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martes, 22 de julio de 2014

COP-20 requiere los saberes de mujeres indígenas

SD (22-07-14).- Nadie duda ya del rol fundamental que cumplen las mujeres indígenas en la conservación y manejo de los recursos naturales y forestales, y en la preservación y transmisión de saberes ancestrales.

¿Por qué, entonces, sus voces y propuestas no son tomadas en cuenta en los espacios de participación pública si tienen tanto que decir en temas como políticas públicas, tenencia de la tierra o gestión sostenible de recursos, entre otras áreas?

En el Foro Internacional Mujeres Indígenas, Territorio y Cambio Climático: Retos y Oportunidades hacia la COP 20 (15-16 de julio) al que asistí en Perú pude comprobar nuevamente el empoderamiento alcanzado por las mujeres de los pueblos indígenas en los últimos años, su aplomo para plantear los temas que les incumben y la enorme energía que brota de ellas cuando se trata de defender sus derechos.

Asistieron 60 mujeres llegadas de pueblos indígenas de 13 países de América Latina, Asia y África, con el propósito de elaborar una propuesta unificada e incorporarla en las negociaciones de la próxima Conferencia de las Partes (COP 20) sobre Cambio Climático a realizarse en diciembre en Lima.

Al final emitieron una ‘Recomendación para los Estados’ que reafirma los derechos colectivos de las mujeres indígenas a la tierra y aboga por mayores espacios en los procesos nacionales e internacionales de toma de decisiones. El documento fue entregado a un panel de autoridades peruanas de alto nivel y a responsables de la COP20.

Pero hubo una ausencia notable: la comunidad científica.

En el cambio climático, los pueblos indígenas tienen mucho que aportar y muchas experiencias alrededor del mundo lo demuestran. Pero, como lo reconocieron las mujeres de este foro en uno de sus documentos: “Lamentablemente, el conocimiento y sabiduría desarrollados por tantos años no nos alcanzan para responder”.

La ciencia puede apoyarse en la sabiduría ancestral, pero también puede ayudar en los procesos de mitigación y adaptación al cambio climático allí donde los conocimientos tradicionales no son suficientes.

De otro lado, como bien lo señaló la viceministra de la Mujer, del gobierno peruano, Marcela Huaita: “si exigimos que las políticas públicas estén basadas en la evidencia, es importante contar con esas evidencias”.

La viceministra de Interculturalidad, Patricia Balbuena, fue más allá: “(la comunidad científica y académica) debe lograr que no solo lo escrito tenga peso, incorporando los saberes orales de las mujeres”.

He aquí algunas tareas concretas. Espacios como estos deben ser aprovechados para tender puentes entre ciencia y saberes ancestrales porque ambos tienen mucho por ganar.

Fuente: SciDev

miércoles, 4 de junio de 2014

Bolivia redujo la utilización de sustancias que dañan la capa de ozono

Ine (4-06-14).- La disminución en el consumo y sustancias potencialmente dañinas para la capa de ozono, que se encuentran en espumas y sustancias para refrigeración, evidencian los esfuerzos que Bolivia realiza para proteger el medio ambiente.

Según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en vísperas del Día Mundial del Medio Ambiente, donde también se informa sobre el cambio climático, calidad del aire en la ciudad de La Paz, consumo de agua potable, manejo forestal y extracción de madera.

El 5 de junio fue declarado Día Mundial del Medio Ambiente por la Asamblea General de las Naciones Unidas, para sensibilizar a la población en temas ambientales. Bolivia aprobó en abril de 1992, la Ley 1333 del Medio Ambiente para la protección y conservación del medio ambiente, los recursos naturales y promoción del desarrollo sostenible. En abril del 2003, el Gobierno boliviano organizó la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los derechos de la Madre Tierra.

El consumo de sustancias agotadoras del ozono descendió

El año 2013 en Bolivia, el consumo de Sustancias Agotadoras del Ozono (SAO) descendió a 12,8 toneladas métricas (TM) en relación a los últimos 9 años. El año 2012 se registró el más alto nivel con 303,8 TM. Las sustancias que agotan la capa de ozono son químicos que tienen el potencial de reaccionar con las moléculas de ozono de la estratósfera, destruyéndola. Por otro lado, el Potencial Agotador de Ozono (PAO) ha registrado una disminución considerable, 1,1 TM en el año 2013, siendo el año 2004 el más alto, cuando se registró 46,8 TM.

Consultar artículo íntegro

Fuente: INE

martes, 3 de junio de 2014

Cómo la legislación climática puede ayudar a un acuerdo global en 2015

Ips (3-06-14).- Con el comienzo el viernes 6 de la segunda cumbre mundial de la Organización Global de Legisladores para el Equilibrio Ambiental (Globe International) queda claro que se necesita un nuevo acuerdo mundial para frenar el cambio climático.

Año tras año, el mundo es testigo del impacto acelerado del cambio climático, desde sequías más largas e intensas, pasando por tormentas más fuertes, hasta la elevación del nivel del mar.

En contraste con el lento avance de las negociaciones internacionales para combatir el cambio climático, las leyes nacionales avanzan de forma asombrosa. Es una gran sorpresa para quienes se pliegan a la creencia habitual de que los avances han disminuido.

Resulta llamativo que desde 1997 se han aprobado casi 450 leyes relacionadas con cuestiones climáticas en 66 países que representan alrededor de 88 por ciento de los gases de efecto invernadero liberados por las actividades humanas. Este sorprendente impulso legislativo ocurre en todos los continentes.

Es alentador ver que los avances proceden de grandes países en desarrollo, tales como China y México. Juntas, esas grandes economías emergentes reunirán a 8.000 de los 9.000 millones de habitantes que tendrá el planeta en 2050, según las proyecciones.

Esas fueron las conclusiones del Cuarto Estudio de Legislación Climática de Globe International, publicado en febrero. Se trata del único compendio de leyes creadas por legisladores del mundo entero y la auditoría más exhaustiva de las respuestas emergentes al cambio climático.

Nuestro mensaje es que creemos que las leyes nacionales deben estar en el centro del nuevo acuerdo internacional para contener el cambio climático. El estudio de Globe International es la prueba de que eso se puede lograr en cualquier país.

Somos optimistas, pero tenemos que ser honestos. Las leyes existentes no alcanzan para evitar que la temperatura promedio del planeta se eleve menos de dos grados centígrados (3,6 grados Fahrenheit) respecto de la era preindustrial, límite que según los científicos no debe superarse si se quieren evitar las peores consecuencias del cambio climático.

Pero sí conforman un marco legal necesario para medir, registrar, verificar y manejar las emisiones de gases invernadero, que causan el cambio climático propiciado por las actividades humanas.

Teniendo en cuenta que las negociaciones formales en el marco de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) se reanudarán en París en 2015, cuando está previsto que concluya el debate sobre un marco legal posterior a 2020, se espera que las leyes nacionales sean una base sólida sobre la cual construir un acuerdo global para después de esa fecha.

La cumbre mundial de legisladores promotores del equilibrio ambiental, que tendrá lugar en Ciudad de México entre el 6 y el 8 de este mes, discutirá, precisamente, cuál es la mejor forma de que eso ocurra en la práctica.

Se hace cada vez más evidente que no solo el acuerdo de París dependerá de las leyes nacionales previamente aprobadas, sino que la implementación de un tratado mundial solo será efectiva a través de la legislación local, supervisada por legisladores bien informados de todo el espectro político.

Un “compromiso” o “aporte” nacional expresado en la ONU solo será creíble, y durará más allá de las siguientes elecciones, si cuenta con el respaldo de leyes nacionales. Lo ideal es que tengan el apoyo de legisladores de todo el espectro político para que pongan en práctica un conjunto de políticas y medidas creíbles que garanticen una efectiva implementación.

Por eso los legisladores deben estar en el centro de las negociaciones internacionales y de los procesos políticos, no solo en lo que respecta al cambio climático, sino también al desarrollo sostenible. Y por esa razón, en materia de cambio climático, los gobiernos deben priorizar el apoyo a la implementación de leyes nacionales de ahora y hasta 2015.

Los miembros de Globe International lo reconocen y han estado a la vanguardia del desarrollo de una respuesta legislativa al cambio climático. Por ejemplo, en 2008, en Gran Bretaña, dieron forma y fortalecieron la Ley de Cambio Climático. En 2009, legisladores surcoreanos aprobaron la ley Crecimiento Verde.

En 2013, los miembros de Micronesia fueron indispensables para la aprobación de la legislación climática mostrando el poder de las voces insulares, y en Costa Rica se presentó un Proyecto de Ley Marco de Cambio Climático. Mientras, miembros de China, Colombia, República Democrática del Congo, Nigeria y Perú, entre otros, están trabajando sobre el tema.

Pero tenemos que hacer mucho más. Y por eso, junto con el Banco Mundial y la ONU, Globe International lanzó la “Alianza para la Legislación sobre Cambio Climático”, a fin de promover el avance de leyes sobre este tema.

Por supuesto, el papel de los legisladores no termina con la aprobación de las leyes. Una cosa es aprobarlas y otra implementarlas.

Por eso, Globe International prepara a los parlamentarios para que sean lo más efectivos posible a la hora de pedir cuentas a sus gobiernos. Esto es fundamental si se quiere cumplir con el acuerdo de París en 2015.

Los legisladores, con sus responsabilidades formales de legislar y supervisar, son una parte fundamental de una estrategia efectiva para atender los desafíos en materia de ambiente y desarrollo sostenible en el mundo.

Para maximizar las posibilidades de éxito deben estar en el centro de las negociaciones y de los procesos internacionales. El éxito de las negociaciones de París, el seguimiento para cumplir el acuerdo y el destino de nuestro planeta dependen de nuestras acciones.

