ban Ki-moon
Secretario General
Naciones Unidas
Fuente: Cepal
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lunes, 17 de marzo de 2014
La FAO logra unificar la información sobre la cubierta vegetal mundial
Fao (17-03-14).- Una nueva base de datos de la FAO presentada hoy reúne toda la información sobre la cubierta vegetal del planeta -que antes estaba dispersa y sin armonizar- en una sola base de datos centralizada, obteniéndose una enorme mejora de la información sobre las características físicas de la superficie de la Tierra.
Hasta ahora, uno de los mayores retos para una correcta visión de conjunto de la cubierta vegetal -por ej., cuánta superficie está ocupada por tierras de cultivo, árboles o bosques, suelos desnudos, etc- ha sido el hecho de que los diferentes países y organizaciones identifican, miden y registran estos datos de formas diversas.
Pero para la nueva base de datos de la FAO “Global Land Cover SHARE” (GLC-SHARE), los datos extraídos de fuentes y socios diversos han sido verificados en su calidad y armonizados usando las definiciones y normas aceptadas internacionalmente, logrando así una gran cantidad de información a nivel nacional para una base de datos consolidada que abarca la totalidad de planeta.
Las aplicaciones de la nueva herramienta GLC-SHARE incluyen el seguimiento de las tendencias mundiales de la cubierta vegetal, la valoración de la idoneidad del suelo para usos diversos, la evaluación del impacto del cambio climático en la producción de alimentos, y la planificación del uso del suelo.
Gestión sostenible de la tierra
“Un mayor conocimiento de la cubierta vegetal de nuestro planeta es esencial para promover la gestión sostenible de los recursos de la tierra -incluyendo la producción agrícola para alimentar a una creciente población- mediante un uso eficiente de los recursos naturales cada vez más escasos a la vez que se salvaguarda el medio ambiente”, aseguró John Latham, de la División de Tierras y Aguas de la FAO.
“Esta actualización de nuestro conocimiento de la cubierta vegetal de la Tierra llega en un momento crucial”, explicó Latham. "Va a ser –añadió- una valiosa herramienta para evaluar la sostenibilidad de la agricultura, y para apoyar el desarrollo rural sostenible con base empírica y las políticas de uso del suelo que contribuyan a la reducción de la pobreza, la habilitación de sistemas agrícolas y alimentarios inclusivos y eficientes y el incremento de la capacidad de recuperación de los medios de subsistencia. GLC-SHARE nos ayudará también a entender cómo el cambio climático y la variabilidad del clima están afectando a recursos naturales clave, así como a la producción de alimentos”.
Una creciente población mundial y el aumento en la demanda de alimentos plantean importantes retos para la agricultura, que en los próximos años necesitará producir más alimentos utilizando menos recursos naturales, al tiempo que hace frente a un clima cambiante.
La FAO calcula que la producción mundial de alimentos tendrá que aumentar en un 60 por ciento para 2050, en su mayor parte aprovechando tierras que ya están siendo cultivadas.
La nueva base de datos de la FAO incluye once tipos diversos de cubierta terrestre mundial:
Hasta ahora, uno de los mayores retos para una correcta visión de conjunto de la cubierta vegetal -por ej., cuánta superficie está ocupada por tierras de cultivo, árboles o bosques, suelos desnudos, etc- ha sido el hecho de que los diferentes países y organizaciones identifican, miden y registran estos datos de formas diversas.
Pero para la nueva base de datos de la FAO “Global Land Cover SHARE” (GLC-SHARE), los datos extraídos de fuentes y socios diversos han sido verificados en su calidad y armonizados usando las definiciones y normas aceptadas internacionalmente, logrando así una gran cantidad de información a nivel nacional para una base de datos consolidada que abarca la totalidad de planeta.
Las aplicaciones de la nueva herramienta GLC-SHARE incluyen el seguimiento de las tendencias mundiales de la cubierta vegetal, la valoración de la idoneidad del suelo para usos diversos, la evaluación del impacto del cambio climático en la producción de alimentos, y la planificación del uso del suelo.
Gestión sostenible de la tierra
“Un mayor conocimiento de la cubierta vegetal de nuestro planeta es esencial para promover la gestión sostenible de los recursos de la tierra -incluyendo la producción agrícola para alimentar a una creciente población- mediante un uso eficiente de los recursos naturales cada vez más escasos a la vez que se salvaguarda el medio ambiente”, aseguró John Latham, de la División de Tierras y Aguas de la FAO.
“Esta actualización de nuestro conocimiento de la cubierta vegetal de la Tierra llega en un momento crucial”, explicó Latham. "Va a ser –añadió- una valiosa herramienta para evaluar la sostenibilidad de la agricultura, y para apoyar el desarrollo rural sostenible con base empírica y las políticas de uso del suelo que contribuyan a la reducción de la pobreza, la habilitación de sistemas agrícolas y alimentarios inclusivos y eficientes y el incremento de la capacidad de recuperación de los medios de subsistencia. GLC-SHARE nos ayudará también a entender cómo el cambio climático y la variabilidad del clima están afectando a recursos naturales clave, así como a la producción de alimentos”.
Una creciente población mundial y el aumento en la demanda de alimentos plantean importantes retos para la agricultura, que en los próximos años necesitará producir más alimentos utilizando menos recursos naturales, al tiempo que hace frente a un clima cambiante.
La FAO calcula que la producción mundial de alimentos tendrá que aumentar en un 60 por ciento para 2050, en su mayor parte aprovechando tierras que ya están siendo cultivadas.
La nueva base de datos de la FAO incluye once tipos diversos de cubierta terrestre mundial:
- Superficies artificiales (que cubren el 0,6 por ciento de la superficie de la Tierra)
- Suelos desnudos (15,2 por ciento)
- Tierras de cultivo (12,6 por ciento)
- Pastizales (13,0 por ciento)
- Vegetación herbácea (1,3 por ciento)
- Masas de agua continentales (2,6 por ciento)
- Manglares (0,1 por ciento)
- Áreas de cubiertas de arbustos (9,5 por ciento)
- Nieve y glaciares (9,7 por ciento)
- Vegetación escasa (7,7 por ciento)
- Áreas cubiertas de árboles (27,7 por ciento)
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viernes, 14 de febrero de 2014
Senado aprueba modificaciones a la Ley Nº 337 de apoyo a la producción de alimentos y restitución de bosques
PS (13-02-14).- El pleno de la Cámara de Senadores aprobó la modificación de los artículos 8 y 2 de la “Ley Nº 337 de apoyo a la producción de alimentos y restitución de bosques”. Las modificaciones de esta norma extienden a un plazo de 12 meses, para el caso de medianas propiedades y empresas agropecuarias en proceso de saneamiento que se encuentren en etapa de campo y no cuenten con resolución final de saneamiento emitido.
Asimismo esta Ley se aplicará a beneficiarios de predios titulados por el Instituto Nacional de Reforma Agraria – INRA, de predios en proceso de saneamiento o sin sanear en los que existan desmontes sin autorización; y que se encuentren en las siguientes situaciones:
Predios que no cuenten con proceso administrativo sancionatorio, predios que cuenten con proceso administrativo sancionatorio en curso o con resolución administrativa Sancionatoria emitida.
Predios que cuenten con Resolución Administrativa Sancionatoria Ejecutoriada cuyas sanciones económicas sean o hubieren sido cumplidas en las condiciones dispuestas por la indicada resolución, asumiendo por lo demás el régimen establecido en la presente Ley.
Predios que cuenten con Resolución Administrativa Sancionatoria en etapa de impugnación en la vía administrativa en los que el beneficiario se haya acogido voluntariamente a los alcances de la presente ley, acreditando ante la autoridad que conozca el recurso el Registro al Programa de Producción de Alimentos y Restitución de Bosques, a fin de que ésta disponga la suspensión de la vía de impugnación administrativa, en tanto se cumplan los alcances del Programa.
Una vez aprobada la norma en sus estaciones grande y detalle fue remitida a la Cámara de Diputados para su posterior tratamiento.
Foto: David Ozkoidi
Fuente: Prensa Senado
Asimismo esta Ley se aplicará a beneficiarios de predios titulados por el Instituto Nacional de Reforma Agraria – INRA, de predios en proceso de saneamiento o sin sanear en los que existan desmontes sin autorización; y que se encuentren en las siguientes situaciones:
Predios que no cuenten con proceso administrativo sancionatorio, predios que cuenten con proceso administrativo sancionatorio en curso o con resolución administrativa Sancionatoria emitida.
Predios que cuenten con Resolución Administrativa Sancionatoria Ejecutoriada cuyas sanciones económicas sean o hubieren sido cumplidas en las condiciones dispuestas por la indicada resolución, asumiendo por lo demás el régimen establecido en la presente Ley.
Predios que cuenten con Resolución Administrativa Sancionatoria en etapa de impugnación en la vía administrativa en los que el beneficiario se haya acogido voluntariamente a los alcances de la presente ley, acreditando ante la autoridad que conozca el recurso el Registro al Programa de Producción de Alimentos y Restitución de Bosques, a fin de que ésta disponga la suspensión de la vía de impugnación administrativa, en tanto se cumplan los alcances del Programa.
Una vez aprobada la norma en sus estaciones grande y detalle fue remitida a la Cámara de Diputados para su posterior tratamiento.
Foto: David Ozkoidi
Fuente: Prensa Senado
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martes, 11 de febrero de 2014
Lucha mundial por derecho a la tierra en punto de inflexión
Ips (6-02-14).- Las tendencias mundiales hacia el fortalecimiento de los derechos legales sobre la tierra para comunidades locales e indígenas parecen haberse enlentecido de modo significativo en los últimos años. Analistas advierten que la lucha por el control local de los bosques ha llegado a un punto de inflexión, con el peligro de dar marcha atrás en los avances.
En los últimos cinco años, menos de 20 por ciento de las tierras forestales mundiales quedaron bajo control comunitario, según una investigación divulgada el miércoles 5 en Londres por la Rights and Resources Initiative (RRI), una coalición de 140 organizaciones internacionales con sede en Washington.
Además, la organización señaló que en este último período se implementaron muchas menos salvaguardas legales, mientras que las leyes que se aprobaron son más débiles.
“Si las empresas privadas y los gobiernos de los países en desarrollo no intervienen, todo este avance se puede perder”, dijo Andy White, coordinador de RRI, en diálogo con IPS.
“Aunque ahora se habla mucho sobre este asunto, nadie está invirtiendo realmente, ni los donantes, ni las grandes empresas, ni los gobiernos de países industrializados. Nadie está poniendo dinero detrás de las palabras para ayudar a los países en desarrollo a hacer el mapeo, los registros, las consultas que se requerirán para que esto se haga”, añadió.
El enlentecimiento tiene lugar pese a un significativo aumento en el debate público sobre la tierra y los derechos indígenas, con corporaciones multinacionales, tribunales nacionales y donantes de Occidente, reconociendo cada vez más la importancia del asunto y comprometiéndose a fortalecer las salvaguardas para la gestión forestal.
“El panorama predominante en 2013 fue de continua apropiación de recursos por parte de elites locales y corporaciones, asistidas por gobiernos ansiosos de entregar tierra a inversores bajo prácticamente cualquier término”, señala RRI en su informe anual.
“Esto tiene que cambiar, y puede hacerlo. Si la presión política dentro de los países en desarrollo se conjuga con nuevos compromisos de los gobiernos y de empresas iluminadas con visión de futuro, las perspectivas de clarificar y respetar los derechos sobre la tierra pueden mejorar en 2014”, agrega.
Sin embargo, por ahora RRI dice que los últimos sucesos mundiales en esta materia han sido “funestos”.
Sesenta por ciento es propiedad del gobierno
Hasta el año pasado, comunidades indígenas y locales tenían cierto control sobre alrededor de 513 millones de hectáreas de bosques. Pero, particularmente en países de ingresos bajos y medianos, los gobiernos continúan administrando o atribuyéndose la propiedad sobre aproximadamente 60 por ciento de esas tierras.
Aunque el dominio gubernamental sobre los bosques comunitarios se redujo alrededor de 10 por ciento desde 2002, este avance está en gran medida limitado a ciertas regiones y a apenas unos pocos países.
En América Latina, por ejemplo, las comunidades controlan actualmente alrededor de 39 por ciento de los bosques, en comparación con solo seis por ciento en África subsahariana, y menos de uno por ciento en la cuenca del Congo.
Según RRI, entre 2002 y 2013 se implementaron 24 nuevas disposiciones para fortalecer alguna forma de control comunitario sobre los bosques. Seis de estas se aprobaron desde 2008, y las que entraron en vigor en los últimos tiempos han sido relativamente más débiles; ninguna es lo suficientemente fuerte para reconocer los derechos de propiedad.
Activistas sostienen que esto se debe en parte a que la tendencias mundiales obligaron a los países en desarrollo a explotar agresivamente sus recursos naturales disponibles.
“No es ninguna coincidencia que el enlentecimiento mundial en la reforma ocurriera en el preciso momento en que se disparó el valor de la tierra, el agua y el carbono”, dijo Raúl Silva Telles do Valle, coordinador del programa de políticas y derechos del Instituto Socioambiental, una organización no gubernamental brasileña.
“A consecuencia, las ‘apropiaciones de tierras’ han aumentado, y países pobres y desesperados por un impulso económico ven los bosques como una materia prima, no como el hogar de sus ciudadanos. Estos gobiernos necesitan ver al bosque como más que apenas tierra para la explotación y una colección de árboles”, añadió.
En los últimos años, empresas multinacionales como Nestlé y Unilever e instituciones multilaterales asumieron una serie de importantes nuevos compromisos para cumplir y fortalecer los derechos comunitarios e indígenas sobre la tierra. Pero estos compromisos no parecen haber marcado una gran diferencia, por lo menos por ahora.
