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miércoles, 29 de enero de 2014

Proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz

Celac (29-01-14).- Las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), reunidos en La Habana, Cuba, los días 28 y 29 de enero de 2014 en la II Cumbre, en nombre de sus pueblos e interpretando fielmente sus anhelos y aspiraciones,

Ratificando el compromiso de sus países con los Propósitos y Principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y conscientes de que la prosperidad y estabilidad de la región contribuyen a la paz y seguridad internacionales,

Conscientes de que la paz es un bien supremo y anhelo legítimo de todos los pueblos y que su preservación es un elemento sustancial de la integración de América Latina y el Caribe y un principio y valor común de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),

Reafirmando que la integración fortalece la visión de un orden internacional justo, afirmado en el derecho y en una cultura de paz que excluye el uso de la fuerza y los medios no-legítimos de defensa, entre ellos las armas de destrucción masiva y, en particular, las armas nucleares,

Destacando la relevancia del Tratado de Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe que estableció la primera zona libre de armas nucleares, en un área densamente poblada, siendo este una contribución a la paz y la seguridad regional e internacional,

Reiterando la urgente necesidad del Desarme Nuclear General y Completo, así como el compromiso con la Agenda Estratégica del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (OPANAL), adoptada por los 33 Estados miembros del Organismo, en la Conferencia General de Buenos Aires en agosto de 2013.

Recordando los principios de paz, democracia, desarrollo y libertad que inspiran las actuaciones de los países miembros del SICA,

Recordando la decisión de las Jefas y Jefes de Estado de UNASUR de fortalecer a Suramérica como Zona de Paz y Cooperación,

Recordando el establecimiento, en 1986, de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur,

Recordando también nuestro compromiso, acordado en la Declaración de la Cumbre de la Unidad de la América Latina y el Caribe, el 23 de febrero de

2010, de promover la implementación de mecanismos propios de solución pacífica de controversias,

Reiterando nuestro compromiso de que en América Latina y el Caribe se consolide una Zona de Paz, en la cual las diferencias entre las naciones se resuelvan de forma pacífica, por la vía del diálogo y la negociación u otras formas de solución, y en plena consonancia con el Derecho Internacional,

Conscientes también del catastrófico impacto global humanitario y a largo plazo del uso de las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, y de las discusiones en curso sobre este tema,

Declaramos:
  1. América Latina y el Caribe como Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas;
  2. Nuestro compromiso permanente con la solución pacífica de controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región;
  3. El compromiso de los Estados de la región con el estricto cumplimiento de su obligación de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos;
  4. El compromiso de los pueblos de América Latina y el Caribe de fomentar las relaciones de amistad y de cooperación entre sí y con otras naciones, independientemente de las diferencias existentes entre sus sistemas políticos, económicos y sociales o sus niveles de desarrollo; de practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos;
  5. El compromiso de los Estados de la América Latina y el Caribe de respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones;
  6. La promoción en la región de una cultura de paz basada, entre otros, en los principios de la Declaración sobre Cultura de Paz de las Naciones Unidas.
  7. El compromiso de los Estados de la región de guiarse por la presente Declaración en su comportamiento internacional;
  8. El compromiso de los Estados de la región de continuar promoviendo el desarme nuclear como objetivo prioritario y contribuir con el desarme general y completo, para propiciar el fortalecimiento de la confianza entre las naciones.
Instamos a todos los Estados miembros de la Comunidad Internacional a respetar plenamente esta Declaración en sus relaciones con los Estados miembros de la CELAC.

(Original firmado por las jefas y jefes de estado y de gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)

Fuente: CELAC

Flacso presenta sistema de información sobre América Latina

Flacso (29-01-14).- A propósito de la 2ª Cumbre CELAC, que se realiza los días 28 y 29 de enero en La Habana, FLACSO se enorgullece en presentar el Sistema de Información sobre América Latina y el Caribe (SISALC); iniciativa de la Facultad, que con el auspicio de la CAF, hace seguimiento a los temas y procesos políticos de la región y genera información y conocimiento integrado sobre indicadores sociales, económicos y de política doméstica y exterior de la CELAC y sus países miembros.