Fuente: IPS

lunes, 19 de mayo de 2014

Montañas, las Torres de Agua del mundo

CCB (19-05-14).- Según el documento “Montañas como Torres de Agua del Mundo: Un llamado para la acción sobre las Metas del Desarrollo Sostenible (MDS)” (Mountains as Water Towers of the World: A call for action on the Sustainable Development Goals – SDGS), mediante su función de cuenca, las montañas proveen agua para consumo humano, riego, industria y la producción de alimentos y energía para la mitad de la población global.

El mes pasado la Alianza para las Montañas (Mountain Partnership) lanzó este nuevo documento corto temático (policy brief), como parte de una campaña de llamar la atención sobre la importancia de las montañas en el marco de las discusiones sobre las Metas de Desarrollo Sostenible (MDS) dentro de las Naciones Unidas.

El documento “Montañas como Torres de Agua del Mundo: Un llamado para la acción sobre las Metas del Desarrollo Sostenible (MDS) establece de forma clara la importancia global de las montañas: mediante su función de cuenca, las montañas proveen agua para consumo humano, riego, industria y la producción de alimentos y energía para la mitad de la población del mundo. Por ejemplo, el “agua es una de las fuentes de la producción energética en regiones de montaña. En América Latina, el 83% de la energía hidroeléctrica es generado de agua de las montañas”.

“Sin embargo, agua y otros servicios ecosistemicos de montaña son especialmente vulnerables a los impactos del cambio climático. Actividades humanas como urbanización y desarrollo de infraestructura empeoran todavía más la situación ambiental con efectos sobre la cantidad y calidad del recurso agua. La degradación de servicios ecosistémicos de montaña tiene consecuencias severas para los medios de vida y el medio ambiente río abajo”, se constata de entrada.

El documento enfatiza el rol del cambio climático para las montañas, porque es justo ahí donde se sienten los impactos de manera más fuerte: “El cambio climático es una amenaza seria para el régimen de agua dulce de las montañas, que tendrá implicaciones sobre agua y otros bienes y servicios ecosistémicos para millones de personas río abajo”. Se espera que los patrones de lluvia en las montañas, especialmente la distribución interanual, más que la cantidad de lluvia anual, esté cambiando drásticamente. Según estudios recientes, en la cuenca de la Amazonía sur – que incluye la vertiente oriental de los Andes bolivianos – la época seca se ha extendido por tres semanas durante los últimos 30 años.

“Asegurando el acceso a agua potable seguro y adecuado y saneamiento adecuado para todos es una de las áreas en las cuales se está enfocando la atención del Grupo de Trabajo Abierto (de las Naciones Unidas), y porque las montañas proveen hasta un 80 e incluso 90% del agua dulce en algunas partes del mundo, obviamente deberían estar incluidos en las Metas del Desarrollo Sostenible (MDGs)”, puntualizó Thomas Hofer, el coordinador del Secretariado de la Alianza para las Montañas, para concluir: “Montañas son las Torres de Agua del Mundo”.

La publicación de este documento temático es un esfuerzo conjunto entre la Alianza para las Montañas, PNUMA, el Centro de Desarrollo y Medio Ambiente y las cooperaciones suizas (SDC/COSUDE) y austriácas (ADA), se tiene previsto la publicación de un total de 5 documentos temáticos, que, además del agua, se dedicarán a bosque y biodiversidad, energía renovable, cambio climático y reducción de riesgos de desastres, además de uno último con carácter de síntesis.

Para operativizar las propuestas contenidas en el documento “Montañas como Torres de Agua del Mundo: Un llamado para la acción sobre las Metas del Desarrollo Sostenible (MDS)”, se han formulado metas muy concretas, que deberían ser complementadas por indicadores cuantificables para casa país o región de montaña. Entre ellos se puede mencionar los siguientes:
  • Conservar los servicios ecosistémicos de montaña para la provisión sostenible de agua para comunidades de montaña y de tierras bajas.
  • Aumentar en un 75%, hasta 2030, el numero de países de montaña que tengan instaladas medidas adaptativas e integradas de manejo de los recursos hídricos según estándares internacionales.
  • Mejorar el tratamiento de aguas servidas en comunidades de montaña.
  • Hasta 2030, aumentar la resiliencia de ecosistemas de montaña mediante la conservación de por lo menos 7% y la restauración de por lo menos 15% de cada sistema montañoso.
  • Proveer de agua potable seguro a todas las comunidades de montaña hasta el 2030.
De manera casi idéntica, el gobierno de Bolivia se ha propuesto la meta de dotar a toda la población del país con acceso a agua y saneamiento en la “Agenda Patriótica 2025”: “El 100% de las bolivianas y los bolivianos cuentan con servicios de agua potable y alcantarillado sanitario”, se formula en el Pilar 2 “Socialización y universalización de los servicios básicos con soberanía para vivir bien”.

En Bolivia ya se siente el estrés hídrico en varias partes del país y los pronósticos de aumento de temperatura durante este siglo son significativas, de entre 2,2 y 7 °C según la trayectoria de las futuras emisiones. Debido al cambio climático, pero también a los chaqueos en las cuencas altas, se espera una tendencia a mayores inundaciones para las tierras bajas de Bolivia. En las partes altas, seguirá un retroceso acelerado de los glaciares, mientras que el aumento de eventos extremos hará llegar granizadas, sequías y lluvias más intensas.

Las zonas de alta montaña, y aún más aquellas ubicadas en los trópicos, pertenecen a las regiones más vulnerables al cambio climático. En este sentido, es en las montañas de Bolivia, con sus ecosistemas frágiles y sus poblaciones pobres, donde los impactos del cambio climático actualmente son más visibles: el retroceso de los glaciares tiene impactos directos sobre el ciclo hídrico, la salud de los bofedales y el bienestar de las poblaciones de montaña. Asimismo, se sienten cada vez más fuertes las presiones sobre los recursos (especialmente agua) de las montañas desde las ciudades.

Queda por esperarse que en el marco de su membresía en la Alianza para las Montañas, el gobierno boliviano se sienta incentivado de aumentar las actividades dirigidas a las regiones de (alta) montaña del país. Un primer paso para dar mayor visibilidad a las montañas y sus habitantes podría ser la publicación del Diagnóstico de Montañas realizado a fines del año pasado, y la conformación del Comité Nacional de Montañas como entidad de intercambio y coordinación entre el gobierno y todas las demás instituciones y organizaciones de la sociedad preocupadas por el futuro de las montañas.

Fuente: Cambio Climático Bolivia

martes, 22 de abril de 2014

El Día Mundial de la Tierra

R_P (22-04-14).- Hoy martes 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, una fecha clave para concienciarnos sobre todos los problemas medioambientales que nos afectan. La contaminación, la superpoblación o la conservación de la biodiversidad son algunas de las cuestiones que no pueden esperar y con las que debemos ponernos manos a la obra. Y hoy es un gran día para ello. ¡Ayúdanos a fomentar el uso responsable de los recursos naturales de nuestro planeta y únete a esta iniciativa en el Día Mundial de la Tierra!

Un poco de historia

El Día Mundial de la Tierra se celebró por primera vez en 1970 en Estados Unidos. Su promotor fue el senador y activista ambiental Gaylord Nelson. El 22 de abril de ese mismo año, 20 millones de norteamericanos tomaron las calles de sus pueblos y ciudades para manifestarse a favor de un modo de vida más saludable y sustentable. Este movimiento generó la aprobación de varias leyes relacionadas con el medio ambiente y fue el origen de la creación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Desde entonces, esta festividad se sucede anualmente para invitarnos a reflexionar y a movilizarnos por un mundo mejor.

El tema central de este año

Cada año, el Día Mundial de la Tierra gira en torno a una temática diferente. La de este 22 de abril de 2014 se inspira en las ‘ciudades verdes’. Las urbes suponen un enorme despilfarro de agua, gas, electricidad y otros muchos recursos naturales. Está en nuestras manos hacer algo al respecto. Invertir en energías renovables, buscar la eficiencia energética o reducir las emisiones de CO2 que dañan nuestra atmósfera y empeoran el problema del cambio climático. Todas ellas son soluciones primordiales para vivir en armonía con la tierra que nos sustenta. Además, hoy en día tenemos a nuestro alcance una gran variedad de tecnologías sostenibles que favorecen el consumo inteligente de energía. Sólo es cuestión de elegir responsablemente y para ello es necesario que cada ciudadano sea consciente de la importancia de su compromiso a la hora de conseguir la ciudad más verde que jamás haya existido.

¿Cómo aportar tu granito de arena?

Aunque el tema central de este año se centra en la eficiencia de las urbes, existen muchas maneras de sumarse a la causa. Desde plantar un árbol para mejorar la calidad del aire que respiramos hasta desplazarse a todas partes con bicicleta para reducir los niveles de contaminación. Cualquier aportación al bienestar de nuestro planeta será más que significativa. La Tierra y sus ecosistemas son el hogar de la humanidad así que debemos aprender a cuidarlos para dejar nuestro mejor legado a las próximas generaciones.

En RePlanet os proponemos 30 ecoretos (ampliar imagen de arriba), uno para cada día del mes, con la intención de ayudaros a mejorar ciertos aspectos de la vida cotidiana en los que SÍ podemos ser más respetuosos con el medio ambiente. Anímate e intenta cumplir con este calendario de retos ecológicos. Ya sabes, ¡nunca es tarde para los buenos propósitos!

Fuente: Re Planet

miércoles, 16 de abril de 2014

Atlas en línea busca mejorar conservación de suelos

SD (16-04-14).- Mostrar la relación compleja entre la tierra y sus usos en un escenario de cambio climático es uno de los objetivos del primer Atlas de Suelos de América Latina y el Caribe, disponible en línea desde febrero.

Coordinado por el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea, el atlas es un exhaustivo compendio cartográfico que incluye fotos, gráficos, tablas y textos descriptivos y sencillos sobre los 32 tipos de suelos de la región.