De hecho, los nuevos datos sugieren que uno de los más significativos programas multilaterales contra la deforestación, el de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD+), administrado por el Banco Mundial, todavía no ha logrado un impacto importante, pese a los objetivos declarados.
Estos compromisos van en línea con una creciente comprensión internacional sobre la importancia de la tenencia de la tierra para atender un amplio espectro de problemas en materia de desarrollo.
Sin embargo, en 2007 se dispararon repentinamente los precios de la tierra y de los alimentos, y esto, según analistas, parece haber frenado el proceso reformas agrarias que estaba en curso.
“En 2002, América Latina continuaba atravesando una serie de reformas democráticas que incluían el reconocimiento de los derechos indígenas como derechos humanos, pero la tragedia es que este relámpago democrático no ha ocurrido en África o Asia sudoriental”, dijo White, de RRI.
“En una coincidencia verdaderamente desafortunada, justo cuando estas regiones empezaban a asumir compromisos en materia de reformas, los precios de la tierra se fueron al techo. Varios gobiernos que habían implementado planes para promover reformas repentinamente lo reconsideraron, entre ellos Laos, Liberia y Camerún”, agregó.
Tensión versus inversiones
Media década después, los nuevos datos deberían preocupar a expertos en desarrollo y pobreza.
Ahora RRI considera que la situación de los derechos sobre la tierra se encuentra en un punto de inflexión mundial, varada entre la creciente comprensión sobre la importancia de la tenencia comunitaria, por un lado, y el estancamiento en la consagración legal y plena de estos derechos, por el otro.
Garantizar la tenencia de la tierra no es algo demasiado caro, particularmente si se compara con los costos de la violencia que ha crecido en torno a las disputas agrarias de los últimos años.
De hecho, esto podría servir de potente motivación económica para que los gobiernos de países industrializados vuelvan a priorizar las reformas a favor del control local de las tierras forestales.
“Aquí hay una oportunidad clara de aumentar las inversiones extranjeras y de fortalecer los ingresos y el alivio de la pobreza”, dijo White.
“Todos sabemos que los inversores con conciencia no ingresan a países donde las disputas por la tierra son un problema, y sabemos que hay billones de dólares chapoteando en el mundo en busca de un lugar al que ir, particularmente cuando se espera que la demanda mundial de alimentos se duplique para 2050. Este conflicto nos está saltando en el rostro, y no va a disminuir, pero uno puede atraer buenos capitales y buenos modelos empresariales si promueve estas reformas”, añadió.
Foto: Christian Defferrard
Fuente: Ips
En los últimos cinco años, menos de 20 por ciento de las tierras forestales mundiales quedaron bajo control comunitario, según una investigación divulgada el miércoles 5 en Londres por la Rights and Resources Initiative (RRI), una coalición de 140 organizaciones internacionales con sede en Washington.
Además, la organización señaló que en este último período se implementaron muchas menos salvaguardas legales, mientras que las leyes que se aprobaron son más débiles.
“Si las empresas privadas y los gobiernos de los países en desarrollo no intervienen, todo este avance se puede perder”, dijo Andy White, coordinador de RRI, en diálogo con IPS.
“Aunque ahora se habla mucho sobre este asunto, nadie está invirtiendo realmente, ni los donantes, ni las grandes empresas, ni los gobiernos de países industrializados. Nadie está poniendo dinero detrás de las palabras para ayudar a los países en desarrollo a hacer el mapeo, los registros, las consultas que se requerirán para que esto se haga”, añadió.
El enlentecimiento tiene lugar pese a un significativo aumento en el debate público sobre la tierra y los derechos indígenas, con corporaciones multinacionales, tribunales nacionales y donantes de Occidente, reconociendo cada vez más la importancia del asunto y comprometiéndose a fortalecer las salvaguardas para la gestión forestal.
“El panorama predominante en 2013 fue de continua apropiación de recursos por parte de elites locales y corporaciones, asistidas por gobiernos ansiosos de entregar tierra a inversores bajo prácticamente cualquier término”, señala RRI en su informe anual.
“Esto tiene que cambiar, y puede hacerlo. Si la presión política dentro de los países en desarrollo se conjuga con nuevos compromisos de los gobiernos y de empresas iluminadas con visión de futuro, las perspectivas de clarificar y respetar los derechos sobre la tierra pueden mejorar en 2014”, agrega.
Sin embargo, por ahora RRI dice que los últimos sucesos mundiales en esta materia han sido “funestos”.
Sesenta por ciento es propiedad del gobierno
Hasta el año pasado, comunidades indígenas y locales tenían cierto control sobre alrededor de 513 millones de hectáreas de bosques. Pero, particularmente en países de ingresos bajos y medianos, los gobiernos continúan administrando o atribuyéndose la propiedad sobre aproximadamente 60 por ciento de esas tierras.
Aunque el dominio gubernamental sobre los bosques comunitarios se redujo alrededor de 10 por ciento desde 2002, este avance está en gran medida limitado a ciertas regiones y a apenas unos pocos países.
En América Latina, por ejemplo, las comunidades controlan actualmente alrededor de 39 por ciento de los bosques, en comparación con solo seis por ciento en África subsahariana, y menos de uno por ciento en la cuenca del Congo.
Según RRI, entre 2002 y 2013 se implementaron 24 nuevas disposiciones para fortalecer alguna forma de control comunitario sobre los bosques. Seis de estas se aprobaron desde 2008, y las que entraron en vigor en los últimos tiempos han sido relativamente más débiles; ninguna es lo suficientemente fuerte para reconocer los derechos de propiedad.
Activistas sostienen que esto se debe en parte a que la tendencias mundiales obligaron a los países en desarrollo a explotar agresivamente sus recursos naturales disponibles.
“No es ninguna coincidencia que el enlentecimiento mundial en la reforma ocurriera en el preciso momento en que se disparó el valor de la tierra, el agua y el carbono”, dijo Raúl Silva Telles do Valle, coordinador del programa de políticas y derechos del Instituto Socioambiental, una organización no gubernamental brasileña.
“A consecuencia, las ‘apropiaciones de tierras’ han aumentado, y países pobres y desesperados por un impulso económico ven los bosques como una materia prima, no como el hogar de sus ciudadanos. Estos gobiernos necesitan ver al bosque como más que apenas tierra para la explotación y una colección de árboles”, añadió.
En los últimos años, empresas multinacionales como Nestlé y Unilever e instituciones multilaterales asumieron una serie de importantes nuevos compromisos para cumplir y fortalecer los derechos comunitarios e indígenas sobre la tierra. Pero estos compromisos no parecen haber marcado una gran diferencia, por lo menos por ahora.
De hecho, los nuevos datos sugieren que uno de los más significativos programas multilaterales contra la deforestación, el de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD+), administrado por el Banco Mundial, todavía no ha logrado un impacto importante, pese a los objetivos declarados.
Estos compromisos van en línea con una creciente comprensión internacional sobre la importancia de la tenencia de la tierra para atender un amplio espectro de problemas en materia de desarrollo.
Sin embargo, en 2007 se dispararon repentinamente los precios de la tierra y de los alimentos, y esto, según analistas, parece haber frenado el proceso reformas agrarias que estaba en curso.
“En 2002, América Latina continuaba atravesando una serie de reformas democráticas que incluían el reconocimiento de los derechos indígenas como derechos humanos, pero la tragedia es que este relámpago democrático no ha ocurrido en África o Asia sudoriental”, dijo White, de RRI.
“En una coincidencia verdaderamente desafortunada, justo cuando estas regiones empezaban a asumir compromisos en materia de reformas, los precios de la tierra se fueron al techo. Varios gobiernos que habían implementado planes para promover reformas repentinamente lo reconsideraron, entre ellos Laos, Liberia y Camerún”, agregó.
Tensión versus inversiones
Media década después, los nuevos datos deberían preocupar a expertos en desarrollo y pobreza.
Ahora RRI considera que la situación de los derechos sobre la tierra se encuentra en un punto de inflexión mundial, varada entre la creciente comprensión sobre la importancia de la tenencia comunitaria, por un lado, y el estancamiento en la consagración legal y plena de estos derechos, por el otro.
Garantizar la tenencia de la tierra no es algo demasiado caro, particularmente si se compara con los costos de la violencia que ha crecido en torno a las disputas agrarias de los últimos años.
De hecho, esto podría servir de potente motivación económica para que los gobiernos de países industrializados vuelvan a priorizar las reformas a favor del control local de las tierras forestales.
“Aquí hay una oportunidad clara de aumentar las inversiones extranjeras y de fortalecer los ingresos y el alivio de la pobreza”, dijo White.
“Todos sabemos que los inversores con conciencia no ingresan a países donde las disputas por la tierra son un problema, y sabemos que hay billones de dólares chapoteando en el mundo en busca de un lugar al que ir, particularmente cuando se espera que la demanda mundial de alimentos se duplique para 2050. Este conflicto nos está saltando en el rostro, y no va a disminuir, pero uno puede atraer buenos capitales y buenos modelos empresariales si promueve estas reformas”, añadió.
Foto: Christian Defferrard
Fuente: Ips
viernes, 11 de mayo de 2012
Los países adoptan directrices mundiales sobre la tenencia de la tierra
Fao (11-05-12).- En una decisión histórica el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) ha aprobado un conjunto de directrices mundiales de gran alcance destinadas a ayudar a los gobiernos a salvaguardar los derechos de las personas a la propiedad o acceso a la tierra, los bosques y la pesca.
Las nuevas Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional esbozan principios y prácticas a los que los gobiernos pueden referirse cuando formulan leyes y administran los derechos a la tierra, la pesca y los bosques.
Las directrices se basan en un proceso de consulta global iniciado por la FAO en 2009 y posteriormente se finalizaron con las negociaciones intergubernamentales lideradas por el CSA en las que participaron funcionarios gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, representantes del sector privado, organizaciones internacionales y académicos.
El objetivo de las directrices: promover la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible mediante la mejora de un acceso seguro a la tierra, la pesca y los bosques, y proteger los derechos de millones de personas a menudo muy pobres.
Histórico y de largo alcance
"Dar a las personas pobres y vulnerables derechos seguros y equitativos de acceso a la tierra y a otros recursos naturales es una condición clave en la lucha contra el hambre y la pobreza. Se trata de un avance histórico que los países han acordado en estas primeras directrices mundiales sobre la tenencia de la tierra. Ahora tenemos una visión compartida. Es un punto de partida que ayudará a mejorar la situación, a menudo desesperada, de las víctimas del hambre y la pobreza", dijo el Director General de FAO, José Graziano da Silva.
El debate público se ha centrado en el llamado fenómeno de "acaparamiento de tierras", uno de los temas abordados en estas directrices.
Si bien las directrices reconocen que las inversiones responsables de los sectores público y privado son esenciales para mejorar la seguridad, también recomiendan proteger los derechos de tenencia de la población local de aquellos riesgos que pudieran derivarse de la adquisición de tierras a gran escala, y también salvaguardar los derechos humanos, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y el medio ambiente.
Existen modelos alternativos de inversión que no dan lugar a la adquisición de tierras a gran escala y que debieran ser promovidos. Las inversiones también deberán fomentar objetivos políticos como la mejora y promoción de la seguridad alimentaria local, la erradicación de la pobreza, la creación de empleo, y "la generación de beneficios para el país y sus habitantes, incluyendo a los pobres y más vulnerables".
Las directrices abordan una amplia gama de temas, entre los que se incluyen:
Fuente e información completa: FAO
Las nuevas Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional esbozan principios y prácticas a los que los gobiernos pueden referirse cuando formulan leyes y administran los derechos a la tierra, la pesca y los bosques.
Las directrices se basan en un proceso de consulta global iniciado por la FAO en 2009 y posteriormente se finalizaron con las negociaciones intergubernamentales lideradas por el CSA en las que participaron funcionarios gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, representantes del sector privado, organizaciones internacionales y académicos.
El objetivo de las directrices: promover la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible mediante la mejora de un acceso seguro a la tierra, la pesca y los bosques, y proteger los derechos de millones de personas a menudo muy pobres.
Histórico y de largo alcance
"Dar a las personas pobres y vulnerables derechos seguros y equitativos de acceso a la tierra y a otros recursos naturales es una condición clave en la lucha contra el hambre y la pobreza. Se trata de un avance histórico que los países han acordado en estas primeras directrices mundiales sobre la tenencia de la tierra. Ahora tenemos una visión compartida. Es un punto de partida que ayudará a mejorar la situación, a menudo desesperada, de las víctimas del hambre y la pobreza", dijo el Director General de FAO, José Graziano da Silva.
El debate público se ha centrado en el llamado fenómeno de "acaparamiento de tierras", uno de los temas abordados en estas directrices.
Si bien las directrices reconocen que las inversiones responsables de los sectores público y privado son esenciales para mejorar la seguridad, también recomiendan proteger los derechos de tenencia de la población local de aquellos riesgos que pudieran derivarse de la adquisición de tierras a gran escala, y también salvaguardar los derechos humanos, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y el medio ambiente.
Existen modelos alternativos de inversión que no dan lugar a la adquisición de tierras a gran escala y que debieran ser promovidos. Las inversiones también deberán fomentar objetivos políticos como la mejora y promoción de la seguridad alimentaria local, la erradicación de la pobreza, la creación de empleo, y "la generación de beneficios para el país y sus habitantes, incluyendo a los pobres y más vulnerables".