Acceda a SISALC aquí: http://www.flacso.orq/secretaria-qeneral/sisalc

Fuente: FLACSO

Ban Ki-moon subraya los avances de América Latina y el Caribe

Onu (28-01-14).- El Secretario General de la ONU expresó hoy en Cuba su reconocimiento a la región de América Latina y el Caribe, por los avances logrados en la reducción de las desigualdades más graves y en solucionar de forma pacífica los conflictos, así como por la voluntad de compartir sus experiencias en materia de protección social, salud y educación.

Ban Ki-moon pronunció un discurso ante los dignatarios que asisten a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se celebra en La Habana, y señaló que asistía al evento para rendir homenaje al Héroe Nacional cubano, José Martí, en el 161 aniversario de su natalicio, y para aprender de los grandes progresos conseguidos por la región.

“En los últimos 20 años la pobreza extrema se ha reducido a la mitad en América Latina y el Caribe; ustedes resuelven sus diferencias pacíficamente mediante el diálogo, muchas de las convenciones de derechos humanos se han inspirado en la experiencia de América Latina”, manifestó el Secretario General.

Agregó que es lógico que persistan desafíos tales como la inseguridad, la desigualdad y la injusticia, pero afirmó que veía una región decidida a afrontar unida estos obstáculos y a dar un ejemplo ante el mundo, como lo demuestra esta Cumbre.

El Titular de la ONU también agradeció la presencia creciente de la CELAC en las cuestiones relativas a la paz y la seguridad, y expresó satisfacción por la evolución de las conversaciones de paz de Colombia, el último conflicto que queda en la región.

Durante su último día en la Habana, Ban Ki-moon visitó la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y fue recibido por el ex presidente cubano, Fidel Castro.

Durante ese encuentro abordaron asuntos de plena actualidad que afectan a la comunidad internacional, incluidas las crisis en Siria, la República Centroafricana, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo.

Además, hablaron de la seguridad alimentaria y la proliferación nuclear y también de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, del cambio climático y acerca del desarrollo sostenible.

Fuente: Prensa ONU

lunes, 27 de enero de 2014

Morales destaca carácter integrador de la Celac y dice que II Cumbre definirá políticas liberadoras

Abi (27-01-14).- El presidente boliviano, Evo Morales, a su llegada a La Habana, Cuba, destacó ayer el carácter integrador de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y aseguró que la II Cumbre de ese bloque propondrá políticas sociales orientadas a la liberación de los pueblos.

'La lucha antiimperialista en Cuba, soberanía de los pueblos por eso venimos a compartir con la delegación para seguir liberando a los pueblos, Celac es una integración para América Latina y el Caribe, esta Cumbre será para proponer más políticas sociales para liberar a América Latina contento de compartir este día con los invitados', dijo.

Morales llegó a territorio cubano acompañado por el canciller David Choquehuanca y fue recibido por la ministra de Economía de la isla, Lina Pedraza.

El Jefe de Estado agradeció por el recibimiento y saludó al líder de la revolución cubana, Fidel Castro, al Jefe de Estado, Raúl Castro y recordó a José Martí de quien dijo 'fue otro libertador de los pueblos'.

Aseguró que pensar en Cuba es pensar en la 'lucha antiimperialista y la soberanía de los pueblos'.

Finalmente dijo sentirse contento por encontrarse en tierra cubana.

Según la agenda del Mandatario indígena se tiene prevista su participación durante esta mañana en la inauguración de la zona de desarrollo especial del Mariel, que es uno de los proyectos más trascendentes de carácter económico que efectuó la isla con apoyo de Brasil.

En la tarde se reunirá con estudiantes bolivianos con quienes jugará un partido de fútbol.

Según los organizadores, esa cumbre, que se iniciará mañana (martes) y se extenderá hasta el miércoles, se centrará en buscar mecanismos para combatir las desigualdades en la región.