Elaborado en el marco del programa EUROCLIMA, por expertos de Europa y América Latina, el documento unifica información que existía disgregada, y detalla las características de cada tipo de suelo, los procesos de formación y degradación de la tierra, y estrategias para su conservación.

Según plantean sus autores, para conservar y explotar estos suelos de un modo sostenible es necesario conocer su estado y llamar la atención sobre su importancia como recurso no renovable, que proporciona alimento, forraje y combustible a 580 millones de personas.

Accesible para docentes, alumnos y público en general, “este atlas es una herramienta para ayudar a políticos de la región a entender mejor los suelos y su funcionamiento, y a desarrollar políticas de desarrollo sostenibles”, dice a SciDev.Net Ciro Gardi, del Instituto de Ambiente y Sostenibilidad (IES) del JRC.

El documento recuerda que más de la mitad de las 580 millones de hectáreas cultivables de la región están afectadas por la degradación, causada principalmente por los cambios en el uso de la tierra -especialmente la deforestación- la sobreexplotación, el cambio climático y la desigualdad social.

Agrega que solo 10 por ciento de los suelos son naturalmente fértiles, y que 20 por ciento de la región está cubierta por suelos áridos donde la agricultura depende del riego.

El atlas hace especial hincapié en el cambio climático, porque “favorece y acentúa los procesos de degradación”, junto a la presión antrópica y a las condiciones de pobreza de las poblaciones, destaca Gardi.

Por eso, dice, es imprescindible “concientizar a técnicos, agricultores y población local sobre los problemas de los suelos en sus regiones y capacitarlos con técnicas de conservación”. El objetivo final es “producir un cambio en la percepción y valoración del suelo en la sociedad civil”, enfatiza.

El atlas señala que la falta información sobre suelos necesaria para la toma de decisiones ya se ha traducido en impactos en la región. “La implantación de sistemas de riego sin evaluar el contexto climático y la calidad de las aguas provocó la salinización de suelos en Chile”, ejemplifica Gardi.

Mónica Barbazán, presidenta de la Sociedad Uruguaya de Ciencia del Suelo, dice a SciDev.Net que “el estudio permite tener disponible y reunida en un solo documento la información más actualizada”, y ayuda a establecer criterios y hacer comparaciones válidas a nivel regional.

Enlace al Atlas de Suelos de América Latina y el Caribe (PDF, 127 Mb)

Fuente: SciDev

viernes, 21 de marzo de 2014

Día Internacional de los Bosques

Cepal (21-03-14).- Los bosques son los pulmones de nuestro planeta. Cubren un tercio del total de la superficie terrestre y albergan el 80% de la biodiversidad de la Tierra. Son cruciales para dar respuesta a un sinfín de imperativos del desarrollo sostenible, desde la erradicación de la pobreza a la seguridad alimentaria, desde la mitigación del cambio climático y la adaptación a este fenómeno a la reducción del riesgo de que se produzcan catástrofes.

Se calcula que 1.600 millones de personas dependen de los bosques para obtener alimento, combustible, cobijo e ingresos. La Organización Mundial de la Salud estima que entre un 65% y un 80% de la población depende de medicamentos derivados de los bosques como recurso primario de atención a la salud.

Los bosques no solo proporcionan redes de seguridad económica esenciales para un gran número de los pobres del mundo, sino que sustentan las economías a todos los niveles. La producción de troncos, el procesamiento de la madera y la industria de la celulosa y el papel representan casi un 1% del producto interno bruto del mundo. Se calcula que los beneficios no monetarios derivados de los bosques, como el agua, la energía, el alojamiento y las medicinas, son entre dos y tres veces mayores. Las cuencas forestales suministran tres cuartas partes del agua potable, esencial para la agricultura, la industria, el abastecimiento energético y el uso doméstico.

El Día Internacional de los Bosques está dedicado a promover la concienciación sobre la importancia de todos los tipos de bosques y árboles para nuestro bienestar económico, social, ambiental y cultural. No obstante, la concienciación debe complementarse con medidas concretas. Cuando se están llevando a cabo las deliberaciones sobre la agenda para el desarrollo después de 2015, reconozcamos la función vital de los bosques y comprometámonos a colaborar en la protección y la gestión sostenible de esos ecosistemas vitales.

Ban Ki-moon
Secretario General
Naciones Unidas

Fuente: Cepal

lunes, 10 de marzo de 2014

Obras prehispánicas en Mojos, alternativa para los embates de la naturaleza en tiempo seco y de agua

Pieb (7-03-14).- El Beni, región amazónica aporta con más del 50% de humedales de todo el mundo, posee tres subcuencas hidrográficas: Beni, Mamoré e Itenez con más de 400 especies de peces. Presenta lugares escénicos aptos para el ecoturismo. Posee recursos forestales maderables y no maderables. Tiene gran extensión de praderas naturales que alberga o albergaba millones de cabezas de ganado vacuno y caballar.

Los pobladores del Beni convivimos con las dos épocas marcadas: tiempo de lluvias constantes y tiempo seco. Los comunarios indígenas y campesinos que viven en las riberas de los ríos, apelan a su sabiduría tradicional para saber si habrá o no inundación. Si las diferentes señales que observaron les indican que habrá inundación, entonces toman las previsiones para que el agua no les “llegue al coto”.

Pero ahora vivimos otros tiempos, hay fuerzas externas que superan el conocimiento local y las practicas de conservación y protección del medio ambiente. Las políticas desarrollista de países industrializados y en vías de desarrollo ven en la naturaleza un medio para enriquecerse, y por eso no escatiman esfuerzo ni medios en hacer represas, desforestarlo, explotarlo, comercializarlo hasta dejarlo languidecer. Mientras se incremente la deforestación habrá más sequías prolongadas y también inundaciones como las que observamos el 2007, 2008 y ahora el 2014.

Estos dos fenómenos atmosféricos los vivimos en el Ben cada año: grandes sequías en tiempo seco donde los comunarios racionan el agua para subsistir y el ganado se enflaquece hasta morir de sed. También se observan lluvias constantes en época de agua que llega a inundar poblaciones de lugares altos como de lugares bajos. Entonces Surge la pregunta ¿cómo solucionar los embates de la naturaleza en época seca y época de agua ?

En Mojos, hoy Beni, los indígenas prehispánicos utilizaron una tecnología hidráulica muy avanzada que permitió afrontar los dos periodos marcados: Tiempo de agua y tiempo seco. Construyeron extensos terraplenes que servían como diques de contención para época de lluvias (hoy los llaman deflectores, anillos de circunvalación) y los utilizaban como vías camineras en época seca (se han registrado unos 2.5000 Kms. de terraplenes , Kenneth Lee, 1995). También construyeron canales que servían de riego natural para época seca y en época de agua las utilizaban para acortar distancias en los ríos. Construyeron lagunas para almacenar agua para época seca y lomas Artificiales para asentamientos humanos y librarse de la crecida de los ríos (inundaciones). Clark Erickson las clasifica en lomas pequeñas, medianas y grandes con una altura hasta de 10 mts de alto por 14 Has. de circunferencia o ancho (Erickson, 1998). Se han registrado más de 20.000 lomas artificiales en todo el Beni (Kenneth Lee 1995). Para la seguridad alimentaria implementaron la agricultura en camellones donde cultivaban maíz, yuca, gualusa, frejol y algodón (Ibid 1995). Todas estas obras prehispánicas aún se las puede observar por tierra y por aire en las provincias Cercado, Marbán, Mojos, Mamoré, Itenez, Mamoré, yacuma y Ballivián.

Esta tecnología permitió afrontar los embates de la naturaleza en las dos épocas marcadas: época de lluvias y época seca. Aun se desconoce las herramientas que utilizaron para construir estas grandes obras hidráulicas, Algunos indican que cavaron con huesos de animales y transportaban la tierra en cueros. Incluso algunos científicos se atreven a decir que fue obra de alienígenas (Discovery), pero mientras no se confirmen estas teorías, seguirán siendo hipótesis.

Lo importante es que los pueblos indígenas prehispánicos nos dejaron un gran legado, las lomas, terraplenes, lagunas, canales, camellones AHÍ ESTAN, se los puede observar, no son cuentos ni historias. Entonces no es casual que los originarios luchen por mantenerse en sus lomas artificiales heredadas por sus antepasados y también luchen contra la política desarrollista que no respeta la madre naturaleza.

Considero que debemos tomar encuentra la sabiduría de estos pueblos para combatir los efectos del cambio climático. Una alternativa es construir lomas artificiales y diques de contención para época de agua, y pozas para almacenar agua para tiempo seco. Ahora más que nunca, es necesario replantear la reconstrucción del Beni en base a la geografía, subcuencas, ríos, arroyos, pampas, y las potencialidades y vocaciones productivas.

El trabajo tesonero de la población y autoridades de Trinidad por no permitir que ingrese el agua a Trinidad rellenando el Deflector y la circunvalación puede ser un punto de partida para replicarlo en las provincias, Marbán, Mojos, Ballivián, Yacuma, Marbán, Vaca Díez, Itenez y Mamoré. Para no lamentar la pérdida de ganado en tiempo de agua y seco se debe hacer lo mismo: lomas y pozas. Entonces las políticas públicas deben apuntalar a créditos blandos en maquinaria para que las comunidades indígenas, campesinas, productores realicen estos trabajos de movimiento de tierra en la época seca y no se tenga que lamentar daños y pérdidas humanas y materiales en época de agua.

Fuente: PIEB

martes, 18 de febrero de 2014

Comisión del Senado anuncia reunión del G77+China en la sede de las Naciones Unidas

PS (18-02-14).- La senadora Gabriela Montaño, presidenta de la Comisión de Política Internacional, anunció que para el 25 de febrero está programada la reunión de los 133 representantes diplomáticos de los países miembros del G77+China en la sede de las Naciones Unidas, Nueva York, con el fin de coordinar todos los aspectos relacionados con la organización de este encuentro en nuestro país.

