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viernes, 14 de febrero de 2014

Prefecto resistió con 50 policías el asalto al puerto de Antofagasta

PC (14-02-14).- La madrugada del 14 de febrero de 1879, la niebla propia del amanecer en la costa ocultaba levemente a los dos barcos de guerra chilenos que llegaron hasta las proximidades de Antofagasta: el Cochrane y el O’Higgins. Éstos se sumaron al Blanco Encalada, navío chileno que hace un mes se encontraba en las proximidades del puerto boliviano.

Severino Zapata, prefecto del Litoral, tenía la misión de custodiar los bienes del Estado en una ciudad donde sólo el 10% eran bolivianos, el resto chilenos, peruano y de otras nacionalidades, comenta Roberto Querejazu en su libro Guano, salitre, sangre: Historia de la Guerra del Pacífico.

En la obra se señala que hacia un par de años que Antofagasta y otros puertos bolivianos fueron víctimas de un terremoto que dejó varios inmuebles públicos destruidos, para reconstruirlos el gobierno de Hilarión Daza y la Asamblea Constituyente de 1877 determinó un impuesto de 10 centavos por cada quintal de salitre explotado, medida que se convirtió en Ley el 14 de febrero de 1878 y que Zapata tenía que dar cumplimiento.

La compañía de Salitres y Ferrocarril Antofagasta —propiedad del inglés Jorge Hicks— protestó por esta medida, ya que en 1873 había obtenido del Gobierno boliviano la concesión de explotación del salitre y el guano, libre de impuestos por 25 años.

Juan Siles Guevara en su tesis La última delegación diplomática chilena da cuenta de que el 3 de enero de 1879, mientras el embajador de Chile en Bolivia, Pedro Nolasco Videla, hacía los reclamos ante el Gobierno boliviano por el impuesto aprobado, el blindado Blanco Encalada zarpaba de Valparaíso con destino al puerto boliviano.

Un mes después, el Gobierno de Daza instruyó el embargo y remate de bienes de la compañía inglesa-chilena, fijando como plazo el 14 de febrero de 1879 para el pago del impuesto, caso contrario el remate de bienes.

No obstante, los aprestos militares chilenos estaban decididos. “El 9 de febrero, junto con la orden de zarpar, el coronel Emilio Sotomayor, jefe de la expedición, recibió instrucciones reservadas” de ocupar por la fuerza el puerto, indica Siles Guevara.

La resistencia

Zapata, con 50 policías, no pudo evitar la invasión debido a la inferioridad de las armas bolivianas, tomó la decisión de enviar a 38 uniformados hacia Calama, los primeros días de febrero, con la orden de quedarse en Calama y recolectar armas para la defensa.

A las ocho de la mañana, 100 marinos y 100 artilleros desembarcan en el puerto y entregan un ultimátum a Zapata.

“Mandado por mi Gobierno a ocupar la Prefectura del Departamento, sólo podré salir de él por la fuerza. Puede Usted emplear ésta, que encontrará ciudadanos desarmados, pero dispuestos al sacrificio y al martirio. No hay fuerzas con que poder contrarrestar a los tres vapores blindados chilenos, pero no abandonaremos este puerto sino cuando se consume la invasión armada”, respondió Zapata a los invasores.

El ataque no cesó y Zapata entregó la Prefectura y las armas, se refugió en el Consulado de Perú y partió hacia el norte el 16 de febrero, pero desembarcó en Cobija y se dirigió a Calama, donde junto a Ladislao Cabrera organizó la defensa de esta población.

Importante
  • El 14 de febrero de 1978 se promulgó la ley del impuesto de 10 centavos a la exportación de salitre y guano.
  • El 3 de enero de 1979, el blindado chileno Blanco Encalada se acerca al puerto boliviano de Antofagasta.
  • El 14 de febrero de 1879, día en el cual debía realizarse el remate de bienes de la Compañía de Salitres y Ferrocarril Antofagasta, Chile invade Bolivia.
  • El 25 de febrero de 1979 llega “oficialmente” a La Paz el comunicado de la invasión y se declara el Estado de Sitio y movilización general.
  • El 5 de abril de 1879, “Chile declara la guerra al Perú por mantener una alianza secreta con Bolivia y realizar preparaciones bélicas. Ese día, Chile declara la guerra a Bolivia” (Paz Soldán, Mariano Felipe, 1884).
Eduardo Abaroa, Ladislao Cabrera y Severino Zapata resistieron la invasión de los chilenos

El 23 de marzo prosiguió la invasión del vecino país, que tomó Tocopilla y Cobija. El próximo objetivo de los chilenos era ocupar el territorio de Calama y planificar la invasión del sur del territorio boliviano.

En Calama se organizó el contraataque, dirigido por Ladislao Cabrera con el apoyo incondicional de Severino Zapata y aproximadamente 135 hombres que se armaron con lo que pudieron. Uno de los combatientes por la defensa de Calama fue Eduardo Abaroa Hidalgo.

La mañana del 23 de marzo se presentaron aproximadamente 600 chilenos fuertemente armados. Los defensores bolivianos no se quedaron atrás, aunque en número eran reducidos, igualmente planearon estrategias contra los invasores.