Fuente: ABI

viernes, 24 de enero de 2014

El horizonte de la integración latinoamericana

Lula da Silva (6-01-14).- Tenemos mucho que ganar en bienestar y progreso si unimos nuestros destinos. El regreso de Michelle Bachelet a la presidencia de Chile es un acontecimiento muy prometedor para Sudamérica y toda Latinoamérica. Las extraordinarias cualidades humanas y el talento político que mostró durante su primer mandato en la presidencia, de 2006 a 2010, y más tarde como directora de la Organización de Naciones Unidas para la igualdad de género (ONU Mujeres), le han granjeado merecidos elogios nacionales e internacionales. Su manera de dirigir —al mismo tiempo firme e integradora— y su compromiso de promover la libertad y la justicia social han convertido a Bachelet en un modelo importante en nuestro continente.

Su aplastante victoria a principios de diciembre deja claro que el pueblo chileno, como otros pueblos de la región, desea un auténtico desarrollo: progreso social y económico, más riqueza y una distribución de la riqueza más equitativa, modernización tecnológica, menos desigualdades y derechos universales. Además, su triunfo demuestra que los chilenos están deseosos de tener una democracia que sea cada vez más participativa.

Su elección representa también un impulso indudable al proceso de integración en Latinoamérica; Bachelet siempre ha prestado su apoyo más entusiasta a las iniciativas de desarrollo común y unidad política en la región. Baste recordar su decisiva aportación al establecimiento y la consolidación de la Unión de Naciones Sudamericanas, organismo que fue la primera en presidir, y a la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Nunca antes había habido tantos dirigentes latinoamericanos comprometidos con este proceso.

Coincidiendo con la segunda vuelta de las segundas elecciones, estuve en Chile para participar en un seminario internacional organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo, la CAF-Banco de Desarrollo Latinoamericano y el Instituto Lula, cuyo contenido era precisamente un debate sobre las perspectivas de integración.

Durante dos días, 120 líderes políticos, sociales e intelectuales de los países de nuestra zona juzgamos la situación actual y propusimos una agenda concreta de desarrollo e integración regional.

Mantuvimos francas discusiones sobre el lugar de América Latina en la economía mundial, la arquitectura político-institucional de la integración, el papel de la política social, sobre todo en la batalla contra la pobreza, las cadenas supranacionales de producción industrial, las empresas translatinas, las relaciones fiscales, impositivas y energéticas, la cooperación financiera y los mecanismos de inversión, los derechos humanos y los derechos de los trabajadores, la protección de nuestro patrimonio medioambiental y nuestra diversidad cultural.

Hubo un amplio consenso sobre la necesidad de integración, que tiene un interés práctico para todos nuestros pueblos y países, independientemente de la ideología de los Gobiernos. En el mundo hay varias regiones en pleno proceso integrador, que están creando bloques políticos y económicos, y no tendría sentido que Latinoamérica y el Caribe no avanzaran también hacia la unión.

Nuestros países han vivido durante siglos dándose la espalda, y todos sabemos lo desastrosa que ha sido esa actitud por sus repercusiones de debilidad geopolítica y retraso socioeconómico. La integración no es, en absoluto, un movimiento contra los países más desarrollados e industrializados, con los que deseamos reforzar nuestras relaciones en todos los ámbitos. La integración es una forma de reafirmación de América Latina. Profundizar nuestro proceso integrador —en lo político, lo cultural, lo social y lo económico, así como en infraestructuras— es una vía lógica y natural para sacar el máximo partido a nuestra proximidad territorial y cultural y descubrir nuestras ventajas competitivas. Además de que, por supuesto, así tendremos más capacidad de garantizar nuestros derechos en el ámbito mundial.