Las directrices abordan una amplia gama de temas, entre los que se incluyen:
- Reconocimiento y protección de los derechos de tenencia legítimos, incluso en los sistemas informales
- Mejores prácticas para el registro y transferencia de los derechos de tenencia
- Asegurarse de que los sistemas administrativos de tenencia sean accesibles y asequibles
- Gestión de las expropiaciones y restitución de tierras a personas que fueron desalojadas a la fuerza en algún momento en el pasado
- Derechos de las comunidades indígenas
- Garantizar que la inversión en tierras agrícolas se realiza de forma responsable y transparente
- Mecanismos para solucionar las disputas sobre los derechos de tenencia
- Abordar la expansión de las ciudades a las zonas rurales
- Cuestiones de valoración y tributación
Fuente e información completa: FAO
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miércoles, 4 de abril de 2012
Bolivia pierde cada año más de 150.000 hectáreas de bosques
Op (4-04-12).- El cuidado de los bosques es uno de los compromisos asumidos por el Estado boliviano como meta del Milenio, por lo que el desafío es revertir la deforestación que provocan el crecimiento de la frontera agrícola y ganadera, estimada en un mínimo de 150.000 hectáreas por año.
Un informe oficial sobre los procesos de los llamados Objetivos del Milenio, en Bolivia, difundido por la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE) y por el Comité Interinstitucional de las Metas de Desarrollo del Milenio, señala que en los últimos años la superficie boscosa se ha visto gravemente afectada por la expansión de la frontera agrícola y ganadera.
“A pesar de que no se cuenta con reporte oficial de la superficie de bosques deforestada ilegalmente, el ex Ministerio de Desarrollo Sostenible reportó que en quince años, entre 1971 y 1986, se habrían deforestado 140.000 hectáreas anualmente”, dice el estudio.
Agrega que la Oficina de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), estableció que para el periodo 1990-2000, la deforestación fue de 168.000 hectáreas.
Además, se citan estudios realizados por el Museo de Historia Nacional Noel Kempff que establecieron para el periodo 2000-2005, una deforestación anual de 300.000 hectáreas.
De esos datos se infiere que la destrucción de bosques registra un aumento sostenido en el país, ya que los estudios de hace más de 30 años daban un índice de 140.00 hectáreas, en tanto que los más recientes, advierten de un incremento del cien por ciento en la destrucción de bosques hasta hace seis años.
El informe de UDAPE señala que durante las últimas décadas se ha producido un creciente interés acerca de la relación entre la economía y el medio ambiente, lo que ha conducido a desarrollar investigaciones en este campo, elaborar políticas públicas y a realizar acciones a todo nivel, tanto mundial, nacional como local.
Destaca que la preocupación sobre la problemática ambiental en Bolivia es relativamente reciente. “Se inició en la década de los años 90, a partir de la participación de Bolivia en foros internacionales de medio ambiente”, sostiene.
Agrega que, en consecuencia, “el país no cuenta con una sistematización de la generación de información sobre el tema que permita evaluar la magnitud de las externalidades ambientales, y sólo muy recientemente se han constituido redes de monitoreo ambiental que permitirán una cuantificación exacta de los contaminantes o residuos más importantes a nivel urbano”.
Agrega que “la sostenibilidad del medio ambiente continúa siendo un tema complejo y de múltiples implicaciones que van más allá de lo estrictamente ambiental”.
Áreas protegidas
Las características de las 22 áreas protegidas del país, que significan sólo el 17.1 por ciento del total de bosques, revelan la riqueza existente en esas regiones.
Por ejemplo, en el Área Natural de Manejo Integrado de Apolobamba, un bosque húmedo que comparten los Yungas de La Paz y el Chapare de Cochabamba, existen 807 especies de flora en el piso andino, entre ellas el kausillo, wikumilla, yareta y crespillo. Existen 275 especies, entre las más importantes, vicuña, jucumari (oso andino), taruca o venado andino, ciervo, venado petiso, gato andino, puma, choca grande huallata y pato torrentes.
En el Área Natural de Manejo Integrado el Palmar, existen 270 plantas superiores, cuatro de ellas endémicas y asociaciones de vegetal del soto, sotomari, chari, y numerosas acacias espinosas. Se registran 24 especies de mamíferos, entre los más importantes el oso de anteojos, el puma, el gato andino y el chancho de monte.
El Área Natural de Manejo Integrado San Matías, en Santa Cruz, cuenta con 14 unidades de vegetación en las cuales se colectaron 874 especies de flora, entre las que destacan el morado, el cuchi, el roble y las victorias. La fauna está integrada por yacarés, londra, tortugas de tierra, sicurí, boyé, cascabel de chonono, ciervo de los pantanos, jaguares, borochi, ocelote y águilas harpías.
En el Parque Natural de Manejo Integrado Otuquis, en el Chaco, en flora destacan el cuchi, tajibo, verdolago, curupaú, alcornoque, cedro, ajo ajo, bibosi y motacú, En fauna se registraron 59 especies de mamíferos, existe variedad de aves en especias acuáticas, 53 especies de reptiles mayores y 50 especies de peces.
En el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, hay cerca de 2.659 plantas superiores, helechos, árboles gigantes de bosques nublados y variedad de orquídeas. También 1.236 especies endémicas de fauna como el jucumari u oso de anteojos, jaguar, oso bandera, pava de copete, paraba militar y paraba frente roja.
En el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata, existen 820 especies registradas de flora y alrededor de 1.800 especies de plantas superiores, además de una variada fauna.
El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, es el área protegida con mayor diversidad de flora con 5.000 y 6.000 especies estimadas. Además, existen 733 especies de fauna.
En el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Kaa-lya del Gran Chaco, existen 514 especies de fauna, entre ellos 59 grandes mamíferos, 301 aves y 65 micromamíferos.
Otros parques
En el Parque Nacional Carrasco hay 3.000 especies de flora, de las cuales 614 están registradas. Además, se tienen registradas 382 especies de fauna, de las cuales 51 son mamíferos.
En la Reserva de la Biósfera Estación Biológica Beni se encuentran 815 especies registradas de plantas superiores y se estima la existencia de hasta 1.500 especies. También se registraron 852 especies de fauna.
En el Parque Nacional Isiboro Sécure que comparten Cochabamba y el Beni, se registraron 402 especies de flora y se estima la existencia de 3.000 especies de plantas superiores. “La extraordinaria variedad florística incluye especies como aliso, pino de monte, nogal, cedro, mara, palo maría y tajibo. Se destacan las palmas como el asaí, las jatatas y la palma real que forman extensos palmares en zonas inundadas de bosque.
Además en el Parque Nacional Isiboro Sécure, la fauna es muy diversificada registrándose 714 especies entre las que destacan el jucumari, el pejichi, el marimono, el manechi, la londra, el jaguar, el ciervo de los pantanos, la haría, el pato negro, la peta de río, el caimán negro y aves endémicas.
En el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, en Santa Cruz, se registraron 1.098 especies de fauna, en el Parque Nacional Torotoro se registraron 329 especies de flora y se estima la existencia de 600 especies de plantas superiores, además que se tiene registro de 49 especies de fauna.
Fuente: Opinion
Un informe oficial sobre los procesos de los llamados Objetivos del Milenio, en Bolivia, difundido por la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE) y por el Comité Interinstitucional de las Metas de Desarrollo del Milenio, señala que en los últimos años la superficie boscosa se ha visto gravemente afectada por la expansión de la frontera agrícola y ganadera.
“A pesar de que no se cuenta con reporte oficial de la superficie de bosques deforestada ilegalmente, el ex Ministerio de Desarrollo Sostenible reportó que en quince años, entre 1971 y 1986, se habrían deforestado 140.000 hectáreas anualmente”, dice el estudio.
Agrega que la Oficina de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), estableció que para el periodo 1990-2000, la deforestación fue de 168.000 hectáreas.
Además, se citan estudios realizados por el Museo de Historia Nacional Noel Kempff que establecieron para el periodo 2000-2005, una deforestación anual de 300.000 hectáreas.
De esos datos se infiere que la destrucción de bosques registra un aumento sostenido en el país, ya que los estudios de hace más de 30 años daban un índice de 140.00 hectáreas, en tanto que los más recientes, advierten de un incremento del cien por ciento en la destrucción de bosques hasta hace seis años.
El informe de UDAPE señala que durante las últimas décadas se ha producido un creciente interés acerca de la relación entre la economía y el medio ambiente, lo que ha conducido a desarrollar investigaciones en este campo, elaborar políticas públicas y a realizar acciones a todo nivel, tanto mundial, nacional como local.
Destaca que la preocupación sobre la problemática ambiental en Bolivia es relativamente reciente. “Se inició en la década de los años 90, a partir de la participación de Bolivia en foros internacionales de medio ambiente”, sostiene.
Agrega que, en consecuencia, “el país no cuenta con una sistematización de la generación de información sobre el tema que permita evaluar la magnitud de las externalidades ambientales, y sólo muy recientemente se han constituido redes de monitoreo ambiental que permitirán una cuantificación exacta de los contaminantes o residuos más importantes a nivel urbano”.
Agrega que “la sostenibilidad del medio ambiente continúa siendo un tema complejo y de múltiples implicaciones que van más allá de lo estrictamente ambiental”.
Áreas protegidas
Las características de las 22 áreas protegidas del país, que significan sólo el 17.1 por ciento del total de bosques, revelan la riqueza existente en esas regiones.
Por ejemplo, en el Área Natural de Manejo Integrado de Apolobamba, un bosque húmedo que comparten los Yungas de La Paz y el Chapare de Cochabamba, existen 807 especies de flora en el piso andino, entre ellas el kausillo, wikumilla, yareta y crespillo. Existen 275 especies, entre las más importantes, vicuña, jucumari (oso andino), taruca o venado andino, ciervo, venado petiso, gato andino, puma, choca grande huallata y pato torrentes.
En el Área Natural de Manejo Integrado el Palmar, existen 270 plantas superiores, cuatro de ellas endémicas y asociaciones de vegetal del soto, sotomari, chari, y numerosas acacias espinosas. Se registran 24 especies de mamíferos, entre los más importantes el oso de anteojos, el puma, el gato andino y el chancho de monte.
El Área Natural de Manejo Integrado San Matías, en Santa Cruz, cuenta con 14 unidades de vegetación en las cuales se colectaron 874 especies de flora, entre las que destacan el morado, el cuchi, el roble y las victorias. La fauna está integrada por yacarés, londra, tortugas de tierra, sicurí, boyé, cascabel de chonono, ciervo de los pantanos, jaguares, borochi, ocelote y águilas harpías.
En el Parque Natural de Manejo Integrado Otuquis, en el Chaco, en flora destacan el cuchi, tajibo, verdolago, curupaú, alcornoque, cedro, ajo ajo, bibosi y motacú, En fauna se registraron 59 especies de mamíferos, existe variedad de aves en especias acuáticas, 53 especies de reptiles mayores y 50 especies de peces.
En el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, hay cerca de 2.659 plantas superiores, helechos, árboles gigantes de bosques nublados y variedad de orquídeas. También 1.236 especies endémicas de fauna como el jucumari u oso de anteojos, jaguar, oso bandera, pava de copete, paraba militar y paraba frente roja.
En el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata, existen 820 especies registradas de flora y alrededor de 1.800 especies de plantas superiores, además de una variada fauna.
El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, es el área protegida con mayor diversidad de flora con 5.000 y 6.000 especies estimadas. Además, existen 733 especies de fauna.
En el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Kaa-lya del Gran Chaco, existen 514 especies de fauna, entre ellos 59 grandes mamíferos, 301 aves y 65 micromamíferos.
Otros parques
En el Parque Nacional Carrasco hay 3.000 especies de flora, de las cuales 614 están registradas. Además, se tienen registradas 382 especies de fauna, de las cuales 51 son mamíferos.
En la Reserva de la Biósfera Estación Biológica Beni se encuentran 815 especies registradas de plantas superiores y se estima la existencia de hasta 1.500 especies. También se registraron 852 especies de fauna.
En el Parque Nacional Isiboro Sécure que comparten Cochabamba y el Beni, se registraron 402 especies de flora y se estima la existencia de 3.000 especies de plantas superiores. “La extraordinaria variedad florística incluye especies como aliso, pino de monte, nogal, cedro, mara, palo maría y tajibo. Se destacan las palmas como el asaí, las jatatas y la palma real que forman extensos palmares en zonas inundadas de bosque.
Además en el Parque Nacional Isiboro Sécure, la fauna es muy diversificada registrándose 714 especies entre las que destacan el jucumari, el pejichi, el marimono, el manechi, la londra, el jaguar, el ciervo de los pantanos, la haría, el pato negro, la peta de río, el caimán negro y aves endémicas.
En el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, en Santa Cruz, se registraron 1.098 especies de fauna, en el Parque Nacional Torotoro se registraron 329 especies de flora y se estima la existencia de 600 especies de plantas superiores, además que se tiene registro de 49 especies de fauna.
Fuente: Opinion
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Estación medirá daños del chaqueo a glaciares
LR (4-04-12).- El país cuenta ahora con un nuevo equipo climatológico, cuyo principal objetivo es estudiar la influencia de los aerosoles y cuantificar el impacto que tienen en el derretimiento de los glaciares, explicó Francesco Zaratti, director del Laboratorio de Física de la Atmósfera (LFA) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de la ciudad de La Paz.
“Con esta estación podremos observar a detalle los impactos que tienen los aerosoles que vienen del Amazonas, cuando hay quemas o chaqueos, y la cuantificación de esto nos dirá si el derretimiento de los glaciares tiene un componente, razón o causa debido a los incendios forestales”, expresó.
Asimismo, explicó que los aerosoles son partículas suspendidas en la atmósfera que no son otra cosa que cenizas, polvo u otros residuos provenientes de la quema de la vegetación. Todas éstas son transportadas por el viento hasta las alturas y llegan a depositarse sobre los glaciares, que se oscurecen cuando ocurre este proceso.
Otra de las utilidades está enfocada en los datos climatológicos de la estación, que ayudarán a mejorar los modelos de análisis climáticos de la región —porque se podrán hacer previsiones hasta 30 años más adelante— y en la formación de recursos humanos en ciencias atmosféricas.