“Para el 25 de febrero va a ver una primera reunión con todos los embajadores de las Naciones Unidas que son parte del G77+China en Nueva York, para lo cual tenemos entendido que el vicepresidente Álvaro García Linera, va estar en esa reunión y en esa reunión se iniciará el proceso de construcción de las propuestas, las modalidades de algunos temas de coordinación”, manifestó.

Asimismo indicó que en esta cumbre se planteará un debate sobre el cambio climático y la reducción de la pobreza, entre otros temas. “Yo creo que el mundo entero está tratando de responder a la crisis medioambiental y a la crisis financiera y el G77+China siendo el grupo más grande países dentro de Naciones Unidas, que tiene que debatir y discutir sus propuestas como grupo para llevar a Naciones Unidas todas estas temáticas”, indicó.

Ante las últimas declaraciones del diputado Tomas Monasterio (CN) quien afirmó: "Vamos a presionar boicoteando y paralizando la cumbre del G77+China hasta que el presidente Morales no declare zona de desastre a este departamento, que nos parece absolutamente imperioso hacerlo", Montaño, considera que la oposición utiliza políticamente el sufrimiento de la gente damnificada.

“Yo creo que ahí hay un intento de utilización de este tema políticamente por parte de dos gobernadores, evidentemente de oposición, pero no deberían utilizar estos temas ni el sufrimiento de la gente para hacer política, declararíamos zona de desastre si hubiéramos sobre pasado nuestra capacidad de respuesta, y no lo hemos hecho, tenemos la capacidad, los medios, los recursos y la gente para atender a todas esas comunidades que han sido afectadas”, enfatizó.

Fuente: Prensa Senado

lunes, 13 de enero de 2014

Alertan del impacto del cambio climático sobre las montañas

Onu (8-01-14).- La Asamblea General de la ONU acogió este miércoles un encuentro sobre el impacto del cambio climático en los ecosistemas de montaña.

El evento fue organizado por la Alianza de las Montañas, la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).

El coordinador del Secretariado de la Alianza de las Montañas destacó que las tierras altas proporcionan agua a la mitad de la población mundial.

Peter Hofer afirmó que los cambios que están experimentando las montañas como consecuencia del calentamiento global deberían ser un sistema de alerta temprana para el resto de comunidades.

“Por ejemplo, un impacto es la reducción de los glaciares, en muchos países, por ejemplo en las zonas andinas, algunos glaciares ya han desaparecido, y el segundo impacto es el aumento de riesgos naturales, por ejemplo los deslizamientos”, dijo Hofer.

Por último, señaló que las comunidades de montaña son a menudo excluidas del debate en torno al cambio climático y al desarrollo sostenible, y recordó que tienen mucho que aportar.

Fuente: Prensa ONU

viernes, 27 de diciembre de 2013

Entregan 598 juegos de herramientas a afectados por lluvias en Cliza

Abi (27-12-13).- El responsable departamental de Defensa Civil, Félix Vásquez, informó el viernes que se entregó 598 juegos de palas y picotas, 30 carretillas, 1.000 metros de politubos y ocho tanques de agua a familias afectadas por efectos de las lluvias en el municipio de Cliza, en Cochabamba.

'Las herramientas fueron entregadas precisamente para 598 familias que están perjudicadas por el desbordes de un río a causa de las lluvias y que necesitan realizar diversas tareas de limpieza en sus propiedades y cultivos', justificó.

El funcionario recordó que el lote se sumó a una entrega de 540 juegos de palas y picotas realizada hace algunos meses para grupos familiares que fueron afectados por una persistente sequía en diversas comunidades de la región.

La entrega de los politubos de dos pulgadas y los tanques de entre 5.000 y 10.000 litros fue planificada para coadyuvar a la provisión o el almacenamiento de agua de diversas fuentes cuando sea necesario, complementó.

La secretaria de los Derechos de la Madre Tierra, Tatiana Sanabria, recordó que 11 comunidades del municipio de Cliza, especialmente Ucureña, fueron las más afectadas por desbordes de ríos causados por las intensas lluvias registradas durante la segunda quincena de diciembre.

La verificación de daños estableció que en esa región hubo cerca de 540 familias perjudicadas, entre ellas dos evacuadas, 300 hectáreas de cultivos de maíz y papa con daños, 12 casas a punto de caer en 11 comunidades y 100 metros de línea férrea con deterioros.

El departamento de Cochabamba tiene cuantificadas a la fecha 105 comunidades en 15 municipios con daños por efectos de lluvias y granizadas que se presentaron desde el 16 de diciembre pasado.

La verificación de daños contabilizó casi 2.000 familias perjudicadas y 1.172 hectáreas de terreno, especialmente cultivos agrícolas, y 20 casas con afectación de diversa magnitud.

Fuente: Abi

sábado, 23 de noviembre de 2013

El Sur en desarrollo se retira de negociaciones climáticas

Ips (20-11-13).- El bloque de 133 países en desarrollo se retiró en las primeras horas de este miércoles 20 de las conversaciones para alcanzar un tratado internacional contra el cambio climático, en protesta por la renuencia del mundo rico a financiar los daños y pérdidas que está causando el calentamiento global.

“Hoy a las cuatro de la mañana (hora polaca, 03:00 GMT), la delegación de Bolivia y las de todo el Grupo de los 77 se retiraron porque no vemos un compromiso claro de los países desarrollados para lograr un acuerdo”, dijo el jefe de la misión de ese país sudamericano, René Orellana.

El Grupo de los 77 (G-77) más China es el nombre que identifica al bloque de los 133 países en desarrollo en las negociaciones dentro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Lo que parece haber ocurrido durante una sesión nocturna del grupo de contacto sobre daños y pérdidas es que el negociador boliviano Juan Hoffmaister, que representaba al G-77 en esa reunión, se retiró en nombre de los países en desarrollo.

Se trata de una medida de fuerte contenido simbólico porque no tiene precedentes al menos en la última década de conferencias de las partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Al inicio de la COP 19, que se celebra en la capital polaca hasta este viernes 22, el G-77 presentó un borrador para crear un mecanismo destinado a solventar los daños y pérdidas que causan los desastres atribuibles al cambio climático.

Este instrumento constituiría el tercer pilar de la Convención, junto con la mitigación y la adaptación.

Pero las potencias industriales son renuentes a darle semejante prominencia a la cuestión de los daños y las pérdidas.

Orellana explicó que el retiro obedeció a la actitud de países ricos, como Noruega, que propusieron trasladar el mecanismo de daños y pérdidas del marco de la Convención, como había propuesto el G-77, al de la Cumbre Río+20, celebrada el año pasado en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, que no es obligatorio ni vinculante.

“El G-77 impulsó una propuesta muy constructiva y se ha comprometido de manera significativa con todos los países, y entonces (en la sesión sobre daños y pérdidas de las primeras horas de este miércoles), los australianos se comportaron como adolescentes en una clase de secundaria, de forma ruda e irrespetuosa”, comentó el activista Harjeet Singh, de ActionAid International.

“Pero, sobre todo, a mitad de la noche, Noruega apareció con una propuesta en la cual rechazan todo: discutir las pérdidas socioeconómicas, las no económicas, la rehabilitación y la compensación”, agregó Singh.

“Esos son los elementos centrales de un mecanismo sobre daños y pérdidas. Si no los discutimos, ¿cómo podemos hablar de daños y pérdidas?”, cuestionó.

Los países en desarrollo han insistido en que el mecanismo de daños y pérdidas es su prioridad para la COP 19.

El supertifón Haiyan, que golpeó mortalmente a Filipinas en vísperas del comienzo de la conferencia en Varsovia, reforzó los argumentos de quienes sostienen que varios países están soportando impactos devastadores de las transformaciones del clima desatadas por la contaminación humana de la atmósfera.

Según un documento interno de Estados Unidos, al que tuvo acceso IPS, para el gobierno de ese país, aceptar daños y pérdidas equivaldría a “centrarse en la culpa y la responsabilidad”. Esto es, las naciones industriales deberían admitir su responsabilidad histórica por las emisiones de gases causantes del cambio climático y comprometerse a pagar por ellas.

Australia y Noruega parecen haber llevado esta repugnancia por los daños y las pérdidas a la sesión de la madrugada.

El negociador de Gran Bretaña, Ed Davey, confirmó una postura similar de Londres. “No aceptamos el argumento sobre compensación. No creo que un análisis sobre compensación sea justo ni acertado, pero eso no quiere decir que no estemos comprometidos a ayudar a los países más pobres a adaptarse”, dijo.

La comisaria de la Unión Europea para la Acción Climática, Connie Hedegaard, consideró preocupante que los países en desarrollo adopten una postura tan dura y exhortó a las delegaciones a no descarrilar las negociaciones.

Si bien el retiro expone al G-77 a ser acusado del fracaso de la COP 19, los gobiernos del Sur en desarrollo y las organizaciones no gubernamentales señalan que fueron la actitud y la conducta de los países industriales las que forzaron este ultimátum.

“Estamos muy desalentados por la lentitud de las negociaciones sobre daños y pérdidas, la medida más importante para determinar el éxito en Varsovia”, dijo el jefe de la delegación de Filipinas, Yeb Sano.

“El retiro se produjo porque la propuesta del G-77 y China, muy sólida, no recibió suficiente impulso”, explicó la activista Meena Raman, de la no gubernamental Red del Tercer Mundo.

“Esta es una táctica dilatoria de los países desarrollados para no tener que tomar una decisión aquí en Varsovia”, añadió.

En general, los países ricos han dado señales de escaso entusiasmo desde que empezó la COP 19, el 11 de este mes.

Esta semana, Japón anunció que abandonaba su compromiso previo de reducir en 25 por ciento sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) para 2020, y que solo se comprometería a abatirlas en tres por ciento.