Todo el mundo está de acuerdo en que, durante el último decenio, hemos progresado enormemente en materia de cooperación. Han aumentado la confianza y el diálogo real entre nuestros países, y gracias a ello hemos podido formar la Unión de Naciones Sudamericanas y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Nuestras relaciones económicas también se han extendido de forma considerable. El comercio, por ejemplo, creció a un ritmo notable. En 2002, según la Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina, el comercio intrarregional total en Sudamérica representó 33.000 millones de dólares (aproximadamente 24.000 millones de euros); en 2011, ascendió a 135.000 millones de dólares. Durante ese mismo periodo, el comercio total dentro de Latinoamérica pasó de 49.000 millones de dólares a 189.000 millones de dólares. Las oportunidades de crecimiento son enormes: representamos un mercado de casi 400 millones de personas y, hasta ahora, no hemos explorado más que una mínima parte de nuestra capacidad comercial.

Lo mismo sucede con las inversiones. Las empresas de la región están internacionalizándose e invirtiendo en sus vecinos. En Brasil, hasta hace 10 años, había pocas inversiones industriales en Latinoamérica. Hoy existen cientos de plantas industriales financiadas por Brasil en más de 20 países. Y, por suerte, también se da el fenómeno inverso: cada vez son más las empresas argentinas, mexicanas, chilenas, colombianas y peruanas, entre otras, que producen en Brasil bienes para el mercado brasileño.

Aun así, es evidente que necesitamos avanzar mucho más. Debemos acelerar la integración para profundizarla y extenderla. Las perspectivas inmediatas, desde luego, no bastarán para cumplir esta labor. He subrayado que necesitamos un pensamiento que sea verdaderamente estratégico, que afronte los retos de la integración y las grandes perspectivas de futuro mediante la propuesta de ideas valientes e innovadoras. Debemos llegar más allá de los Gobiernos, aunque estos sean esenciales. La integración es un objetivo maravilloso que solo conseguiremos si comprometemos a la sociedad civil de toda nuestra región —los sindicatos, las empresas, las universidades, la Iglesia y los jóvenes— con el proceso.

Es fundamental que obtengamos el respaldo público para este proceso. Debemos hacer comprender a todo el mundo cuánto podemos ganar en bienestar económico, soberanía política, igualdad social y progreso cultural y científico si unimos nuestros destinos.

Fuente: El Pais

miércoles, 15 de enero de 2014

CELAC: símbolo de la unidad latinoamericana y caribeña

IB (15-01-14).- El compromiso político de crear una nueva organización continental alcanzó en Caracas, Venezuela, su concreción con la puesta en marcha el 3 de diciembre de 2011 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Surgió así la primera organización que agrupa a 33 países del área, sin la presencia o tutelaje de Estados Unidos u otra potencia hegemonista.

El acontecimiento fue valorado por Fidel Castro, líder histórico de la Revolución Cubana, como el suceso institucional más importante de la región en un siglo.

Relevante para el nacimiento de ese mecanismo fue la influencia ejercida por el presidente bolivariano Hugo Chávez, lamentablemente fallecido en marzo de 2013.

Fue la Cumbre de Venezuela una cita fundacional en la que se aprobaron 23 documentos sobre temas claves -entre los cuales ocupa lugar especial el Plan de Acción de Caracas-, además de procedimientos y estatutos de funcionamiento orgánico de la Comunidad.

La lucha, y sobre todo colaboración contra el hambre y la pobreza, el desarrollo de sectores como la energía, transporte, telecomunicaciones, medioambiente, y seguridad alimentaria, son contenidos claves de los instrumentos concertados por los jefes Estado y de Gobierno.

A esos textos se suman los relativos a la eliminación total de las armas nucleares, el enfrentamiento del terrorismo y la solución al problema de las drogas.

Se rubricaron, asimismo, la declaración especial en defensa de la democracia y el orden constitucional -firme contrapuesta a los golpes de estado en la región- y un escrito en favor del desarrollo sostenible de las naciones miembros de la CELAC.

También entonces se emitieron comunicados especiales acerca del derecho de Argentina a la soberanía de las Islas Malvinas, la solidaridad con Haití, y la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de los EE.UU. contra Cuba.