Acto
La nueva estación inició sus operaciones en 2011, tras renovar su infraestructura de la cumbre con un nuevo equipo meteorológico. Los instrumentos fueron instalados en diciembre. Sin embargo, su inauguración oficial fue ayer en el mismo monte de Chacaltaya, ubicado a 5.240 metros sobre el nivel del mar (msnm). El acto contó con la presencia de los representantes de los laboratorios extranjeros que forman parte del consorcio del flamante equipo y autoridades universitarias.
En la oportunidad, la rectora de la UMSA, Teresa Rescala, resaltó el trabajo del laboratorio universitario, de los ingenieros y el personal que realizará turnos para recabar los datos y cuidar el buen funcionamiento de la estación. La autoridad agradeció la ayuda externa.
Costos del equipo
La universidad estatal contribuyó con un fondo de casi $us 200 mil del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), monto que asegura el funcionamiento de la estación durante los próximos dos años.
Un total de $us 662 mil fue invertido en instrumentos científicos de última generación para Chacaltaya y el sistema LIDAR, que está ubicado en instalaciones de Cota Cota.
Un acelerado retroceso
El retroceso de los glaciares es inevitable porque la mayoría son pequeños o medianos y su tamaño hace que sean más vulnerables al cambio climático, dijo Zaratti. “Un glaciar vive porque se alimenta de las lluvias. Si llueve menos no crece y empieza a disminuir; si aumenta la temperatura también disminuye; lo mismo pasa si la gente corta su hielo, si se construyen ciudades cerca de los glaciares, se produce el derretimiento”, dijo.
El físico señaló que la principal fuente de agua para La Paz y El Alto son las lluvias; sin embargo, aclaró que un porcentaje proviene de los glaciares, que también sirven de reservas. Por ello, resaltó la importancia de preservarlos y crear conciencia en las autoridades para adoptar medidas.
Fuente: La Razon
“Con esta estación podremos observar a detalle los impactos que tienen los aerosoles que vienen del Amazonas, cuando hay quemas o chaqueos, y la cuantificación de esto nos dirá si el derretimiento de los glaciares tiene un componente, razón o causa debido a los incendios forestales”, expresó.
Asimismo, explicó que los aerosoles son partículas suspendidas en la atmósfera que no son otra cosa que cenizas, polvo u otros residuos provenientes de la quema de la vegetación. Todas éstas son transportadas por el viento hasta las alturas y llegan a depositarse sobre los glaciares, que se oscurecen cuando ocurre este proceso.
Otra de las utilidades está enfocada en los datos climatológicos de la estación, que ayudarán a mejorar los modelos de análisis climáticos de la región —porque se podrán hacer previsiones hasta 30 años más adelante— y en la formación de recursos humanos en ciencias atmosféricas.
Acto
La nueva estación inició sus operaciones en 2011, tras renovar su infraestructura de la cumbre con un nuevo equipo meteorológico. Los instrumentos fueron instalados en diciembre. Sin embargo, su inauguración oficial fue ayer en el mismo monte de Chacaltaya, ubicado a 5.240 metros sobre el nivel del mar (msnm). El acto contó con la presencia de los representantes de los laboratorios extranjeros que forman parte del consorcio del flamante equipo y autoridades universitarias.
En la oportunidad, la rectora de la UMSA, Teresa Rescala, resaltó el trabajo del laboratorio universitario, de los ingenieros y el personal que realizará turnos para recabar los datos y cuidar el buen funcionamiento de la estación. La autoridad agradeció la ayuda externa.
Costos del equipo
La universidad estatal contribuyó con un fondo de casi $us 200 mil del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), monto que asegura el funcionamiento de la estación durante los próximos dos años.
Un total de $us 662 mil fue invertido en instrumentos científicos de última generación para Chacaltaya y el sistema LIDAR, que está ubicado en instalaciones de Cota Cota.
Un acelerado retroceso
El retroceso de los glaciares es inevitable porque la mayoría son pequeños o medianos y su tamaño hace que sean más vulnerables al cambio climático, dijo Zaratti. “Un glaciar vive porque se alimenta de las lluvias. Si llueve menos no crece y empieza a disminuir; si aumenta la temperatura también disminuye; lo mismo pasa si la gente corta su hielo, si se construyen ciudades cerca de los glaciares, se produce el derretimiento”, dijo.
El físico señaló que la principal fuente de agua para La Paz y El Alto son las lluvias; sin embargo, aclaró que un porcentaje proviene de los glaciares, que también sirven de reservas. Por ello, resaltó la importancia de preservarlos y crear conciencia en las autoridades para adoptar medidas.
Fuente: La Razon
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martes, 20 de diciembre de 2011
La FAO pone fin al Año Internacional de los Bosques con un nuevo estudio sobre la utilidad de las plantas amazónicas
Fao (20-12-11).- Un nuevo estudio de la FAO publicado hoy muestra cómo las plantas y frutos de los bosques amazónicos pueden utilizarse para mejorar la dieta y los medios de subsistencia de la población. El libro - que está escrito en un lenguaje accesible y de fácil comprensión- trata de alejar a la ciencia de su aislamiento intelectual para acercarla a la gente.
Frutales y plantas útiles en la vida amazónica es fruto de la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y People and Plants Internacional. El libro se presentó hoy durante una ceremonia en la FAO con la que concluye el Año Internacional de los Bosques.
"Durante el Año Internacional de los Bosques, hemos conseguido poner de relieve los estrechos vínculos entre las personas y los bosques, así como los numerosos beneficios que éstos proporcionan si las comunidades locales los gestionan de manera sostenible", dijo Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General de la FAO al frente del Departamento Forestal.
"Cerca del 80 por ciento de las personas que viven en el mundo en desarrollo dependen de los productos forestales no madereros, como frutos y plantas medicinales, para satisfacer sus necesidades nutricionales y de salud. Este nuevo libro proporciona información completa sobre frutos y plantas del Amazonas, y es un ejemplo perfecto de cómo conseguir que nuestro conocimiento sea accesible para las personas pobres para ayudarlas a obtener el máximo beneficio de los productos y servicios forestales y mejorar sus medios de subsistencia", explicó Rojas-Briales.
Si bien el Año Internacional de los Bosques está a punto de terminar -añadió-, nuestros esfuerzos en fomentar la gestión sostenible de los bosques y la importancia de involucrar a las comunidades forestales en las iniciativas de desarrollo continuarán", añadió
Enfoque único
El diseño del nuevo libro de la FAO tiene como objetivo permitir que los lectores que carecen de educación formal puedan adquirir conocimientos a través de imágenes y números. El veinticinco por ciento de los habitantes de los países en desarrollo son analfabetos funcionales, cifra que en las zonas rurales puede llegar hasta casi el 40%.
"Unos 90 investigadores brasileños y extranjeros deseosos de presentar sus investigaciones a los aldeanos rurales en formatos alternativos -incluyendo chistes, recetas e imágenes- han colaborado en la redacción de este libro", señaló Tina Etherington, quien dirigió el proyecto de publicación para el Departamento Forestal de la FAO. "Y numerosos campesinos, comadronas, cazadores y músicos también aportaron valiosos conocimientos y experiencias. El libro es de interés para todo el mundo debido a su forma innovadora de presentar la ciencia y cómo esas técnicas pueden transferirse a otras zonas del mundo"
Patricia Shanley, investigadora asociada en el CIFOR y autora principal de la publicación, aseguró por su parte que: "éste es un libro inusual. Escrito por y para los aldeanos rurales semianalfabetos, teje un tapiz de opiniones acerca de los innumerables valores que contienen los bosques".
"El libro permite que los datos de nutrición y la ecología coexistan con la música y el folklore haciendo que el bosque y sus habitantes cobren vida", añadió.
Marina Silva, ex ministra de Medio Ambiente de Brasil y autora del prólogo del libro, aseguró que "este libro es un poema extraordinario a la Amazonía".
Bosques -y alimentos- en peligro
El Amazonas es el bosque tropical continuo más grande que queda en el mundo, con 25 millones de personas viviendo en la Amazonía brasileña. Sin embargo, la deforestación, los incendios y el cambio climático podrían desestabilizar la región y reducir el bosque a un tercio de su tamaño en 65 años, según el estudio publicado hoy.
Aparte de los servicios medioambientales que ofrecen, bosques como el Amazonas también constituyen una rica fuente de nutrientes. Los frutos proporcionan nutrientes, minerales y antioxidantes esenciales que mantienen la fortaleza y resistencia del organismo a las enfermedades. Por ejemplo, el fruto de la palmera buriti contiene más vitamina A que cualquier otra planta en el mundo. Y el fruto açaí ha sido calificado como un "súper alimento" por su elevado contenido en antioxidantes y ácidos grasos omega. Las nueces de Brasil son ricas en una proteína similar a la contenida en la leche de vaca, y por ello se las conoce como la "carne" del reino vegetal, según se explica en el libro.
Fuente: FAO
Frutales y plantas útiles en la vida amazónica es fruto de la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y People and Plants Internacional. El libro se presentó hoy durante una ceremonia en la FAO con la que concluye el Año Internacional de los Bosques.
"Durante el Año Internacional de los Bosques, hemos conseguido poner de relieve los estrechos vínculos entre las personas y los bosques, así como los numerosos beneficios que éstos proporcionan si las comunidades locales los gestionan de manera sostenible", dijo Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General de la FAO al frente del Departamento Forestal.
"Cerca del 80 por ciento de las personas que viven en el mundo en desarrollo dependen de los productos forestales no madereros, como frutos y plantas medicinales, para satisfacer sus necesidades nutricionales y de salud. Este nuevo libro proporciona información completa sobre frutos y plantas del Amazonas, y es un ejemplo perfecto de cómo conseguir que nuestro conocimiento sea accesible para las personas pobres para ayudarlas a obtener el máximo beneficio de los productos y servicios forestales y mejorar sus medios de subsistencia", explicó Rojas-Briales.
Si bien el Año Internacional de los Bosques está a punto de terminar -añadió-, nuestros esfuerzos en fomentar la gestión sostenible de los bosques y la importancia de involucrar a las comunidades forestales en las iniciativas de desarrollo continuarán", añadió
Enfoque único
El diseño del nuevo libro de la FAO tiene como objetivo permitir que los lectores que carecen de educación formal puedan adquirir conocimientos a través de imágenes y números. El veinticinco por ciento de los habitantes de los países en desarrollo son analfabetos funcionales, cifra que en las zonas rurales puede llegar hasta casi el 40%.
"Unos 90 investigadores brasileños y extranjeros deseosos de presentar sus investigaciones a los aldeanos rurales en formatos alternativos -incluyendo chistes, recetas e imágenes- han colaborado en la redacción de este libro", señaló Tina Etherington, quien dirigió el proyecto de publicación para el Departamento Forestal de la FAO. "Y numerosos campesinos, comadronas, cazadores y músicos también aportaron valiosos conocimientos y experiencias. El libro es de interés para todo el mundo debido a su forma innovadora de presentar la ciencia y cómo esas técnicas pueden transferirse a otras zonas del mundo"
Patricia Shanley, investigadora asociada en el CIFOR y autora principal de la publicación, aseguró por su parte que: "éste es un libro inusual. Escrito por y para los aldeanos rurales semianalfabetos, teje un tapiz de opiniones acerca de los innumerables valores que contienen los bosques".
"El libro permite que los datos de nutrición y la ecología coexistan con la música y el folklore haciendo que el bosque y sus habitantes cobren vida", añadió.
Marina Silva, ex ministra de Medio Ambiente de Brasil y autora del prólogo del libro, aseguró que "este libro es un poema extraordinario a la Amazonía".
Bosques -y alimentos- en peligro
El Amazonas es el bosque tropical continuo más grande que queda en el mundo, con 25 millones de personas viviendo en la Amazonía brasileña. Sin embargo, la deforestación, los incendios y el cambio climático podrían desestabilizar la región y reducir el bosque a un tercio de su tamaño en 65 años, según el estudio publicado hoy.
Aparte de los servicios medioambientales que ofrecen, bosques como el Amazonas también constituyen una rica fuente de nutrientes. Los frutos proporcionan nutrientes, minerales y antioxidantes esenciales que mantienen la fortaleza y resistencia del organismo a las enfermedades. Por ejemplo, el fruto de la palmera buriti contiene más vitamina A que cualquier otra planta en el mundo. Y el fruto açaí ha sido calificado como un "súper alimento" por su elevado contenido en antioxidantes y ácidos grasos omega. Las nueces de Brasil son ricas en una proteína similar a la contenida en la leche de vaca, y por ello se las conoce como la "carne" del reino vegetal, según se explica en el libro.
Fuente: FAO
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miércoles, 30 de noviembre de 2011
Bolivia propone fortalecer los bosques en Cumbre de Durban
Cambio (30-11-11).- Bolivia viene a la XVII Conferencia de Naciones Unidas Sobre Cambio Climático con propuestas para reforzar el papel de los bosques en materia ambiental y definiciones en el aspecto del financiamiento, informó ayer un diplomático de la delegación boliviana.
La conferencia de la ONU, en Durban, Sudáfrica, se inició el lunes y continuará hasta el 9 de diciembre, en ésta se debate la aprobación de recursos para el Fondo Verde del Clima, la renovación del Protocolo de Kioto, entre otros.
En declaraciones a Prensa Latina, el jefe del grupo negociador de Bolivia en Durban, René Orellana, consideró que es necesaria una nueva mirada a las reservas forestales, tanto por su rol en la absorción de dióxido de carbono, como por otras funciones.
“Hay que ver a los bosques como mitigadores del cambio climático, pero también por su papel en la alimentación, su vinculación con el agua y la conservación de la humedad. Los bosques son más que carbono”, comentó.
De acuerdo con el diplomático, la propuesta implica que se fortalezca esa dimensión, con funciones interdependientes, incluyendo la de mitigación, que puede implicar un riguroso monitoreo a la capacidad de absorción de los bosques.