Australia hizo saber de su intención de eliminar un impuesto a las emisiones de CO2, mientras Canadá indicó que quizás no cumpla el compromiso de reducción que había asumido en la COP celebrada en 2009 en Copenhague.

Los países en desarrollo han dicho que están dispuestos a discutir más compromisos si sus contrapartes del mundo rico adoptan posturas más serias.

Por ejemplo, a su llegada a Varsovia este miércoles 20, la ministra del Ambiente de India, Jayanthi Natarajan, dijo que su gobierno está abierto a que el ya existente Fondo Verde para el Clima efectúe desembolsos para costear daños y pérdidas mientras se crea y echa a andar el mecanismo apropiado.

Fuente: IPS

jueves, 21 de noviembre de 2013

Ciencias sociales deben responder al cambio ambiental

SD (19-11-13).- Las ciencias sociales y naturales deben integrarse más estrechamente para responder a la transformación de la sociedad ante el cambio ambiental global, según un importante informe dado a conocer hoy en París, Francia.

Las ciencias sociales deben investigar más eficazmente las “causas humanas, vulnerabilidades e impactos” del cambio ambiental pues afecta los medios de subsistencia de la gente, las opciones de supervivencia y las formas de vida, dice el Informe Mundial de las Ciencias Sociales 2013: Cambios Ambientales Globales, producido conjuntamente por la UNESCO, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y el Consejo Internacional de Ciencias Sociales (ISSC por sus siglas en inglés).

“Sea en los hemisferios Norte o Sur, el comportamiento humano contribuye significativamente al cambio climático”, dice Olive Shisana, presidenta de ISSC, en el prefacio del informe. “La reducción de gases de efecto invernadero está indisolublemente ligada a la conducta humana y al modelo de desarrollo que elegimos seguir”.

En el norte, la gente quiere mantener su estilo de vida; en el sur, la gente quiere tener un estilo de vida similar, lo que “complica el asunto”, anota.

A pesar del papel que juega la conducta humana, “las ciencias sociales han permanecido marginadas de la investigación sobre el cambio ambiental mundial”, subraya el informe que advierte que “ahora no es tiempo de permanecer al margen” porque el cambio climático y ambiental crean “desconcertantes crisis humanas y el mundo lucha para encontrar una senda más segura y sostenible para el futuro”.

Cambios globales

Los autores del informe señalan que la tendencia hacia la investigación interdisciplinaria es lenta en todas partes.

La resiliencia o el colapso de los sistemas no se pueden entender solo a través de mediciones de los aumentos de temperatura, la predicción de terremotos o el seguimiento de las tormentas tropicales, advierten. Las diferencias regionales en el estancamiento o desarrollo económico no se explican adecuadamente por las condiciones climáticas, el número de especies o la cantidad de recursos naturales.

“La ciencia que pretende que ‘aquí no pasa nada’ está cada vez más desacreditada y cuestionada incluso entre los propios científicos”, subraya el informe.

“La carga de la fuerte presión de hoy para que la ciencia sea relevante recae en particular en las ciencias sociales”, reconoce la directora ejecutiva del ISSC Heide Hackmann.

Los científicos sociales en antropología, economía, estudios del desarrollo, geografía, ciencia política, psicología y sociología necesitan colaborar más eficazmente con sus colegas de las ciencias naturales, humanas e ingenierías.

El informe también pide un nuevo tipo de ciencia social llamada ciencia de la sostenibilidad o ciencia de la transformación.

“En lugar de una larga lista de prioridades como seguridad hídrica, energía, tierra, etcétera, los verdaderos temas que las ciencias sociales tienen que entender y responder son el cambio y la transformación social”, señala Hackmann a SciDev.Net.

El cambio ambiental está interconectado con una multitud de otras crisis, riesgos y vulnerabilidades que cada sociedad confronta actualmente y debe ser entendido en conjunto para abordarse también en conjunto, escribe Irina Bokova, directora general de la UNESCO en el prefacio del informe.

Desigual capacidad de investigación

Según el informe, la capacidad actual de las ciencias sociales para investigar el cambio ambiental y la sostenibilidad global, y para influir en la investigación, la ciencia política y el financiamiento “es altamente desigual alrededor del mundo e inadecuada en todas partes”.

“En la mayor parte del hemisferio sur y en los países emergentes, prácticamente no hay financiamiento dedicado a la investigación de ciencias sociales en temas de cambio ambiental global, y el apoyo institucional es limitado”, sostiene en el informe Françoise Caillods, asesor principal de ISSC.

En África, la investigación todavía está dominada por las ciencias naturales y, en consecuencia, los desafíos ambientales “son entendidos en su mayoría en términos de sus detalles técnicos”, escribe en el informe James Murombedzi, coordinador de la Iniciativa de Gobernabilidad Responsable de los Bosques del Consejo para el Desarrollo de la Investigación de Ciencias Sociales en África.

Los científicos sociales de ese continente, por lo general en colaboración con investigadores de otras partes, están comenzando a centrarse en las implicancias del cambio climático sobre los medios de vida y el desarrollo.

John Beaton, director ejecutivo de la Asociación de Consejos de Investigación en Ciencias Sociales del Asia, indica en el informe que los avances para mejorar esta situación en Asia y el sur del Pacífico tienden a ser lentos y fragmentados.

“Se requieren plataformas donde los científicos naturales y sociales de una serie de disciplinas puedan discutir, planificar y examinar oportunidades de investigación colaborativa antes de solicitar un financiamiento”, expresa.

En América Latina, los gobiernos priorizan la investigación sobre el clima y los eventos climáticos extremos, pero las prioridades difieren en la región, precisa el informe. Los países amazónicos están cada vez más involucrados en programas globales de investigación, dada la importancia geopolítica de la Amazonia.

Sin embargo, hay pocos programas interdisciplinarios en la región y “la mayor parte de los formuladores de políticas no están relacionados con investigación sólida e independiente”, resalta el documento.

Enlace al Informe Mundial de Ciencias Sociales 2013: Cambios Ambientales Mundiales (en inglés)

Fuente: SciDev

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La deforestación planetaria, una amenaza más para la humanidad

VR (19-11-13).- En lo que va del siglo XXI, en la Tierra, el homo sapiens, los incendios y los insectos dañinos han destruido cerca de un millón y medio de kilómetros cuadrados de bosques. Esto es mucho menos que a fines del siglo pasado, sin embargo, los expertos advierten que es mucho más de lo que puede permitirse el planeta.

El proceso de la tala de bosques avanza paralelamente con el desarrollo de la civilización. Pero, en la época de la industrialización adquirió dimensiones realmente amenazantes. E incluso, cuando a finales del siglo pasado, ecólogos y científicos pusieron el grito en el cielo, la situación no pudo dar un vuelco hacia lo mejor.

La matemática es muy simple: en los últimos doce años, de los ochenta y siete millones de kilómetros cuadrados se ha eliminado un millón y medio. Así las cosas, a tal ritmo, dentro de siete siglos, no quedará un solo arbolito en la Tierra. Por lo demás, la humanidad puede ya constatarlo. Y es que, con la disminución de los bosques, en la atmósfera habrá menos oxígeno, mucho más gas carbónico, no habrá qué respirar y el clima está cambiando. Lo más probable es que la población del planeta no pueda adaptarse a tales cambios.

En todas partes existen, prácticamente, programas estatales de restauración y conservación de bosques. En algunos países se cumplen exitosamente. Por ejemplo, Brasil ocupa hoy el primer lugar en reducción de la velocidad de la pérdida de bosques: si en 2003 allí desaparecieron cuarenta mil kilómetros cuadrados de bosques, en 2010, solo la mitad de esta cifra. Sin embargo, al otro lado de la frontera, en Paraguay, y también en Camboya y Malasia se registran los ritmos más elevados de deforestación. El líder en esta materia es Indonesia. Mientras que en Europa se observa un cierto crecimiento en plantaciones forestales.

La situación en China es bastante grave. Sin embargo, en los últimos tiempos, Pekín gasta decenas de millardos de dólares en la restauración de bosques. En Rusia continúa la devastación de considerables superficies forestales. Pero, en nuestro país no todo es tan malo, como tratan de presentarlo los ecólogos, afirma Vladímir Petrov, experto de la Universidad Nacional de Maquinarias de Forestación Kirov:

–Si comparamos hoy en Rusia el volumen de las superficies taladas y el de las restauradas, nuestro saldo es positivo. O sea, las superficies forestales restauradas son superiores a las taladas. Pero surge la pregunta: ¿la calidad de la restauración se ajusta o no a lo deseado? Lamentablemente, no siempre.

El problema consiste en que, en el sentido económico es más conveniente un bosque de coníferas. Pero, pero los pinos crecen más lentamente que los foliáceos. Además que, mientras las coníferas son pequeñas, los foliáceos literalmente los apabullan. Esto es singularmente notable en la restauración natural de bosques, apunta Anatoli Petrov, rector del Instituto de Mecanización Forestal:

–Tenga en cuenta que en el lugar del talado hay siempre un bosque. Pero nosotros queremos que crezca un bosque de coníferas, y en ese lugar crece uno foliáceo. Créame que, dentro de sesenta años, el bosque de foliáceos mismo será sustituido por el de coníferas. Este es un proceso normal. Así está orientada la economía del país, interesado en los bosques de coníferas. Pero, para la ecología, el mejor bosque es el foliáceo. Y es que transcurre mucho mejor la absorción de gas carbónico y las emisiones de oxígeno por los foliáceos. Las agujas de las coníferas no cuentan con tal capacidad como las hojas.

Pero si la tala industrial puede ser regulada, las calamidades naturales, los incendios y las invasiones de insectos dañinos son incontrolables. Sin embargo, ellos causan a la naturaleza un daño no menor que la actividad del hombre. Los datos de este tipo no siempre quedan consignados a plenitud en los informes oficiales. Como no está en esas cuentas tampoco la información de las talas ilegales y explotación forestal.