La Cumbre fundacional de la CELAC cerró con la Declaración de Caracas, cuyo título adelanta la postura común de los 33 mandatarios miembros: “En el bicentenario de la lucha por la independencia, hacia el camino de nuestros libertadores”.

El documento se construyó sobre la base del gran compromiso histórico de hacer avanzar la unidad en sabio equilibrio con la diversidad, y del respeto al derecho de cada nación a construir, en paz y libremente, su propio sistema político y económico.

Contempla, además, la decisión colectiva de echar a andar el nuevo mecanismo de concertación política, e incorporar a la Declaración el Plan de Acción de Caracas para hacer realidad la defensa de la integración, la cooperación, la complementariedad y la solidaridad.

El texto se refiere, también, a la celebración de las reuniones cumbres en las repúblicas miembros de la troika que preside la Comunidad con carácter pro témpore: Chile, sede del inicio de estas citas, a fines de enero de 2013, y primer país al frente del organismo, Cuba y Costa Rica.

Merecido reconocimiento al Caribe representó la decisión de ampliarla troika con la inclusión de Haití, país que celebró el primero de enero último sus 210 años de independencia.

En esa hermana nación se produjo la primera revolución triunfante en la región, y la única victoria de negros esclavos en el mundo, recordó el presidente Raúl Castro en el acto por el aniversario 55 de la Revolución cubana, en la heroica ciudad de Santiago.

Precisamente en la Mayor de las Antillas, que ostenta actualmente la presidencia temporal, tendrá lugar la II Cumbre de la CELAC, en enero de de este año, momento en el que traspasará el mandato a Costa Rica.

Fuente: Informador Boliviano

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Bolivia será sede de conferencia de la Celac sobre lucha anticorrupción

Btv (6-11-13).- El Estado Plurinacional de Bolivia recibirá el próximo 8 de noviembre a representantes de los países que participarán en una conferencia sobre la lucha contra la corrupción, organizada por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

La información fue confirmada por los ministros bolivianos de Exterior, David Choquehuanca, y de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, Nardy Suxo, en conferencia de prensa, quienes informaron que la ciudad de Cochabamba (centro) será la sede de esta reunión que contará con la participación de representantes de 33 naciones.

Asimismo dijeron que delegados de las naciones de la Celac se reunirán en Santa Cruz, capital del Departamento de Santa Cruz, para firmar el acuerdo.

Con la firma del convenio, se establecerá un programa de acción conjunto entre las naciones con el fin de combatir la corrupción.

El documento que suscribirán los funcionarios permitirá la recuperación de activos originados en actividades ilegales y la creación de un grupo internacional de trabajo que dé seguimiento a los convenios.

El Canciller boliviano precisó que en la reunión se debatirá acerca de alianzas estratégicas y se compartirán experiencias para luchar de manera conjunta contra la corrupción en la región.

Según Suxo, las autoridades suscribirán un documento que fijará un programa de cooperación internacional judicial para la lucha contra la corrupción, la recuperación de activos originados en actividades ilegales y la creación de un grupo internacional de trabajo que dé seguimiento a los convenios.

Choquehuanca explicó que Bolivia fue elegida como anfitriona del encuentro por su experiencia de tener un ministerio para la Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, además de trabajar en un proyecto de ley sobre la extinción de la propiedad de bienes a personas procesadas por actos de corrupción.

Fuente: BTV

jueves, 31 de enero de 2013

América Latina se robustece ante Europa

Ips (27-01-13).- Los países de América Latina y el Caribe lograron fortalecer su posición frente a Europa, al llegar a convenios que protegen sus recursos naturales de las inversiones extranjeras y condenar el bloqueo comercial de Estados Unidos a Cuba en la cumbre conjunta realizada en la capital chilena.

Los 33 gobernantes y altos representantes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) consiguieron modificar a su favor los artículos clave, que establecen el marco jurídico para las inversiones foráneas en la región, contenidos en la llamada Declaración de Santiago suscrita este domingo 27 con los 27 estados miembros de la Unión Europea (UE).