Sobre el financiamiento del Fondo Verde, Bolivia abogará en Durban por fuentes concretas de recursos monetarios. “El objetivo es que al finalizar la conferencia no nos vayamos de aquí con una bella institución que se llama el Fondo Verde del Clima, pero sin plata. Necesitamos hacer que ese fondo tenga plata”, dijo Orellana.
En sintonía con las naciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Bolivia también advierte, con preocupación, que está en juego la vida del Protocolo de Kioto y la Convención Marco de la ONU Sobre Cambio Climático.
Orellana dijo: “Lo que se está negociando aquí no es sólo el Protocolo de Kioto, sino la Convención Marco, y esto significa —enfatizó— que los instrumentos jurídicos, técnicos e institucionales vigentes le resultan incómodos a muchos países desarrollados. No quieren estar sujetos a regulaciones técnicas y normativas, por eso tienen en su perspectiva matar el Protocolo”
Señaló que se debe fortalecer la Convención porque en su texto dice que los países desarrollados, dada su responsabilidad histórica en las emisiones de gases desde la Revolución Industrial, tienen que proveer financiamiento y tecnología a los países en vías de desarrollo.
“Ése es el artículo cuatro, numeral siete, famoso porque se reivindica, ya que implica la posibilidad de exigirles que cumplan con eso en los problemas nacionales de tecnología”, indicó.
Otro acápite importante, en su opinión, es el del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, y se lo quiere borrar al ignorar la línea entre países desarrollados y en vías de desarrollo.
En su discurso en 2010, ante la XVI Conferencia Ambiental de la ONU, en Cancún, el presidente Evo Morales responsabilizó al capitalismo por el cambio climático e insistió en que los países desarrollados asuman nuevos compromisos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
“Cuál es el fondo, cuál es el tema estructural, es el capitalismo, estamos debatiendo a veces solamente los efectos del calentamiento global, y no las causas del calentamiento global, y debemos ser responsables para debatir esas causas”, expresó el mandatario.
Fuente: Cambio
La conferencia de la ONU, en Durban, Sudáfrica, se inició el lunes y continuará hasta el 9 de diciembre, en ésta se debate la aprobación de recursos para el Fondo Verde del Clima, la renovación del Protocolo de Kioto, entre otros.
En declaraciones a Prensa Latina, el jefe del grupo negociador de Bolivia en Durban, René Orellana, consideró que es necesaria una nueva mirada a las reservas forestales, tanto por su rol en la absorción de dióxido de carbono, como por otras funciones.
“Hay que ver a los bosques como mitigadores del cambio climático, pero también por su papel en la alimentación, su vinculación con el agua y la conservación de la humedad. Los bosques son más que carbono”, comentó.
De acuerdo con el diplomático, la propuesta implica que se fortalezca esa dimensión, con funciones interdependientes, incluyendo la de mitigación, que puede implicar un riguroso monitoreo a la capacidad de absorción de los bosques.
Sobre el financiamiento del Fondo Verde, Bolivia abogará en Durban por fuentes concretas de recursos monetarios. “El objetivo es que al finalizar la conferencia no nos vayamos de aquí con una bella institución que se llama el Fondo Verde del Clima, pero sin plata. Necesitamos hacer que ese fondo tenga plata”, dijo Orellana.
En sintonía con las naciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Bolivia también advierte, con preocupación, que está en juego la vida del Protocolo de Kioto y la Convención Marco de la ONU Sobre Cambio Climático.
Orellana dijo: “Lo que se está negociando aquí no es sólo el Protocolo de Kioto, sino la Convención Marco, y esto significa —enfatizó— que los instrumentos jurídicos, técnicos e institucionales vigentes le resultan incómodos a muchos países desarrollados. No quieren estar sujetos a regulaciones técnicas y normativas, por eso tienen en su perspectiva matar el Protocolo”
Señaló que se debe fortalecer la Convención porque en su texto dice que los países desarrollados, dada su responsabilidad histórica en las emisiones de gases desde la Revolución Industrial, tienen que proveer financiamiento y tecnología a los países en vías de desarrollo.
“Ése es el artículo cuatro, numeral siete, famoso porque se reivindica, ya que implica la posibilidad de exigirles que cumplan con eso en los problemas nacionales de tecnología”, indicó.
Otro acápite importante, en su opinión, es el del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, y se lo quiere borrar al ignorar la línea entre países desarrollados y en vías de desarrollo.
En su discurso en 2010, ante la XVI Conferencia Ambiental de la ONU, en Cancún, el presidente Evo Morales responsabilizó al capitalismo por el cambio climático e insistió en que los países desarrollados asuman nuevos compromisos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
“Cuál es el fondo, cuál es el tema estructural, es el capitalismo, estamos debatiendo a veces solamente los efectos del calentamiento global, y no las causas del calentamiento global, y debemos ser responsables para debatir esas causas”, expresó el mandatario.
Fuente: Cambio
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Teledetección: Deforestación mundial entre 1990 y 2005 fue de 14.5 millones de Has anuales
Fao (30-11-11).- Un nuevo estudio basado en tecnología satelital, publicado por la FAO, proporciona una imagen más precisa de los cambios que se producen en los bosques del mundo, y muestra que el uso de tierras forestales disminuyó entre 1990 y 2005.
Los resultados de la Evaluación global de los bosques por teledetección muestran que en 2005 la cubierta forestal del planeta era de 3 690 millones de hectáreas, o el 30% de la superficie terrestre del planeta.
Estos nuevos resultados indican que la tasa de deforestación del mundo, fundamentalmente la conversión de bosques tropicales en tierras agrícolas, fue en promedio de 14,5 millones de hectáreas al año entre 1990 y 2005, dato que concuerda con las estimaciones previas.
Por otro lado, el estudio revela que, en todo el mundo, la pérdida neta de superficie forestal entre 1990 y 2005 no fue tan grande como se pensaba, ya que la ampliación de la superficie forestal es mayor de lo previamente estimado.
La pérdida neta -donde las pérdidas de cubierta forestal se compensan parcialmente con forestación o expansión natural- ascendió a 72,9 millones de hectáreas, o 32% menos que la cifra anterior de 107,4 millones de hectáreas, según indica el estudio. En otras palabras, el mundo perdió una media de 4,9 millones de hectáreas de bosques al año, o casi 10 hectáreas de bosque por minuto en ese período de 15 años.
Los nuevos datos también muestran que la pérdida neta de bosques se aceleró, al pasar de 4,1 millones de hectáreas al año entre 1990 y 2000 a 6,4 millones de hectáreas entre 2000 y 2005.
Las cifras se basan en un uso más exhaustivo de datos satelitales de alta resolución para obtener una muestra de los bosques de todo el mundo. Son diferentes de los anteriores resultados obtenidos por la FAO en la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2010, que se basa en una compilación de informes proporcionados por los países, elaborados con una amplia variedad de fuentes.
"La deforestación está privando a millones de personas de bienes y servicios forestales decisivos para la seguridad alimentaria, el bienestar económico y la salud ambiental", dijo Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General de la FAO del Departamento Forestal.
"Las nuevas cifras satelitales presentan un panorama más congruente, general, de la evolución de los bosques del mundo. Junto con la variada información proporcionada por los informes de los países, se brinda a los responsables de tomar las decisiones de todos los niveles una información más precisa, y se subraya la necesidad de que los países y las organizaciones hagan frente con urgencia y frenen la pérdida de valiosos ecosistemas forestales", puntualizó Rojas-Briales.
El estudio de teledetección se basa en una sola fuente de datos para los tres puntos cronológicos -1990, 2000 y 2005- y utiliza los mismos insumos de datos y metodología para todos los países.
"En cuanto al cambio de la superficie forestal, los nuevos resultados actualizan los conocimientos sobre África, donde los datos anteriores de algunos países eran viejos o de poca calidad. Aquí el estudio de teledetección muestra una tasa mucho menor de pérdida de bosques de la que se había estimado a partir de los informes nacionales", explica Adam Gerrand, Oficial forestal de la FAO.
Pérdidas y ganancias regionales
Se observan notables diferencias regionales en las pérdidas y ganancias forestales. Entre 1990 y 2005 la pérdida de bosques fue mayor en las zonas tropicales, donde está casi la mitad de los bosques. En esa región se perdieron en promedio 6,9 millones de hectáreas al año entre 1990 y 2005. La mayor tasa de conversión de tierras forestales a otros usos, no especificados, en ambos períodos, se percibe en América del Sur, seguida de África.
Asia fue la única región que mostró ganancias netas en el uso de la superficie forestal en ambos períodos. Hubo deforestación en todas las regiones, inclusive en Asia, pero la extensiva plantación documentada por varios países de Asia (principalmente China) es superior a la pérdida de superficie forestal.
En las zonas subtropicales, templadas y boreales se registró un ligero aumento de la superficie forestal durante los 15 años del período de estudio. Se espera que los estudios de teledetección expongan los cambios ocurridos desde 2005, incluidos los adelantos en materia de protección de los bosques existentes y la creación de nuevos bosques desde 2005.
Perspectiva mundial
Los nuevos resultados representan un insumo importante para los procesos nacionales e internacionales de información, que requieren datos de la superficie forestal y estadísticas del cambio en el uso de las tierras. Esto incluye la Convención sobre la Diversidad Biológica y la nueva iniciativa de reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques en los países en desarrollo (REDD+), en virtud de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que actualmente se debaten en la 17a Conferencia de las Partes, celebrada en Durban, Sudáfrica (del 28 de noviembre al 9 de diciembre de 2011).
Para hacer el estudio, la FAO trabajó durante cuatro años con sus asociados técnicos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, y más de 200 investigadores procedentes de 102 países, en el análisis de las imágenes satelitales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
Financiaron el estudio la Comisión Europea, el Centro Heinz, los gobiernos de Australia, Finlandia y Francia, y la FAO.
Fuente: FAO
Los resultados de la Evaluación global de los bosques por teledetección muestran que en 2005 la cubierta forestal del planeta era de 3 690 millones de hectáreas, o el 30% de la superficie terrestre del planeta.
Estos nuevos resultados indican que la tasa de deforestación del mundo, fundamentalmente la conversión de bosques tropicales en tierras agrícolas, fue en promedio de 14,5 millones de hectáreas al año entre 1990 y 2005, dato que concuerda con las estimaciones previas.
Por otro lado, el estudio revela que, en todo el mundo, la pérdida neta de superficie forestal entre 1990 y 2005 no fue tan grande como se pensaba, ya que la ampliación de la superficie forestal es mayor de lo previamente estimado.
La pérdida neta -donde las pérdidas de cubierta forestal se compensan parcialmente con forestación o expansión natural- ascendió a 72,9 millones de hectáreas, o 32% menos que la cifra anterior de 107,4 millones de hectáreas, según indica el estudio. En otras palabras, el mundo perdió una media de 4,9 millones de hectáreas de bosques al año, o casi 10 hectáreas de bosque por minuto en ese período de 15 años.
Los nuevos datos también muestran que la pérdida neta de bosques se aceleró, al pasar de 4,1 millones de hectáreas al año entre 1990 y 2000 a 6,4 millones de hectáreas entre 2000 y 2005.
Las cifras se basan en un uso más exhaustivo de datos satelitales de alta resolución para obtener una muestra de los bosques de todo el mundo. Son diferentes de los anteriores resultados obtenidos por la FAO en la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2010, que se basa en una compilación de informes proporcionados por los países, elaborados con una amplia variedad de fuentes.
"La deforestación está privando a millones de personas de bienes y servicios forestales decisivos para la seguridad alimentaria, el bienestar económico y la salud ambiental", dijo Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General de la FAO del Departamento Forestal.
"Las nuevas cifras satelitales presentan un panorama más congruente, general, de la evolución de los bosques del mundo. Junto con la variada información proporcionada por los informes de los países, se brinda a los responsables de tomar las decisiones de todos los niveles una información más precisa, y se subraya la necesidad de que los países y las organizaciones hagan frente con urgencia y frenen la pérdida de valiosos ecosistemas forestales", puntualizó Rojas-Briales.
El estudio de teledetección se basa en una sola fuente de datos para los tres puntos cronológicos -1990, 2000 y 2005- y utiliza los mismos insumos de datos y metodología para todos los países.
"En cuanto al cambio de la superficie forestal, los nuevos resultados actualizan los conocimientos sobre África, donde los datos anteriores de algunos países eran viejos o de poca calidad. Aquí el estudio de teledetección muestra una tasa mucho menor de pérdida de bosques de la que se había estimado a partir de los informes nacionales", explica Adam Gerrand, Oficial forestal de la FAO.
Pérdidas y ganancias regionales
Se observan notables diferencias regionales en las pérdidas y ganancias forestales. Entre 1990 y 2005 la pérdida de bosques fue mayor en las zonas tropicales, donde está casi la mitad de los bosques. En esa región se perdieron en promedio 6,9 millones de hectáreas al año entre 1990 y 2005. La mayor tasa de conversión de tierras forestales a otros usos, no especificados, en ambos períodos, se percibe en América del Sur, seguida de África.
Asia fue la única región que mostró ganancias netas en el uso de la superficie forestal en ambos períodos. Hubo deforestación en todas las regiones, inclusive en Asia, pero la extensiva plantación documentada por varios países de Asia (principalmente China) es superior a la pérdida de superficie forestal.
En las zonas subtropicales, templadas y boreales se registró un ligero aumento de la superficie forestal durante los 15 años del período de estudio. Se espera que los estudios de teledetección expongan los cambios ocurridos desde 2005, incluidos los adelantos en materia de protección de los bosques existentes y la creación de nuevos bosques desde 2005.
Perspectiva mundial
Los nuevos resultados representan un insumo importante para los procesos nacionales e internacionales de información, que requieren datos de la superficie forestal y estadísticas del cambio en el uso de las tierras. Esto incluye la Convención sobre la Diversidad Biológica y la nueva iniciativa de reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques en los países en desarrollo (REDD+), en virtud de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que actualmente se debaten en la 17a Conferencia de las Partes, celebrada en Durban, Sudáfrica (del 28 de noviembre al 9 de diciembre de 2011).