El primer mapa forestal global interactivo, creado por especialistas estadounidenses, ayudará a velar por la situación real del manto verde del planeta. Sobre la base de los cientos de fotografías tomadas desde un satélite entre el 2000 y el 2012 será posible constatar los cambios experimentados por los bosques del planeta. Además, ayudará a detectar las talas indiscriminadas, ilegales y mayúsculas, lo que reviste suma actualidad para muchas regiones, Rusia incluida.

Fuente: La voz de Rusia

lunes, 4 de noviembre de 2013

El cambio climático, un reto y un desafío para todos

LT (1-11-13).- El cambio de uso del suelo, la deforestación –principalmente debido a la expansión de la frontera agrícola–, la contaminación y el cambio climático ejerce fuertes presiones a la biodiversidad en Bolivia, cuyo impacto puede ser más crudo para los seres humanos, acarreando consecuencias en el ámbito económico, social y cultural. Además, el cambio climático afecta seriamente la salud y la calidad de vida de las personas.

Bolivia es uno de los países que más sufre las consecuencias del cambio climático, a pesar de incidir menos en el fenómeno, según dos estudios realizados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El PNUD presentó ayer “El impacto del cambio climático en la biodiversidad” y “Cambio climático y el desafío de la salud en Bolivia”, dos investigaciones que pretenden contribuir al análisis y la orientación de acciones para la atención de los efectos del calentamiento global en el país.

Así, estos documentos, de la serie “Tras las huellas del cambio climático”, ponen a disposición –de autoridades y de la sociedad boliviana en su conjunto– los resultados de esta búsqueda de conocimiento con la motivación de que sea utilizado para la generación de políticas públicas, identificación de líneas de investigación, identificación de vacíos de información y conocimiento para enfrentar de la manera más eficaz posible el cambio climático y la reducción del riesgo de desastres; y en particular de manera que se asegure el derecho y el mayor acceso a servicios de salud y cuidado de la biodiversidad y salud, en beneficio de todos los habitantes del país”, explica el PNUD en un comunicado.

Impacto en la biodiversidad

“Los efectos del cambio climático en la biodiversidad ya se están viviendo. Si no se realizan las acciones respectivas, será irreversible, tanto para el medio ambiente, como para la población en general”, dijo Marcelo Carrión, representante del proyecto “Gestión del conocimiento en adaptación al cambio climático y reducción de riesgo de desastres desde el nivel local BOL 84142″.

El experto explica que la “deforestación, el sobrepastoreo, la explotación minera, la subida de temperatura y otras acciones están afectando a las especies –fauna y flora–, muchas migran (animales) y otras incluso pueden llegar a extinguirse. Hay especies sensibles al incremento de la temperatura. Incluso se está afectando a los ecosistemas acuáticos, bosques”.

Cambio climático en la salud

“El cambio climático es un reto que lo vamos a llevar en nuestra generación y probablemente en las próximas generaciones”, afirmó Mirko Rojas, compilador del documento “Cambio climático y el desafío de la salud en Bolivia”

Las enfermedades siempre están latentes, cuando existen desequilibrios en el ecosistema reaparecen. “El cambio climático afecta directamente a la salud por la variabilidad climática extrema, como las sequías y las inundaciones. Por ejemplo, estas últimas inundaciones pueden traer brotes por enfermedades transmitidas por vectores como el dengue, leishmaniasis, la enfermedad del Chagas y otras”, explica Rojas.

Riesgo e incertidumbre

“Hay dos temas inherentes al cambio climático: riesgo e incertidumbre. El cambio climático presenta una serie de desafíos a los países. Existe una gran incertidumbre acerca de los daños futuros que pueda provocar”, señaló Mónica Pacheco, representante del PNUD.

Más de 50 organizaciones

En los reportes técnicos se contó con el apoyo de más de 50 organizaciones sociales y equipos de especialistas nacionales e internacionales en cambio climático, con la participación del Instituto de Ecología de la Universidad Mayor de San Andrés para el estudio de biodiversidad y con el Programa de Coordinación en Salud Integral (Procosi) para el estudio en salud y cambio climático.

Fuente: Los Tiempos

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El desperdicio de alimentos daña al clima, el agua, la tierra y la biodiversidad

Fao (11-09-13).- La asombrosa cifra de 1 300 millones de toneladas de alimentos que se desperdician anualmente no sólo provoca grandes pérdidas económicas, sino también un grave daño a los recursos naturales de los que la humanidad depende para alimentarse, advierte un nuevo informe de la FAO publicado hoy.

La huella del desperdicio de alimentos: impactos en los recursos naturales es el primer estudio que analiza los efectos del despilfarro alimentario a nivel mundial desde una perspectiva medioambiental, centrándose de forma específica en sus consecuencias para el clima, el uso del agua y el suelo y la biodiversidad.

Entre sus principales conclusiones destacan:

Cada año, los alimentos que producimos pero luego no comemos consumen un volumen de agua equivalente al caudal anual del Volga y son responsables de añadir 3 300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera del planeta.

Además de estos impactos ambientales, las consecuencias económicas directas del desperdicio de alimentos (sin contar pescado y marisco) alcanzan la cantidad de 750 000 millones de dólares EEUU anuales, según los cálculos del informe de la FAO.

"Todos nosotros -agricultores y pescadores, procesadores de alimentos y supermercados, gobiernos locales y nacionales, consumidores particulares- debemos hacer cambios en todos los eslabones de la cadena alimentaria humana para evitar en primer lugar que ocurra el desperdicio de alimentos, y reutilizar o reciclar cuando no podamos impedirlo", aseguró el Director General de FAO, José Graziano da Silva.

"Simplemente -añadió- no podemos permitir que un tercio de todos los alimentos que producimos se pierda o desperdicie debido a prácticas inadecuadas, cuando 870 millones de personas pasan hambre todos los días”.

Acompañando a su nuevo estudio, la FAO también ha publicado un manual como “conjunto de herramientas” con recomendaciones sobre cómo puede reducirse la pérdida y el desperdicio de alimentos en cada una de las etapas de la cadena alimentaria.

Este manual describe una serie de proyectos en todo el mundo que muestran cómo los gobiernos nacionales y locales, campesinos, empresas y consumidores individuales pueden tomar medidas para abordar el problema.

El Subsecretario General de la ONU y Director Ejecutivo el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner, señaló por su parte que: "El PNUMA y la FAO han identificado la pérdida y el desperdicio de alimentos -el despilfarro- como una gran oportunidad para que los países hagan una transición hacia una economía verde inclusiva, de bajas emisiones de carbono y eficiente en el uso de los recursos. El excelente informe presentado hoy por la FAO destaca los múltiples beneficios que pueden obtenerse -en muchos casos a través de medidas sencillas y sensatas en por ejemplo hogares, comercios, restaurantes, escuelas y empresas- y que pueden contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente, mejoras económicas, a la seguridad alimentaria y la realización del Desafío Hambre Cero del Secretario General de las Naciones Unidas. Instamos a todos a adoptar el lema de nuestra campaña conjunta: Piensa. Aliméntate. Ahorra. Reduce tu huella alimentaria".

El PNUMA y la FAO son los socios fundadores de la campaña “Piensa. Aliméntate. Ahorra. Reduce tu huella alimentaria" que fue lanzada a principios de año y que tiene como objetivo ayudar en la coordinación de esfuerzos mundiales para reducir el despilfarro.

¿Dónde ocurre el desperdicio?

El 54 por ciento de desperdicio de alimentos en el mundo se produce en las etapas iniciales de la producción, manipulación y almacenamiento post-cosecha, según el estudio de la FAO. El 46 por ciento restante ocurre en las etapas de procesamiento, distribución y consumo de los alimentos.

Como tendencia general, los países en desarrollo sufren más pérdidas de alimentos durante la producción agrícola, mientras que el desperdicio a nivel de venta minorista y del consumidor tiende a ser mayor en las regiones de ingresos medios y altos -donde representa el 31-39 por ciento del desperdicio total- frente al 4-16 por ciento de las regiones de ingresos bajos.

Cuanto más tarde se pierde un producto alimentario a lo largo de la cadena, mayores serán las consecuencias ambientales, según la FAO, ya que al coste inicial de producción hay que sumar los costes ambientales incurridos durante el procesado, transporte, almacenamiento y al cocinarlo.

Puntos críticos

El estudio señala diversos “puntos críticos” del desperdicio de alimentos:

El desperdicio de cereales en Asia es un problema importante, con un gran impacto en las emisiones de carbono y el uso del agua y el suelo. El caso del arroz es particularmente notable, dadas sus altas emisiones de metano junto con un elevado nivel de desperdicio.

Si bien el volumen de desperdicio de carne en el mundo es relativamente bajo, el sector cárnico genera un impacto considerable en el ambiente en términos de ocupación del suelo y la huella de carbono, especialmente en los países de ingresos elevados y Latinoamérica, que en conjunto abarcan el 80 por ciento del total de despilfarro de carne. Excluyendo Latinoamérica, las regiones de ingresos altos son responsables de cerca del 67 por ciento de todo el desperdicio de carne

El desperdicio de fruta contribuye de manera significativa al despilfarro de agua en Asia, Europa y Latinoamérica, principalmente por sus niveles extremadamente altos.

Del mismo modo, los grandes volúmenes de despilfarro de hortalizas en los países industrializados de Asia, Europa y el sur y sudeste de Asia se traduce en una gran huella de carbono para ese sector.

Causas del desperdicio de alimentos y opciones para abordarlas

Según la FAO, los niveles más altos de desperdicio de alimentos en las sociedades ricas derivan de una combinación del comportamiento de los consumidores y de falta de comunicación en la cadena de suministro. Los consumidores no logran planificar sus compras, compran en exceso, o reaccionan exageradamente a las fechas de caducidad y consumo preferente de los productos, mientras que las normas estéticas y de calidad llevan a los minoristas a rechazar grandes cantidades de alimentos perfectamente comestibles.