"El tema de la seguridad jurídica es la principal divergencia con la UE, y no es porque los países de la región no quieran otorgarla, pero cada uno tiene su propia mirada y proceso que está adoptando", señaló a IPS la ministra de comunicaciones de Bolivia, Amanda Dávila.

"Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) manifestaron su opinión en torno a la soberanía y su legítima posición a adoptar sus propias políticas y que no están de acuerdo con posiciones y compromisos respecto de posiciones que vengan de otros bloques", añadió.

Dávila precisó que la en declaración final de la Cumbre Celac-UE hay "un gran paso, un logro importante", porque avanza en "sentar la soberanía como lo ha hecho la región de América Latina respecto de las islas Malvinas, a Cuba y a la demanda marítima".

La referencia de Dávila sobre la exigencia del ALBA, conformada por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Venezuela, es por la inclusión del reclamo de soberanía de Argentina sobre el archipiélago ubicado en el sur del océano Atlántico en poder de Gran Bretaña, del bloqueo estadounidense contra Cuba y la petición de La Paz por una salida soberana al océano Pacífico.

Finalmente, la Declaración de Santiago estableció la "importancia de proporcionar seguridad jurídica para los operadores económicos" y comprometió "un ambiente de negocios favorable para los inversionistas".

Dávila advirtió que los inversionistas deben actuar "reconociendo el derecho de los países de establecer regulaciones con el fin de cumplir sus objetivos de política nacional en conformidad con sus compromisos y obligaciones internacionales".

En coincidencia, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Graziano da Silva, indicó a IPS que el mundo está acostumbrado "a tratar la inversión desde una dimensión privada de la voluntad de quien lo hace, suponiendo que siempre el país que recibe los capitales tiene que estar sujeto a la voluntad del otro"

"Pero eso ha cambiado", afirmó. Da Silva añadió que "hay que lograr un gran acuerdo sobre el tema" para garantizar que "las inversiones sean responsables y, por tanto, sean respetadas".

Según cifras oficiales, el comercio entre los países de la Celac y la UE ha registrado una expansión promedio anual de 13 por ciento entre 2002 y 2011, alcanzando los 276.000 millones en 2011 y un crecimiento de 23,9 por ciento el año pasado, respecto del anterior.

En cuanto al movimiento de capitales entre las dos regiones, el Fondo Monetario Internacional indica que el stock de Inversión Extranjera Directa (IED) de la UE en la Celac ascendió a 613.000 millones de dólares en 2011, una cifra que representó 47 por ciento de la recibida en la región y cinco por ciento del total colocado por los miembros de la UE en el mundo.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, recordó en conferencia de prensa que ese bloque sigue siendo el principal inversionista en América Latina y el Caribe, a la vez que criticó la "tendencia a darle demasiada atención a incidentes o medidas específicas", en alusión a las expropiaciones que han llevado a cabo en los últimos años Argentina, Bolivia y Venezuela.

A pesar del logro impulsado por los representantes del ALBA liderado por Venezuela, la declaración final de la Cumbre de Santiago también estableció un compromiso a "evitar el proteccionismo en todas sus formas", con el fin de "favorecer un sistema de comercio multilateral abierto".

En esa línea, Van Rompuy señaló que esperan "ansiosos" el acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur), conformado por Argentina, Brasil, Paraguay (suspendido), Uruguay y Venezuela.

Estas negociaciones, que se encuentran estancadas hace años, parecían estar lejos reactivarse tras la imposición de medidas proteccionistas por parte de Argentina y Brasil como forma de defensa ante la crisis económico-financiera que afecta al Norte industrializado, en particular a la UE.

Sin embargo, Rompuy se manifestó optimista de volver a la mesa de conversaciones bilaterales. En igual sentido se expresó la canciller (jefa de gobierno) alemana, Angela Merkel, quien pidió destrabar el acuerdo tras pedir el fin del proteccionismo.

En el marco de la Cubre Celac-UE, que fijó la próxima edición para 2015 en Bruselas, también se anunciaron acuerdos de libre comercio entre Europa, Perú y Colombia y entre el mismo organismo regional y América Central.