Para hacer el estudio, la FAO trabajó durante cuatro años con sus asociados técnicos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, y más de 200 investigadores procedentes de 102 países, en el análisis de las imágenes satelitales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
Financiaron el estudio la Comisión Europea, el Centro Heinz, los gobiernos de Australia, Finlandia y Francia, y la FAO.
Fuente: FAO
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jueves, 27 de octubre de 2011
Los bosques: solución potencial en la lucha contra el hambre
Fao (26-10-11).- La función forestal de suministro de madera y otros productos de madera no debe disminuir la importante contribución de los bosques a la alimentación de muchas de las comunidades más pobres del mundo, según un grupo de organizaciones forestales internacionales y secretarías.
De acuerdo con la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (ACB), de la que la FAO es un miembro activo, los bosques pueden desempeñar un papel aún mayor en la alimentación del mundo y ayudar a los agricultores a hacer frente al cambio climático, pero este potencial no se está realizando plenamente.
En vista de que cerca de mil millones de personas en el mundo sufren de hambre crónica, la ACB dijo que el potencial de los bosques y los árboles para fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional necesita más atención de las autoridades nacionales y regionales, así como de las organizaciones internacionales de desarrollo.
"Los bosques y los árboles de las fincas agrícolas son una fuente directa de alimentos y de ingresos en efectivo para más de mil millones de las personas más pobres del mundo -señaló el Subdirector General del Departamento Forestal, Eduardo Rojas Briales-. Proporcionan alimentos básicos y alimentos complementarios. Para aumentar estos beneficios, los gobiernos y los asociados para el desarrollo deberían incrementar las inversiones en apoyo a la gestión forestal sostenible y a la rehabilitación de tierras forestales degradadas."
Rojas señaló que en la India, más de 50 millones de personas subsisten directamente de los bosques, mientras que en la República Democrática Popular Lao, el 80% de la población consume a diario alimentos silvestres.
La flora forestal tiene un valor nutricional considerable
Los alimentos forestales y la fauna silvestre representan una pequeña contribución pero decisiva a la alimentación -que de otra manera sería pobre y poco nutritiva- de la población rural. Algunos follajes silvestres, por ejemplo, pueden ser una excelente fuente de vitaminas A y C, de proteínas y de micronutrientes como el calcio y el hierro. La fruta es una fuente especialmente buena de minerales y vitaminas y aporta cantidades importantes de calorías. Diversas plantas forestales tienen raíces y tubérculos comestibles, que aportan carbohidratos y algunos minerales.
Sin embargo, la fauna que depende de los bosques y los alimentos de origen forestal cada vez están más amenazados por la explotación excesiva que se produce en muchos países en desarrollo, causa de pérdida de biodiversidad y un riesgo para la seguridad alimentaria.
El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), en una reunión que se celebrará en noviembre de 2011, debatirán nuevas medidas para mejorar la ordenación sostenible de la fauna silvestre en los países de regiones tropicales y subtropicales.
Las mujeres también desempeñan una función importante en la elaboración de productos de los árboles y los bosques, actividad cuyos ingresos contribuyen a fortalecer la seguridad alimentaria de sus familias. En el África occidental, por ejemplo, las mujeres utilizan el karité como grasa para cocinar y como acompañamiento en los alimentos. La cosecha y la elaboración de karité, un ingrediente importante del chocolate y la confitería, proporciona a las mujeres rurales casi el 80% de sus ingresos.
Emmanuel Ze Meka, Director Ejecutivo de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), señala: "Los productos alimentarios son el elemento de crecimiento más acelerado de los productos forestales no de madera en muchos países tropicales. Y agregar valor a los bosques hace que sea más probable que sigan siendo bosques en lugar de que se conviertan a otros usos. "
La agrosilvicultura puede duplicar la producción de los pequeños agricultores
La agrosilvicultura combina el cultivo de árboles con otros cultivos o con la cría de ganado, y para muchos pequeños agricultores encierra una gran promesa. Estos árboles forman parte del ciclo de la productividad de las explotaciones agrícolas y proporcionan numerosos productos, como alimentos para consumo humano y piensos.
"La agrosilvicultura ofrece una alternativa agrícola con buena respuesta ante el clima y permite incrementar la producción de alimentos y los ingresos de los agricultores, así como sus niveles de vida- indicó Tony Simons, Director General del Centro Mundial de Agrosilvicultura (ICRAF)-. La agrosilvicultura puede mitigar el cambio climático mediante la fijación de carbono, así como ayudar a los agricultores a ser flexibles y adaptarse a la imprevisibilidad de las estaciones."
Más de 400 000 agricultores de Malawi, Tanzanía, Mozambique, Zambia y Zimbabwe que incorporan sistemas de árboles fertilizantes, han duplicado su producción de alimentos. El Centro Mundial de Agrosilvicultura prevé llevar estos programas a otras partes de África y el Asia meridional.
Los bosques contribuyen al sector agrícola
Además de la contribución directa de los bosques a la alimentación de la población rural, también ofrecen servicios ambientales, de gran valor pero difíciles de medir, que contribuyen a la sostenibilidad de la producción agrícola.
"Mientras que algunos observadores han planteado una mayor protección de los bosques y el aumento de la producción agrícola como equilibrio de suma cero, los bosques en realidad ofrecen múltiples servicios ambientales -como los relacionados con la polinización, servicios hidrológicos y la moderación del clima- que contribuyen a la productividad agrícola", señaló Frances Seymour, Directora General de CIFOR.
Fuente: FAO
De acuerdo con la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (ACB), de la que la FAO es un miembro activo, los bosques pueden desempeñar un papel aún mayor en la alimentación del mundo y ayudar a los agricultores a hacer frente al cambio climático, pero este potencial no se está realizando plenamente.
En vista de que cerca de mil millones de personas en el mundo sufren de hambre crónica, la ACB dijo que el potencial de los bosques y los árboles para fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional necesita más atención de las autoridades nacionales y regionales, así como de las organizaciones internacionales de desarrollo.
"Los bosques y los árboles de las fincas agrícolas son una fuente directa de alimentos y de ingresos en efectivo para más de mil millones de las personas más pobres del mundo -señaló el Subdirector General del Departamento Forestal, Eduardo Rojas Briales-. Proporcionan alimentos básicos y alimentos complementarios. Para aumentar estos beneficios, los gobiernos y los asociados para el desarrollo deberían incrementar las inversiones en apoyo a la gestión forestal sostenible y a la rehabilitación de tierras forestales degradadas."
Rojas señaló que en la India, más de 50 millones de personas subsisten directamente de los bosques, mientras que en la República Democrática Popular Lao, el 80% de la población consume a diario alimentos silvestres.
La flora forestal tiene un valor nutricional considerable
Los alimentos forestales y la fauna silvestre representan una pequeña contribución pero decisiva a la alimentación -que de otra manera sería pobre y poco nutritiva- de la población rural. Algunos follajes silvestres, por ejemplo, pueden ser una excelente fuente de vitaminas A y C, de proteínas y de micronutrientes como el calcio y el hierro. La fruta es una fuente especialmente buena de minerales y vitaminas y aporta cantidades importantes de calorías. Diversas plantas forestales tienen raíces y tubérculos comestibles, que aportan carbohidratos y algunos minerales.
Sin embargo, la fauna que depende de los bosques y los alimentos de origen forestal cada vez están más amenazados por la explotación excesiva que se produce en muchos países en desarrollo, causa de pérdida de biodiversidad y un riesgo para la seguridad alimentaria.
El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), en una reunión que se celebrará en noviembre de 2011, debatirán nuevas medidas para mejorar la ordenación sostenible de la fauna silvestre en los países de regiones tropicales y subtropicales.
Las mujeres también desempeñan una función importante en la elaboración de productos de los árboles y los bosques, actividad cuyos ingresos contribuyen a fortalecer la seguridad alimentaria de sus familias. En el África occidental, por ejemplo, las mujeres utilizan el karité como grasa para cocinar y como acompañamiento en los alimentos. La cosecha y la elaboración de karité, un ingrediente importante del chocolate y la confitería, proporciona a las mujeres rurales casi el 80% de sus ingresos.
Emmanuel Ze Meka, Director Ejecutivo de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), señala: "Los productos alimentarios son el elemento de crecimiento más acelerado de los productos forestales no de madera en muchos países tropicales. Y agregar valor a los bosques hace que sea más probable que sigan siendo bosques en lugar de que se conviertan a otros usos. "
La agrosilvicultura puede duplicar la producción de los pequeños agricultores
La agrosilvicultura combina el cultivo de árboles con otros cultivos o con la cría de ganado, y para muchos pequeños agricultores encierra una gran promesa. Estos árboles forman parte del ciclo de la productividad de las explotaciones agrícolas y proporcionan numerosos productos, como alimentos para consumo humano y piensos.
"La agrosilvicultura ofrece una alternativa agrícola con buena respuesta ante el clima y permite incrementar la producción de alimentos y los ingresos de los agricultores, así como sus niveles de vida- indicó Tony Simons, Director General del Centro Mundial de Agrosilvicultura (ICRAF)-. La agrosilvicultura puede mitigar el cambio climático mediante la fijación de carbono, así como ayudar a los agricultores a ser flexibles y adaptarse a la imprevisibilidad de las estaciones."
Más de 400 000 agricultores de Malawi, Tanzanía, Mozambique, Zambia y Zimbabwe que incorporan sistemas de árboles fertilizantes, han duplicado su producción de alimentos. El Centro Mundial de Agrosilvicultura prevé llevar estos programas a otras partes de África y el Asia meridional.
Los bosques contribuyen al sector agrícola
Además de la contribución directa de los bosques a la alimentación de la población rural, también ofrecen servicios ambientales, de gran valor pero difíciles de medir, que contribuyen a la sostenibilidad de la producción agrícola.
"Mientras que algunos observadores han planteado una mayor protección de los bosques y el aumento de la producción agrícola como equilibrio de suma cero, los bosques en realidad ofrecen múltiples servicios ambientales -como los relacionados con la polinización, servicios hidrológicos y la moderación del clima- que contribuyen a la productividad agrícola", señaló Frances Seymour, Directora General de CIFOR.
Fuente: FAO
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lunes, 20 de junio de 2011
Gobierno ejecuta un agresivo plan contra quemas de bosques y contra contaminación
Abi (19-06-11).- Las Fuerzas Armadas movilizarán a 8.430 militares por aire y tierra en un agresivo plan que haga frente a los incendios forestales y controlar 1.030 focos de calor identificados en el país hasta fines de mayo, confirmó el domingo la ministra de Defensa Nacional, Cecilia Chacón.
"Las Fuerzas Armadas son la columna vertebral del Plan para la Prevención, el Monitoreo y Combate de Incendios Forestales, que requiere una inversión de 28 millones de dólares para el equipamiento y gastos operativos", precisó.
Señaló que hasta el momento se han identificado 1.030 focos de calor que deben ser controlados a través del plan que es impulsado por los Ministerios de Defensa y Medio Ambiente en coordinación con la Cancillería.
El plan tiene el objetivo de reducir este año de manera efectiva la pérdida de miles de hectáreas por deforestación causadas por los focos de calor, incendios y la emisión de gases de efecto invernadero.
"El 2010 hemos perdido 900.000 hectáreas de bosque y Bolivia emitió 294 millones de toneladas de gases de efecto invernadero por la contaminación de los cielos, uno de los índices per cápita más altos del mundo", indicó.
Dijo que el Ejecutivo ha decidido encarar el desafío de buscar una solución efectiva e integral a este problema que cada año se presenta con quemas que consumen los bosques.
El plan fue presentado a la cooperación internacional que acogió bien la iniciativa y expresó su disposición de prestar cooperación y aprobar recursos adicionales, dijo.
Reiteró que el plan necesita una inversión de 28 millones de dólares, de los cuales el Gobierno tiene una contraparte de 9,3 millones y el saldo, que asciende a 18,6 millones, tendría que ser financiado por la cooperación internacional.
Chacón dijo que con esos recursos se equiparán aeronaves con cisternas para apagar los incendios, además de equipos de operaciones por los funcionarios que acudan a esas áreas.
"Vamos a realizar un monitoreo aéreo permanente para preservar la integridad de nuestros bosques e igualmente conservar la limpieza de los cielos a fin de que estén libres de la contaminación", enfatizó la Ministra.
Fuente: ABI
"Las Fuerzas Armadas son la columna vertebral del Plan para la Prevención, el Monitoreo y Combate de Incendios Forestales, que requiere una inversión de 28 millones de dólares para el equipamiento y gastos operativos", precisó.
Señaló que hasta el momento se han identificado 1.030 focos de calor que deben ser controlados a través del plan que es impulsado por los Ministerios de Defensa y Medio Ambiente en coordinación con la Cancillería.
El plan tiene el objetivo de reducir este año de manera efectiva la pérdida de miles de hectáreas por deforestación causadas por los focos de calor, incendios y la emisión de gases de efecto invernadero.
"El 2010 hemos perdido 900.000 hectáreas de bosque y Bolivia emitió 294 millones de toneladas de gases de efecto invernadero por la contaminación de los cielos, uno de los índices per cápita más altos del mundo", indicó.
Dijo que el Ejecutivo ha decidido encarar el desafío de buscar una solución efectiva e integral a este problema que cada año se presenta con quemas que consumen los bosques.
El plan fue presentado a la cooperación internacional que acogió bien la iniciativa y expresó su disposición de prestar cooperación y aprobar recursos adicionales, dijo.
Reiteró que el plan necesita una inversión de 28 millones de dólares, de los cuales el Gobierno tiene una contraparte de 9,3 millones y el saldo, que asciende a 18,6 millones, tendría que ser financiado por la cooperación internacional.