En los países en desarrollo, las importantes pérdidas post-cosecha en la fase inicial de la cadena de suministro son un problema importante, que ocurre como consecuencia de las limitaciones financieras y estructurales en técnicas de recolección y en infraestructura de transporte y almacenamiento, junto a condiciones climáticas que favorecen el deterioro de los alimentos.

Para abordar el problema, el conjunto de herramientas de la FAO detalla tres niveles generales donde es preciso actuar:

Debe darse máxima prioridad a reducir el desperdicio de alimentos en primera instancia. Más allá de limitar las pérdidas de cultivos en las granjas debido a las malas prácticas, un mayor esfuerzo para equilibrar la producción con la demanda significaría no utilizar recursos naturales para producir alimentos que no sean necesarios.

En el caso de un excedente de alimentos, la reutilización dentro de la cadena alimentaria humana, la búsqueda de mercados secundarios o donarlos a los miembros vulnerables de la sociedad, representa la mejor opción. Si los alimentos no son aptos para el consumo humano, la siguiente mejor opción es desviarlos para alimentar al ganado, conservando recursos que de otra forma serían utilizados para producir pienso comercial.

Cuando no es posible la reutilización, debe intentarse el reciclaje y la recuperación: el reciclaje de subproductos, la digestión anaeróbica, el compostaje y la incineración con recuperación de energía permiten recuperar energía y nutrientes de los residuos de alimentos, lo que representa una ventaja significativa sobre el tirarlos en los vertederos. Los alimentos no consumidos que terminan pudriéndose en los vertederos son un gran productor de metano, gas de efecto invernadero especialmente perjudicial.

La financiación para la producción del Informe sobre la huella del despilfarro alimentario y el manual ha sido proporcionada por el gobierno de Alemania.

Más información sobre las recomendaciones específicas de la FAO para reducir el desperdicio de alimentos

Fuente: Prensa FAO

martes, 10 de septiembre de 2013

Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca serán parte del programa Agua y Cambio Climático

PS (9-09-13).- El pleno de la Cámara de Senadores sancionó el proyecto de ley que aprueba el contrato de préstamo y ejecución, suscrito entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la Cooperación Alemana Kfw, Frankfurt Am Main, por la suma de hasta 12 millones de euros, destinados a financiar el programa de riego “Agua y Cambio Climático”.

Los departamentos beneficiados con este contrato de préstamo serán Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca. Los recursos del préstamo estarán destinados a financiar proyectos de mejoramiento de la eficiencia de riego y de las capacidades de almacenamiento de agua, así como el fortalecimiento de las organizaciones regantes participantes.

Este programa estará estructurado con los siguientes componentes: infraestructura de riego mejorada, fortalecimiento de las organizaciones de regantes e investigación y monitoreo.

El costo total del programa es algo más de 17 millones de euros, de los cuales 12 serán financiados mediante crédito de la cooperación alemana. Los departamentos beneficiados con este contrato de préstamo serán los encargados de asumir el repago de la deuda a través de sus gobiernos autónomos departamentales.

Según el documento, el interés es de 0,75% anual y la entidad ejecutora será el Ministerio de Medio Ambiente y Agua a través de la Entidad Ejecutora de Medio Ambiente y Agua “EMAGUA”.

El presente proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de Diputados y remitido en septiembre de este año a la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas del Senado, su proyectista es el Órgano Ejecutivo, con el objetivo de mejorar el manejo del agua de riego en las regiones afectadas por el cambio climático.

Fuente: Prensa Senado

jueves, 1 de agosto de 2013

Biocarbón puede hacer retroceder el reloj climático

Ips (1-08-13).- Mientras políticos en todo el mundo se preguntan cómo reducir las futuras emisiones contaminantes, algunos científicos y ambientalistas se centran en definir maneras seguras y eficientes de disminuir el dióxido de carbono que ya está en la atmósfera. El biocarbón o “biochar” es una de ellas.

Se trata de una antigua práctica de fertilización que implica fabricar carbón a partir de los cultivos del año anterior, y mezclarlo en el suelo con el fin de nutrir la tierra para el año siguiente. El biochar impide que llegue a la atmósfera el dióxido de carbono que emiten las plantas cuando mueren y se descomponen naturalmente.

En mayo, una estación científica de Estados Unidos anunció que, por primera vez, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono habían sobrepasado las 400 partes por millón (ppm). Los científicos climáticos advierten desde hace años que niveles superiores a 350 ppm pueden generar un “punto de inflexión” que acelere el derretimiento de los hielos polares, elevando las temperaturas mundiales y los eventos meteorológicos extremos.

“Necesitamos un cambio de paradigma en nuestro enfoque hacia el clima, para cambiar realmente la forma como miramos lo que significa una solución. La mayor parte del debate no solo se centra en el sector energético, sino también en las emisiones actuales”, dijo Mark Hertsgaard, un periodista que en las últimas dos décadas se dedicó a asuntos climáticos, ante una audiencia en Washington.

“Las emisiones en curso, las actuales y las futuras, agregan alrededor de dos ppm de dióxido de carbono a la atmósfera por año, pero lo que pauta el problema son las 400 ppm que ya están en la atmósfera. Aunque actualmente toda la discusión es sobre esas dos ppm, también tenemos que tomarnos en serio las 400 ppm (y ver) cómo extraer dióxido de carbono de la atmósfera”, agregó.

Hertsgaard señaló un informe de la Organización de las Naciones Unidas que concluyó que en la década previa a 2010 se produjo una cantidad sin precedentes de “eventos meteorológicos extremos”. Aunque repentinamente se frenaran todas las nuevas emisiones, dijo, los científicos sugieren que las temperaturas mundiales continuarán en aumento durante por lo menos otras tres décadas.

Sin embargo, según una cantidad cada vez mayor de investigadores del suelo, científicos climáticos y otros, el biocarbón puede ofrecer una oportunidad de reducir esos niveles mundiales preexistentes de dióxido de carbono.

A través de la fotosíntesis, todas las plantas absorben naturalmente el dióxido de carbono del aire como parte integral de su propio ciclo vital. En circunstancias normales, ese carbono se vuelve a liberar en la atmósfera cuando la planta muere y se descompone, pero la idea que hay detrás del biocarbón es consolidar ese carbono de una forma sólida que pueda colocarse bajo la tierra y, así, fuera de la atmósfera, por lo menos por cierto tiempo.

La parte central del proceso implica quemar la planta –tal vez cultivos que han muerto, tal vez árboles que hicieron lo propio por culpa de una infestación, o tal vez algo plantado específicamente con este fin- en un fuego bajo en oxígeno, y convertirla en carbón. El biocarbón resultante puede usarse luego como un fertilizante de alta potencia, ofreciendo beneficios tanto para los agricultores como para la lucha contra el cambio climático.

Según estimaciones realizadas por Johannes Lehmann, un investigador en ciencias agrícolas de la Universidad de Cornell, el mundo podrá compensar plenamente sus emisiones anuales de gases de efecto invernadero si el biochar se agrega a alrededor de 10 por ciento de los predios agrícolas existentes.

En cualquier caso, esa es la idea. Por ahora, incluso para quienes consideran este método relativamente sólido, el potencial de aumentar a una escala significativa el uso de biocarbón en el mundo todavía está lejos de cumplirse.

“Persisten muchas preguntas, pero la clave aquí es que necesitamos ampliar nuestra mirada para hacer que la agricultura esté en el centro del debate sobre el cambio climático”, dijo Hertsgaard.

“En teoría, el biocarbón puede ser un medio de hacer retroceder el reloj del clima. Sin duda, la agricultura puede ser una parte crucial de la solución para que el problema dé marcha atrás”, agregó.

Beneficios para el suelo

Hasta ahora, el financiamiento y el apoyo político para el biocarbón han sido desparejos, aunque hay claro interés gubernamental en Estados Unidos y en la Unión Europea.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos mostró tal vez el mayor interés institucional hasta la fecha, financiando una serie regular de pequeños subsidios para que continúe la investigación sobre el biocarbón, particularmente en universidades.

Aunque en el Congreso de Estados Unidos se han hecho intentos por garantizar el financiamiento en importante legislación agrícola, aún no han tenido éxito.

La Organización de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) también han promovido y estudiado una serie de proyectos, pero algunos observadores sugieren que la mayoría de los donantes todavía adoptan un enfoque de esperar y ver.

Sin embargo, actualmente hay varias decenas de proyectos piloto y de pequeña escala que avanzan en países en desarrollo, particularmente en India.

De hecho, aunque el debate internacional sobre el clima ofrece un potencial tentador pero todavía remoto para el biocarbón, las necesidades de seguridad alimentaria de los países pobres constituyen la oportunidad más tangible para este enfoque.

Está disponible una serie de diseños simples y baratos para crear biocarbón, la mayoría de los cuales se crearon a partir de recipientes de 208 litros.

“Los habitantes de países en desarrollo a menudo están limitados por la pobreza de sus suelos, que son ácidos o pobres en nutrientes, y es allí donde la adición de biocarbón tiende a mostrar el mayor aumento en los índices de crecimiento”, dijo Thayer Tomlinson, directora de comunicaciones en la Iniciativa Internacional del Biochar (IBI, por sus siglas en inglés), una organización con sede en Estados Unidos, en diálogo con IPS.

“Parte de la importancia de esto es que las comunidades puedan usar residuos agrícolas en vez de leña, y convertir eso en productos útiles. Estos beneficios significativos para el suelo pueden brindarse sin talar bosques, sin depender tanto de los fertilizantes comerciales, y usando simplemente productos que de otro modo podrían ser descartados”, señaló.

El IBI existe desde 2007 y, según Tomlinson, en ese tiempo el interés en el biocarbón aumentó notoriamente, a partir de la industria, los empresarios, los expertos en desarrollo y otros.