En esa línea, Da Silva destacó que un acuerdo UE-Mercosur "nos permitirá integrar más las economías, tanto la parte agrícola como la de servicios y la industrial". Manifestó, además, su deseo de "progresar y superar las barreras que aún separan esa oferta de un acuerdo real y efectivo".

La Declaración de Santiago, de 14 páginas, aportó también acuerdos en más de 40 puntos, que incluyen su compromiso con el multilateralismo, respeto de los pueblos originarios, sobre igualdad de género, derechos humanos y el rechazo al terrorismo.

Los gobernantes de las dos regiones también se comprometieron a alcanzar "un desarrollo sustentable, económico, social y ambiental", a la par de que expresan preocupación por la crisis económica global y "porque la recuperación sigue siendo muy lenta".

En otro tramo, los firmantes rechazaron "firmemente todas las medidas coercitivas de carácter unilateral con efecto extraterritorial que son contrarias al derecho internacional y las normas comúnmente aceptadas de libre comercio".

El documento final de la Cumbre de Santiago, los gobernantes firmantes señalan que este tipo de práctica representa una grave amenaza al multilateralismo.

Precisan que, "en este contexto y con referencia a la resolución de la Asamblea General (de la Organización de las Naciones Unidas), reafirmamos nuestras posiciones bien conocidas sobre la aplicación de las disposiciones extraterritoriales de la ley Helms-Burton". La referencia es la norma estadounidense que profundizó el bloqueo contra Cuba, que asumirá la presidencia temporaria de la Celac.

Para el politólogo chileno Guillermo Holzmann, si bien la Celac no llegó a la cumbre con una sola voz, pues existen posiciones dentro de la región que son muy divergentes, si se constituyó en una sola organización que tiene hoy "un espacio de consolidación que es relevante".

En esa línea, precisó a IPS que la región se robustece porque es parte de la solución para la crisis económica que atraviesa Europa, pero ya no como parte "de una sola relación de dependencia".

Fuente: IPS

lunes, 5 de diciembre de 2011

Bolivia reivindica su mar y pide igualdad de condiciones en nacimiento de la CELAC

Abi (3-12-11).- El presidente Evo Morales puso en el tapete de la recientemente creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) el principal problema de Bolivia, su mediterraneidad y, sin mentar a Chile, que en 1879 adicionó por la fuerza de los cañones a su jurisdicción territorial 400 km de costas, todo el litoral boliviano, pidió el sábado para su país "igualdad de condiciones" al comenzar a latir el organismo de integración regional.

"Todos los latinoamericanos saben que Bolivia nació con mar y como consecuencia (de la política) de las oligarquías chilenas en 1879 nos privaron de una salida al mar con soberanía. Bolivia quiere estar en igualdad de condiciones con otros Estados para el proceso de integración (que comienza) con acceso libre y soberano al mar", afirmó durante su intervención en la primera mesa de la CELAC.

Bolivia perdió a manos de Chile en una guerra decimonónica 400 km de litoral y 120.000 km2 de territorios.

El dirigente boliviano remarcó que la secular meditarraneidad boliviana "perdujica" la integración de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe.

Bolivia demanda infatigablemente a Chile una salida propia al mar Pacífico, que perdió en la guerra que los enfrentó en 1879.

La alocución de Morales fue seguida por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, que en 2012 asumirá la presidencia pro témpore de la CELAC.

Pese a un proceso de aproximación entre 2006 y 2010, Bolivia ha anunciado su decisión de demandar a Chile en tribunales internacionales para obtener una salida al mar.

En su alocución de 15 minutos, el jefe de Estado boliviano puso en relieve la iniciativa de Brasil que ha propuesto la constitución de un 'grupo de amigos' para zanjar el diferendo chileno boliviano.

"Saludo versiones públicas en Brasil cuando quieren hacer un grupo de amigos para resolver el tema del mar", sostuvo Morales.

Fuente: ABI