Chacón dijo que con esos recursos se equiparán aeronaves con cisternas para apagar los incendios, además de equipos de operaciones por los funcionarios que acudan a esas áreas.
"Vamos a realizar un monitoreo aéreo permanente para preservar la integridad de nuestros bosques e igualmente conservar la limpieza de los cielos a fin de que estén libres de la contaminación", enfatizó la Ministra.
Fuente: ABI
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miércoles, 8 de junio de 2011
“Amazonía Sin Fuego” investiga en 39 municipios
Pieb (3-06-11).- Un total de 39 municipios de Beni, Santa Cruz, Pando, La Paz y Cochabamba tendrán la intervención del Programa “Amazonia Sin Fuego” cuyos principales resultados serán estudios, intercambio y difusión de conocimientos técnicos, científicos y metodológicos sobre las quemas y el chaqueo, y su impacto en esas regiones.
Hacia medio año, el país vive una temporada de chaqueos que afecta la vida de la población campesina y citadina debido a la presencia de humo en la atmósfera. Según datos de monitoreo del SERNAP de 2010, hasta agosto de ese año se habían contado 21.300 focos de calor en el país, de los que 1.174 sucedieron específicamente en Áreas Protegidas.
Daniel Suárez, del Programa Nacional de Cambio Climático, dice que el uso del fuego está considerado como una “técnica eficaz” para renovar la vegetación porque disminuye los costos de mano de obra para la limpieza de la tierra (sacado de malezas) y los costos de producción. Pero los problemas tienen dimensiones de salud pública para los habitantes, y altos costos ambientales.
Por eso se prevé el lanzamiento del Programa “Amazonía Sin Fuego”, con apoyo de la cooperación italiana, en 39 municipios del país, los más afectados hasta ahora con el fuego. Suárez explicó que el principal estudio en la región tiene que ver con el monitoreo de las quemas en todo el territorio, información que después será sometida a análisis comparativos. Entre los resultados esperados está también el contar con estudios, intercambio y difusión de conocimientos técnicos, científicos y metodológicos.
Los técnicos llegarán a las comunidades y municipios a través de unidades demostrativas en las que los productores podrán apreciar directamente el resultado de la producción en una parcela quemada y en una parcela no quemada. La idea también es informar acerca de usos alternativos del bosque como los sistemas forestales multiestratos o el uso de productos forestales no maderables.
El director de la Cooperación Italiana, Domenico Bruzone, explicó que se trata de un programa transfronterizo porque “no se puede gestionar la amazonia si no hay una lectura conjunta de gobiernos que comparten este enorme recurso”. “Por eso el tema ambiental es el que más internacionaliza la ciencia y las instancias de relaciones económicas entre naciones”, dijo el cooperante, quien aclaró que aún no se hizo la presentación oficial del programa.
La explicación de Suárez y Bruzone se concretó en el marco de las actividades de la Feria del Libro, organizada por la OPS/OMS, a la vez realizada en conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio.
Fuente: PIEB
Hacia medio año, el país vive una temporada de chaqueos que afecta la vida de la población campesina y citadina debido a la presencia de humo en la atmósfera. Según datos de monitoreo del SERNAP de 2010, hasta agosto de ese año se habían contado 21.300 focos de calor en el país, de los que 1.174 sucedieron específicamente en Áreas Protegidas.
Daniel Suárez, del Programa Nacional de Cambio Climático, dice que el uso del fuego está considerado como una “técnica eficaz” para renovar la vegetación porque disminuye los costos de mano de obra para la limpieza de la tierra (sacado de malezas) y los costos de producción. Pero los problemas tienen dimensiones de salud pública para los habitantes, y altos costos ambientales.
Por eso se prevé el lanzamiento del Programa “Amazonía Sin Fuego”, con apoyo de la cooperación italiana, en 39 municipios del país, los más afectados hasta ahora con el fuego. Suárez explicó que el principal estudio en la región tiene que ver con el monitoreo de las quemas en todo el territorio, información que después será sometida a análisis comparativos. Entre los resultados esperados está también el contar con estudios, intercambio y difusión de conocimientos técnicos, científicos y metodológicos.
Los técnicos llegarán a las comunidades y municipios a través de unidades demostrativas en las que los productores podrán apreciar directamente el resultado de la producción en una parcela quemada y en una parcela no quemada. La idea también es informar acerca de usos alternativos del bosque como los sistemas forestales multiestratos o el uso de productos forestales no maderables.
El director de la Cooperación Italiana, Domenico Bruzone, explicó que se trata de un programa transfronterizo porque “no se puede gestionar la amazonia si no hay una lectura conjunta de gobiernos que comparten este enorme recurso”. “Por eso el tema ambiental es el que más internacionaliza la ciencia y las instancias de relaciones económicas entre naciones”, dijo el cooperante, quien aclaró que aún no se hizo la presentación oficial del programa.
La explicación de Suárez y Bruzone se concretó en el marco de las actividades de la Feria del Libro, organizada por la OPS/OMS, a la vez realizada en conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio.
Fuente: PIEB
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sábado, 19 de marzo de 2011
Los bosques son indispensables para un suministro de agua de calidad
FAO (18-03-11).- Para el año 2025, 1 800 millones de personas vivirán en regiones donde hay escasez total de agua, y dos terceras partes de la población mundial podrán sufrir condiciones de falta de agua. Los bosques capturan y almacenan agua y pueden desempeñar una función importante en el suministro de agua potable para millones de personas en las megalópolis del planeta. Así las cosas, los miembros de la Asociación de Colaboración en materia de Bosques invitaron a los países a dar más atención a la protección y ordenación forestal para el suministro de agua limpia.
"Los bosques son parte de la infraestructura natural de cualquier país y son esenciales para el ciclo del agua -indicó Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General del Departamento Forestal de la FAO, antes del Dia Mundial del Agua, de las Naciones Unidas, que se celebra el 22 de marzo en este año-. Reducen los efectos de las inundaciones, previenen la erosión del suelo, regulan las capas freáticas y aseguran un suministro de agua de alta calidad para la población, la industria y la agricultura."
Los bosques, por lo general, son una óptima cubierta vegetal para las cuencas de captación que suministran agua potable. Las cuencas hidrográficas forestales proveen una gran parte del agua que satisface las necesidades domésticas, agrícolas, industriales y ecológicas. "La gestión del agua y la de los bosques están estrechamente vinculadas y necesitan soluciones normativas innovadoras que tengan en cuenta la índole transversal de estos vitales recursos -afirma Jan McAlpine, Director de la Secretaría del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques-. El Año Internacional de los Bosques 2011 ofrece una plataforma incomparable para crear conciencia de cuestiones como el nexo entre el agua, los suelos y los bosques, que repercute directamente en la calidad de la vida de la población, en sus medios de subsistencia y en su seguridad alimentaria."
Es más, los bosques y los árboles contribuyen a reducir los riesgos asociados al agua, como los deslaves, las inundaciones locales y la sequía, y ayudan a prevenir la desertificación y la salinización.
Hoy en día, por lo menos una tercera parte de las ciudades más grandes del mundo, como Nueva York, Singapur, Yakarta, Río de Janeiro, Bogotá, Madrid y Ciudad del Cabo, extraen una considerable porción de su agua potable de zonas forestales. Las cuencas forestales de captación, bien aprovechadas, pueden ofrecer por lo menos una solución parcial a los municipios que necesitan más agua o un agua más limpia.
Impulso a los bosques y el agua
Es consabido que una planificación forestal y prácticas de gestión prudentes pueden influir en el agua que utilizan los bosques y reducirla, por ejemplo plantando las especies convenientes de árboles. Los países están fortaleciendo sus políticas y las actividades de sus proyectos para incrementar las superficies forestales a fin de proteger los suelos y el agua.
El 8% de los bosques del mundo tienen como principal objetivo la conservación del suelo y el agua. Si bien cada hectárea de bosque hace una gran contribución a la regulación de los ciclos del agua, en el mundo hay unos 330 millones de hectáreas de los bosques del mundo destinadas a la conservación del suelo y el agua, control de aludes, estabilización de dunas, lucha contra la desertificación o protección costera. Esta superficie aumentó 59 millones de hectáreas de 1990 a 2010 y hoy representa el 8% de la superficie forestal del mundo. El aumento reciente se debe en gran parte a la plantación en gran escala realizada en China con fines de protección.
En años recientes han cobrado atención internacional los temas relacionados con la interacción entre los bosques y el agua. Entre 2008 y 2010 se organizaron muchas conferencias y actividades al respecto, con perspectivas diferentes de las cuestiones de los bosques y el agua (p. ej., la gestión integrada de las zonas de captación de aguas y la función de los bosques en la precipitación). A partir de los resultados de esas reuniones se está elaborando un conjunto de medidas prácticas en materia de bosques y agua, para los encargados de elaborar las políticas y los técnicos.
Fuente: FAO
"Los bosques son parte de la infraestructura natural de cualquier país y son esenciales para el ciclo del agua -indicó Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General del Departamento Forestal de la FAO, antes del Dia Mundial del Agua, de las Naciones Unidas, que se celebra el 22 de marzo en este año-. Reducen los efectos de las inundaciones, previenen la erosión del suelo, regulan las capas freáticas y aseguran un suministro de agua de alta calidad para la población, la industria y la agricultura."
Los bosques, por lo general, son una óptima cubierta vegetal para las cuencas de captación que suministran agua potable. Las cuencas hidrográficas forestales proveen una gran parte del agua que satisface las necesidades domésticas, agrícolas, industriales y ecológicas. "La gestión del agua y la de los bosques están estrechamente vinculadas y necesitan soluciones normativas innovadoras que tengan en cuenta la índole transversal de estos vitales recursos -afirma Jan McAlpine, Director de la Secretaría del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques-. El Año Internacional de los Bosques 2011 ofrece una plataforma incomparable para crear conciencia de cuestiones como el nexo entre el agua, los suelos y los bosques, que repercute directamente en la calidad de la vida de la población, en sus medios de subsistencia y en su seguridad alimentaria."
Es más, los bosques y los árboles contribuyen a reducir los riesgos asociados al agua, como los deslaves, las inundaciones locales y la sequía, y ayudan a prevenir la desertificación y la salinización.
Hoy en día, por lo menos una tercera parte de las ciudades más grandes del mundo, como Nueva York, Singapur, Yakarta, Río de Janeiro, Bogotá, Madrid y Ciudad del Cabo, extraen una considerable porción de su agua potable de zonas forestales. Las cuencas forestales de captación, bien aprovechadas, pueden ofrecer por lo menos una solución parcial a los municipios que necesitan más agua o un agua más limpia.
Impulso a los bosques y el agua
Es consabido que una planificación forestal y prácticas de gestión prudentes pueden influir en el agua que utilizan los bosques y reducirla, por ejemplo plantando las especies convenientes de árboles. Los países están fortaleciendo sus políticas y las actividades de sus proyectos para incrementar las superficies forestales a fin de proteger los suelos y el agua.
El 8% de los bosques del mundo tienen como principal objetivo la conservación del suelo y el agua. Si bien cada hectárea de bosque hace una gran contribución a la regulación de los ciclos del agua, en el mundo hay unos 330 millones de hectáreas de los bosques del mundo destinadas a la conservación del suelo y el agua, control de aludes, estabilización de dunas, lucha contra la desertificación o protección costera. Esta superficie aumentó 59 millones de hectáreas de 1990 a 2010 y hoy representa el 8% de la superficie forestal del mundo. El aumento reciente se debe en gran parte a la plantación en gran escala realizada en China con fines de protección.
En años recientes han cobrado atención internacional los temas relacionados con la interacción entre los bosques y el agua. Entre 2008 y 2010 se organizaron muchas conferencias y actividades al respecto, con perspectivas diferentes de las cuestiones de los bosques y el agua (p. ej., la gestión integrada de las zonas de captación de aguas y la función de los bosques en la precipitación). A partir de los resultados de esas reuniones se está elaborando un conjunto de medidas prácticas en materia de bosques y agua, para los encargados de elaborar las políticas y los técnicos.
Fuente: FAO
jueves, 30 de septiembre de 2010
Carta del Presidente: La naturaleza, los bosques y los pueblos indígenas no estamos en venta
(28-09-10).- Hermanos indígenas del mundo: Estoy profundamente preocupado porque se pretende utilizar a algunos dirigentes y grupos indígenas para promover la mercantilización de la naturaleza y en particular de los bosques a través de la creación del mecanismo REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación) y sus versiones REDD+ y REED++.
Cada día desaparece en el mundo una extensión de bosques y selva equivalente a 36.000 canchas de fútbol. Cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosques y selva. A este ritmo, los bosques desaparecerán antes de fines de siglo.
Los bosques y la selva son la mayor fuente de biodiversidad. Si continúa la deforestación, miles de especies animales y vegetales se perderán para siempre. Más de tres cuartas partes del agua dulce accesible vienen de zonas de captación en bosques, de ahí que la calidad del agua empeora cuando la condición del bosque se deteriora, Los bosques constituyen una protección ante inundaciones, erosiones y desastres naturales. Proveen bienes no maderables y maderables. Los bosques son una fuente de medicinas naturales y elementos de curación aun no descubiertos. Los bosques y la selva son los pulmones de la atmósfera. El 18% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen en el mundo son provocados por la deforestación.
Es fundamental detener esta destrucción de nuestra Madre Tierra.
Actualmente, en las negociaciones de cambio climático todos reconocen que es esencial evitar la deforestación y degradación de los bosques. Sin embargo, para lograrlo, algunos proponen mercantilizar los bosques con el falso argumento de que sólo se cuida y conserva aquello que tiene precio y propietario.