“Observando las referencias bibliográficas al biocarbón, se ve que hubo enormes aumentos año a año”, dijo Tomlinson.

Aunque este tema tiende a abarcar a varios grupos de intereses, claramente hay un interés comercial cada vez mayor, sostuvo.

Mientras, la industria trabaja para estandarizar los productos de este pujante sector.

El año pasado, la IBI presentó estándares iniciales para definir al biocarbón, y hace dos meses reveló un nuevo programa de certificación para productores de América del Norte.

En abril, la organización presentó un protocolo de “compensación de carbono” ante reguladores de Estados Unidos, con el fin de cuantificar cuánto carbono hay en el biocarbón y las emisiones que su uso contrarrestaría. Ahora el documento está abierto a los comentarios del público.

Fuente: IPS

lunes, 22 de abril de 2013

Herencia de Pando advierte que aumento de sequedad en la Amazonía la hará más vulnerable a los incendios

Pieb (15-04-13).- Las proyecciones del Internacional Research Institute for Climate and Society (IRI) de la Universidad de Columbia –que advierten de un incremento en la sequedad del ambiente de hasta el 60 por ciento (%) en la Amazonía de Brasil, y en un 40% aproximado en el caso del norte amazónico boliviano para este año–, ponen en alerta a la Fundación Herencia de Pando, que prevé una mayor susceptibilidad en la región a los incendios forestales.

“Hay estudios que muestran proyecciones que este año será particularmente más seco que el año pasado en toda la región del eje de la Amazonía; va estar alrededor del 60% más de lo normal en Brasil y en la parte norte del país entre 40% a 50% más seco que otros años, y por tanto más caliente”, afirmó al Periódico Digital PIEB, el director de la fundación Herencia, Juan Fernando Reyes, investigador especializado en quemas e incendios forestales.

Estos modelos de proyección que hay que verlos en detalle –dijo Reyes– muestran que los meses más secos del año estarán entre julio a septiembre. “Sí se cumplen (estas proyecciones) habrá mayor susceptibilidad de quemas e incendios forestales”, dijo.

En octubre del año pasado, el Programa de Transparencia Forestal de fundación Herencia advirtió de un alarmante aumento de quemas e incendios forestales en el municipio de Ixiamas de la provincia Abel Iturralde en el departamento de La Paz, que alcanzó afectar a 168.323 hectáreas (has.) sólo en el mes de septiembre, de un total registrado en el norte amazónico de 285.810 has. en el mismo periodo.

Según el director de la entidad pandina interdisciplinaria para el desarrollo sostenible, actualmente Brasil tiene un mayor desplazamiento para ejercer control sobre quemas e incendios en su territorio, así como leyes y normas bastante estrictas, mientras que en el caso boliviano dijo que el control es aún insuficiente, y que en periodos secos los focos de calor suelen salirse de control. “Es cuando una quema que hace un comunario puede quemar parte del bosque si está seco”, explicó.

Sin embargo, dijo que existe un trabajo articulado a través de un programa trinacional en el que participan Bolivia, Perú y Brasil en el marco del programa Madre de Dios, Acre y Pando (MAP), que cuenta con un equipo de trabajo en gestión de riesgos y capacitación en el manejo de fuego de parte de los bomberos de Brasil.

Bajo el lema “preparase para lo peor, esperando lo mejor”, instituciones del Estado de los tres países, sociedad civil y organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan a favor del medioambiente en la Amazonía, articulan esfuerzos para disminuir los impactos ambientales de los incendios y otras actividades provocadas por el ser humano.

Precipitaciones en Pando

Desde noviembre del año pasado –cuando empezó el periodo lluvioso hasta la fecha–, las mayores lluvias se produjeron en marzo, concretamente el 26, día que llegó a su máximo nivel en el punto de registro del puente internacional Wilson Pinheiro con una cota de 10.64 metros.

En tanque en el punto trinacional de Bolpebra-Iñapari, Asis-Brasil, y río Acre alcanzó su máximo nivel el 24 de marzo, con una cota de alerta roja con 11.60 metros, pero que sin embargo no provocó desbordes ni inundaciones como los registrados en febrero del año pasado. “No podemos decir que hay menos lluvias que el año pasado porque continúan las lluvias, hay que recordar que la concentración de precipitaciones de dos días causó serias inundaciones en febrero del año pasado”, dijo.

Fuente: Pieb

jueves, 27 de diciembre de 2012

Frente regional amazónico para la emergencia climática

Tierramérica (26-12-12).- "Cada vez que alguien estornuda en Perú, hay alguien en Brasil que tiene gripe. Cada vez que se produce un barril de petróleo en Ecuador, hay un país vecino que terminará comprándolo", asegura la célebre ecologista Yolanda Kakabadse.

Lo que pasa en los países de América Latina está muy relacionado, como si se tratara de órganos vitales de un mismo cuerpo, sostiene Kakabadse, exministra del Ambiente de Ecuador y actual directora para América Latina y el Caribe de la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN, por sus siglas en inglés).

Por eso CDKN impulsa una iniciativa para que Brasil, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia evalúen –evidencia científica mediante– los riesgos, impactos y amenazas del cambio climático que comparte la región amazónica.

No se trata solo de medir impactos que ya se evidencian, sino proyectar los daños a mediano y largo plazo. ¿Qué implicancias tendrá en la vida de las personas más vulnerables que la temperatura de la Tierra se incremente en dos grados a 2025?, ejemplificó para Tierramérica Carolina Navarrete, del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), que también impulsa esta iniciativa.

Para dar una idea, el aumento "de la temperatura en dos grados podría ocasionar que los cultivos de café tengan que desplazarse 300 metros más arriba y lo mismo sucederá con otras siembras. ¿Cómo prepararnos frente a esta situación sin que se ejerza presión sobre zonas sensibles, como las áreas naturales protegidas, por ejemplo?", cuestionó.

La intención es que las autoridades puedan responder con hechos a estas interrogantes cruciales para la supervivencia de la población, aseguraron Kakabadse y Navarrete a periodistas de estos cinco países reunidos en Puerto Maldonado, capital de la región amazónica peruana de Madre de Dios.

Kakabadse anunció que el ministro del Ambiente de Perú, Manuel Pulgar Vidal, sería el encargado de convocar a sus pares de los demás países en los próximos días, con el propósito de lograr que, entre enero y febrero, se definan medidas a adoptar. Y en abril o mayo se debe arribar a un compromiso formal.

Pero el Ministerio del Ambiente evitó pronunciarse al respecto, pues "aún se está trabajando con otros sectores y entidades vinculadas al tema ambiental", según una comunicación entregada a Tierramérica al cierre de esta edición.

"Hay que trascender los gobiernos de turno, porque los impactos no solo se están evidenciando ahora, hay mucho que hacer en el mediano y largo plazo", dijo Kakabadse a Tierramérica.

Como primer paso, un equipo científico acaba de elaborar un informe preliminar que evidencia la vulnerabilidad de la Amazonia en un escenario de cambio climático.

Para el informe –conducido por Global Canopy Programme y el CIAT y financiado por CDKN–, los especialistas revisaron más de 500 publicaciones de los últimos 15 años y consultaron sitios web y plataformas de datos sobre deforestación y modelamiento hidrológico.

El documento hace énfasis en las amenazas sobre los recursos hídricos, los alimentos y la energía y cómo se relacionan entre sí. Sin seguridad hídrica en la región, la seguridad alimentaria, energética y sanitaria no será posible, plantea.

El mayor impacto será en la calidad del agua, por la deforestación, la extracción de energía, la minería y el uso de fertilizantes, entre otras actividades que amenazan la selva y su riqueza natural, indica el informe.

En la última década, dos sequías sin precedentes afectaron la Amazonia en 2005 y 2010, mientras las inundaciones arrasaron con miles de hectáreas de cultivos. Según el británico Met Office Hadley Centre para la predicción e investigación del clima, los eventos extremos se intensificarán y pueden producirse cada dos años hacia 2025.

En este escenario, la competencia por el agua irá en aumento. Los usuarios más poderosos podrán tener mayor control sobre el recurso, mientras las poblaciones locales, casi siempre las más pobres, tendrán acceso a agua de menor calidad y en menor cantidad, alerta el documento.

La generación de energía también depende en buena medida de la Amazonia. En Perú la selva proporciona 73 por ciento de la producción total de petróleo y gas natural. Las centrales hidroeléctricas amazónicas suministran por su parte más de la tercera parte de la electricidad en Ecuador y Bolivia.

Además, el apetito por las grandes reservas probadas de petróleo en la Amazonia ejerce presión sobre la protección de los ecosistemas frágiles en un contexto en que la energía generada por las hidroeléctricas puede verse afectada por el cambio del comportamiento de los ríos.

La amenaza está al alcance de la mano. El total de la energía hidroeléctrica de la Amazonia de Brasil se estima en 116 gigavatios (GW), de los cuales solo se explotan 16 GW. Del resto de ese potencial, 25 por ciento afectaría territorios indígenas y 16 por ciento se encuentra en áreas naturales protegidas, señala el informe.

En forma simultánea, crece la exportación de alimentos que provee la Amazonia, un territorio en el que paradójicamente uno de cada tres habitantes pasa hambre.

La aparición de vectores de enfermedades en zonas antes no imaginadas –como la malaria de climas cálidos en el frío lago Titicaca–, también exige enfrentar el problema en bloque, advierten los expertos.

Todos estos impactos y proyecciones revelan que "la planificación del largo plazo es importante, al igual que la gestión del riesgo en el presente", dijo Navarrete.

Kakabadse señaló que, en cualquier caso, no debe perderse de vista la enorme importancia que tiene la conservación de la Amazonia y sus áreas naturales protegidas. Son "la caja de ahorro" que debemos preservar para tiempos aún más difíciles que se avecinan, alertó.

Fuente: IPS