Su propuesta es tomar en cuenta sólo una de las funciones de tos bosques, que es su capacidad de absorción de dióxido de carbono, y emitir “certificados”, “bonos” o “derechos de carbono” que se comercialicen en un mercado de carbono. De esta forma, las empresas del Norte podrán optar entre hacer reducciones de emisiones en sus países o comprar “certificados REDD” en países del Sur según su conveniencia económica.
Por ejemplo, si una empresa tiene que invertir 40 ó 50 dólares para reducir la emisión de una tonelada de C02 en un “país desarrollado”, preferirá comprar un “certificado REDD” por 10 ó 20 dólares en un “país en vías de desarrollo” para decir que ha cumplido con la reducción de emisiones de dicha tonelada de C02.
A través de este mecanismo los países desarrollados traspasarán su obligación de reducir sus emisiones a los países en vías de desarrollo, y el Sur una vez más volverá a financiar al Norte ya que esa empresa del Norte se ahorrará mucho dinero comprando “certificados” de carbono de bosques del Sur.
Pero no sólo harán trampa con sus compromisos de reducción de emisiones, sino que además darán inicio a la mercantilización de la naturaleza empezando por los bosques. Los bosques pasarán a tener precio por la cantidad de toneladas de C02 que son capaces de absorber. Los “bonos” o “derechos de carbono” que certifican esa capacidad de absorción serán vendidos y comprados como cualquier mercancía a nivel mundial.
Para asegurar que nadie afecte la propiedad de los compradores de “certificados REDD” se instaurarán una serie de restricciones que acabarán afectando el derecho soberano de los países y los pueblos indígenas sobre sus bosques y las selvas. Así comenzará una nueva etapa de privatización de la naturaleza nunca antes vista que se Irá extendiendo al agua, la biodiversidad y lo que ellos denominan “servicios ambientales”.
Mientras nosotros afirmamos que el capitalismo es la causa del calentamiento global y de la destrucción de los bosques, la selva y la Madre Tierra, ellos buscan ahora expandir el capitalismo a la mercantilización de la naturaleza con el denominativo de “economía verde”.
Para conseguir el apoyo a esta propuesta de mercantilización de la naturaleza algunas entidades financieras, gobiernos, ONGs, fundaciones, “expertos” y empresas intermediarias están ofreciendo un porcentaje de los “beneficios” de esta mercantilización de la naturaleza a los pueblos indígenas y a las comunidades que viven en los bosques nativos y la selva.
La naturaleza, los bosques y los pueblos indígenas no estamos en venta.
Por siglos los pueblos Indígenas hemos vivido conservando y preservando los bosques nativos y la selva. Para nosotros los bosques y la selva no son objetos, no son cosas que uno puede poner precio y privatizar. No aceptamos que se reduzca a los bosques nativos y selvas a una simple cantidad mensurable de carbono. Tampoco aceptamos que se confunda los bosques nativos con simples plantaciones de una o dos especies de árboles. Los bosques son nuestro hogar, son la casa grande donde coexisten plantas, animales, agua, suelo, aire puro y seres humanos.
Es fundamental que todos los países del mundo trabajemos juntos para evitar la deforestación y degradación de los bosques y la selva. Es una obligación de los países desarrollados, y es parte de su deuda climática y ambiental, contribuir económicamente a la preservación de los bosques, pero NO a través de su mercantilización. Hay muchas formas de apoyar y financiar a los países en vías de desarrollo, a los pueblos indígenas y a las comunidades locales que contribuyen a la preservación de los bosques.
Los países desarrollados gastan decenas de veces más recursos públicos en la defensa, la seguridad y las guerras que en el cambio climático. Incluso durante la crisis financiera muchos han mantenido e incrementado sus gastos militares. No es admisible que aprovechando de las necesidades de las comunidades y las ambiciones de algunos dirigentes y “expertos” indígenas se pretenda involucrar a los pueblos indígenas en la mercantilización de la naturaleza.
Todo mecanismo de protección de los bosques y la selva debe garantizar los derechos y la participación indígena, pero no porque llegue a haber participación indígena en REDD podemos aceptar que se ponga precio y se negocie en un mercado mundial el carbono de los bosques y las selvas.
Hermanos indígenas, no nos dejemos confundir. Hay quienes nos dicen que el mecanismo de mercado de carbono en REDD será voluntario. Es decir que el que quiere podrá vender y comprar, y el que no lo desee se podrá marginar. Nosotros no podemos aceptar que con nuestro consentimiento se cree un mecanismo en el que voluntariamente unos vendan a la Madre Tierra mientras otros miran cruzados de manos.
Frente a estas visiones reduccionistas y mercantilistas de los bosques y la selva, los pueblos indígenas junto a los campesinos y movimientos sociales del mundo debemos luchar por las propuestas de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra:
1) Manejo integral de los bosques nativos y la selva tomando en cuenta no sólo su función mitigadora de emisiones de CO2 sino todas sus funciones y potencialidades evitando confundirlos con simples plantaciones.
2) Respeto a la soberanía de los países en vías de desarrollo en la gestión integral de sus bosques.
3) Pleno cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas establecidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT y otros instrumentos internacionales; reconocimiento y respeto a sus territorios; revalorización y aplicación de los conocimientos indígenas para la preservación de los bosques; participación y gestión de los bosques y la selva por los pueblos indígenas.
4) Financiamiento de los países desarrollados a los países en vías de desarrollo y a los pueblos indígenas para el manejo integral de los bosques como parte de su deuda climática y ambiental. No establecimiento de ningún mecanismo de mercado de carbono o de “incentivos” que conlleve a la mercantilización de los bosques y selva.
5) Reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra que comprende los bosques, la selva y todos sus componentes. Para restablecer la armonía con la Madre Tierra, el camino no es ponerle precio a la naturaleza sino reconocer que no sólo los seres humanos tenemos derecho a la vida y a reproducirnos, sino que también la naturaleza tiene derecho a la vida y a regenerarse, y que sin la Madre Tierra los seres humanos no podemos vivir.
Hermanos indígenas, junto a los hermanos campesinos y a los movimientos sociales del mundo, debemos movilizarnos para que las conclusiones de Cochabamba sean asumidas en Cancún y para impulsar un mecanismo de ACCIONES RELATIVAS A LOS BOSQUES basado en estos cinco principios, manteniendo siempre en alto la unidad de los pueblos indígenas y los principios de respeto a la Madre Tierra que por siglos hemos preservado y heredado de nuestros antepasados
(Fdo) Evo Morales Ayma
Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.
Cada día desaparece en el mundo una extensión de bosques y selva equivalente a 36.000 canchas de fútbol. Cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosques y selva. A este ritmo, los bosques desaparecerán antes de fines de siglo.
Los bosques y la selva son la mayor fuente de biodiversidad. Si continúa la deforestación, miles de especies animales y vegetales se perderán para siempre. Más de tres cuartas partes del agua dulce accesible vienen de zonas de captación en bosques, de ahí que la calidad del agua empeora cuando la condición del bosque se deteriora, Los bosques constituyen una protección ante inundaciones, erosiones y desastres naturales. Proveen bienes no maderables y maderables. Los bosques son una fuente de medicinas naturales y elementos de curación aun no descubiertos. Los bosques y la selva son los pulmones de la atmósfera. El 18% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen en el mundo son provocados por la deforestación.
Es fundamental detener esta destrucción de nuestra Madre Tierra.
Actualmente, en las negociaciones de cambio climático todos reconocen que es esencial evitar la deforestación y degradación de los bosques. Sin embargo, para lograrlo, algunos proponen mercantilizar los bosques con el falso argumento de que sólo se cuida y conserva aquello que tiene precio y propietario.
Su propuesta es tomar en cuenta sólo una de las funciones de tos bosques, que es su capacidad de absorción de dióxido de carbono, y emitir “certificados”, “bonos” o “derechos de carbono” que se comercialicen en un mercado de carbono. De esta forma, las empresas del Norte podrán optar entre hacer reducciones de emisiones en sus países o comprar “certificados REDD” en países del Sur según su conveniencia económica.
Por ejemplo, si una empresa tiene que invertir 40 ó 50 dólares para reducir la emisión de una tonelada de C02 en un “país desarrollado”, preferirá comprar un “certificado REDD” por 10 ó 20 dólares en un “país en vías de desarrollo” para decir que ha cumplido con la reducción de emisiones de dicha tonelada de C02.
A través de este mecanismo los países desarrollados traspasarán su obligación de reducir sus emisiones a los países en vías de desarrollo, y el Sur una vez más volverá a financiar al Norte ya que esa empresa del Norte se ahorrará mucho dinero comprando “certificados” de carbono de bosques del Sur.
Pero no sólo harán trampa con sus compromisos de reducción de emisiones, sino que además darán inicio a la mercantilización de la naturaleza empezando por los bosques. Los bosques pasarán a tener precio por la cantidad de toneladas de C02 que son capaces de absorber. Los “bonos” o “derechos de carbono” que certifican esa capacidad de absorción serán vendidos y comprados como cualquier mercancía a nivel mundial.
Para asegurar que nadie afecte la propiedad de los compradores de “certificados REDD” se instaurarán una serie de restricciones que acabarán afectando el derecho soberano de los países y los pueblos indígenas sobre sus bosques y las selvas. Así comenzará una nueva etapa de privatización de la naturaleza nunca antes vista que se Irá extendiendo al agua, la biodiversidad y lo que ellos denominan “servicios ambientales”.
Mientras nosotros afirmamos que el capitalismo es la causa del calentamiento global y de la destrucción de los bosques, la selva y la Madre Tierra, ellos buscan ahora expandir el capitalismo a la mercantilización de la naturaleza con el denominativo de “economía verde”.
Para conseguir el apoyo a esta propuesta de mercantilización de la naturaleza algunas entidades financieras, gobiernos, ONGs, fundaciones, “expertos” y empresas intermediarias están ofreciendo un porcentaje de los “beneficios” de esta mercantilización de la naturaleza a los pueblos indígenas y a las comunidades que viven en los bosques nativos y la selva.
La naturaleza, los bosques y los pueblos indígenas no estamos en venta.
Por siglos los pueblos Indígenas hemos vivido conservando y preservando los bosques nativos y la selva. Para nosotros los bosques y la selva no son objetos, no son cosas que uno puede poner precio y privatizar. No aceptamos que se reduzca a los bosques nativos y selvas a una simple cantidad mensurable de carbono. Tampoco aceptamos que se confunda los bosques nativos con simples plantaciones de una o dos especies de árboles. Los bosques son nuestro hogar, son la casa grande donde coexisten plantas, animales, agua, suelo, aire puro y seres humanos.
Es fundamental que todos los países del mundo trabajemos juntos para evitar la deforestación y degradación de los bosques y la selva. Es una obligación de los países desarrollados, y es parte de su deuda climática y ambiental, contribuir económicamente a la preservación de los bosques, pero NO a través de su mercantilización. Hay muchas formas de apoyar y financiar a los países en vías de desarrollo, a los pueblos indígenas y a las comunidades locales que contribuyen a la preservación de los bosques.
Los países desarrollados gastan decenas de veces más recursos públicos en la defensa, la seguridad y las guerras que en el cambio climático. Incluso durante la crisis financiera muchos han mantenido e incrementado sus gastos militares. No es admisible que aprovechando de las necesidades de las comunidades y las ambiciones de algunos dirigentes y “expertos” indígenas se pretenda involucrar a los pueblos indígenas en la mercantilización de la naturaleza.
Todo mecanismo de protección de los bosques y la selva debe garantizar los derechos y la participación indígena, pero no porque llegue a haber participación indígena en REDD podemos aceptar que se ponga precio y se negocie en un mercado mundial el carbono de los bosques y las selvas.
Hermanos indígenas, no nos dejemos confundir. Hay quienes nos dicen que el mecanismo de mercado de carbono en REDD será voluntario. Es decir que el que quiere podrá vender y comprar, y el que no lo desee se podrá marginar. Nosotros no podemos aceptar que con nuestro consentimiento se cree un mecanismo en el que voluntariamente unos vendan a la Madre Tierra mientras otros miran cruzados de manos.
Frente a estas visiones reduccionistas y mercantilistas de los bosques y la selva, los pueblos indígenas junto a los campesinos y movimientos sociales del mundo debemos luchar por las propuestas de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra:
1) Manejo integral de los bosques nativos y la selva tomando en cuenta no sólo su función mitigadora de emisiones de CO2 sino todas sus funciones y potencialidades evitando confundirlos con simples plantaciones.
2) Respeto a la soberanía de los países en vías de desarrollo en la gestión integral de sus bosques.
3) Pleno cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas establecidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT y otros instrumentos internacionales; reconocimiento y respeto a sus territorios; revalorización y aplicación de los conocimientos indígenas para la preservación de los bosques; participación y gestión de los bosques y la selva por los pueblos indígenas.
4) Financiamiento de los países desarrollados a los países en vías de desarrollo y a los pueblos indígenas para el manejo integral de los bosques como parte de su deuda climática y ambiental. No establecimiento de ningún mecanismo de mercado de carbono o de “incentivos” que conlleve a la mercantilización de los bosques y selva.
5) Reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra que comprende los bosques, la selva y todos sus componentes. Para restablecer la armonía con la Madre Tierra, el camino no es ponerle precio a la naturaleza sino reconocer que no sólo los seres humanos tenemos derecho a la vida y a reproducirnos, sino que también la naturaleza tiene derecho a la vida y a regenerarse, y que sin la Madre Tierra los seres humanos no podemos vivir.
Hermanos indígenas, junto a los hermanos campesinos y a los movimientos sociales del mundo, debemos movilizarnos para que las conclusiones de Cochabamba sean asumidas en Cancún y para impulsar un mecanismo de ACCIONES RELATIVAS A LOS BOSQUES basado en estos cinco principios, manteniendo siempre en alto la unidad de los pueblos indígenas y los principios de respeto a la Madre Tierra que por siglos hemos preservado y heredado de nuestros antepasados
(Fdo) Evo Morales Ayma
Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.
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