Por la mente de Abaroa jamás pasó la idea de abandonar el combate y menos rendirse. Pero las balas pasaban una y otra vez, una de ésas puso en jaque su vida, hiriéndole la garganta, pero él continuó en la lucha. Fue cuando los soldados chilenos le exigieron que se rinda, pero Abaroa exclamó a viva voz y con las últimas fuerzas: “¿Rendirme yo, cobardes?, ¡Que se rinda su abuela… carajo!”.

Fuente: Cambio

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Razones para el sostenimiento de la Armada Boliviana

PL (28-09-10).- ¿Por qué un país sin salida al mar sostiene fuerza naval? La interrogante desata polémicas hace 131 años y aviva el diálogo entre Prensa Latina y el Comandante General de la Armada Boliviana, Vicealmirante Hugo Contreras.

Este orureño, de 54 años, es el principal encargado de mantener y nutrir el legado de la Escuadra Naval, creada por el Mariscal Antonio José de Sucre con la primera Ley orgánica del Ejército, el 19 de noviembre de 1826.

Más allá de brazo armado y reflejo del poder marítimo del Estado Plurinacional, afirmó Contreras, los cadetes colaboran con el desarrollo integral del país y en varios proyectos sociales articulados a favor de las mayorías por el gobierno del presidente Evo Morales.

Administrar el poder marítimo

La Constitución Política de 2009, en su Artículo 268, reconoce el "derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al país al océano Pacífico y su espacio marítimo", recordó.

Por ende, "el desarrollo de los intereses marítimos y lacustres, y de la marina mercante será prioridad del Estado, y su administración y protección será ejercida por la Armada Boliviana, de acuerdo con la ley".

En opinión del Vicealmirante, esto se corresponde con la Doctrina Marítima Internacional y otorga a la también identificada como Fuerza Naval de Bolivia el poder marítimo y la potestad de administrar y proteger los intereses fluviales y lacustres del país.

Bolivia posee más de 14 mil kilómetros de ríos navegables y unos 10 mil kilómetros cuadrados de espejo de agua del sistema lacustre.

Para Contreras, la revalidación del papel del cuerpo marítimo ofrece la ventaja de asistir sin trabas burocráticas a los afectados por desastres asociados a fenómenos naturales -lluvias intensas, incendios, u otros- en esos entornos.

Más, esta no es la única forma en que los seis batallones de infantería, mil 300 oficiales y cinco mil efectivos de esa fuerza participan de los proyectos de refundación de Bolivia.

Apoyo a planes de salud

La institución castrense, que controla cinco distritos navales -Riberalta, Trinidad, Guayaramerín, Tiquina y Puerto Guijarro- y seis bases en los ríos navegables, cuenta con un barco hospital y otras embarcaciones que de forma indistinta contribuyen con los programas sociales.

"Integrantes de la armada estuvieron junto a los médicos cubanos en el despliegue de la misión Moto Méndez, orientada a censar los casos de dificultades físico motoras y agilizar su atención", acotó.

El orgullo brilló en los ojos del entrevistado al referirse al papel desempeñado por el Barco-Hospital en el traslado de asistencia médica, alimentos, y vituallas para los damnificados por precipitaciones de gran intensidad, como las registradas en las regiones amazónicas de Beni y San Cruz, en enero de 2010.

Contreras, confeso admirador de los jóvenes cubanos colaboradores de la salud en Bolivia, destacó la creación de telecentros para marineros, de los cuales se sirven los habitantes de las comunidades aledañas a las unidades del cuerpo marítimo.

Estos puntos tienen como objetivo agilizar las comunicaciones y propician en ocasiones la capacitación en el uso de modernas tecnologías, agregó.

"Mientras más informada esté la población, mientras más conozca de lo que ocurre en el mundo y en el país, estará mucho mejor", expresó el vicealmirante.

"De lograrse mañana la salida al mar soñada, a partir del diálogo entre Evo Morales y su homólogo chileno Sebastián Piñera, sólo nos preocuparía la urgencia de ampliar los efectivos porque hasta ahora mucho hemos hecho en función de la capacitación de los marineros", puntualizó.

Nexos con naciones vecinas

La Armada Boliviana mantiene relaciones de cooperación e intercambio de personal con Argentina, Brasil, Perú y Venezuela, donde se forman como oficiales las primeras cinco mujeres que se incorporarán al cuerpo al terminar sus estudios, en 2013.

Fuentes locales recuerdan las profundas raíces de la marina en la historia boliviana. Desde la cultura Chiripa (una de las más antiguas de la región andina) aparecieron los primeros navegantes.

En los tiempos de Tiwanakota (capital de la cultura Tiahuanaco 1500-1200 a.n.e, ubicada 70 kilómetros al Noroeste de la ciudad de La Paz , a una altura de tres mil 885 metros sobre el nivel del mar y a 15 kilómetros del Lago Titicaca), sobresalió el que es considerado el almirante pionero en el área, Huyustos.

Al escuchar al Comandante General de la Armada Boliviana, vuelven a la memoria los frustrantes resultados de la Guerra del Pacífico, desatada entre 1879 y 1884.

La contienda, azuzada por intereses británicos, enroló a este país junto a Perú contra Chile -con saldo de unos 23 mil muertos- y redundó en la pérdida boliviana del acceso al océano por el afán extranjero de controlar una región rica en salitre y guano.

Desde entonces, como señaló el escritor y diplomático paceño, Fernando Diez (1908-1990), "el mar no es solo una obsesión, es algo mayor, es vocación y pasión de un pueblo indómito, que un día conoció la vastedad del vuelo del pretel".

Isabel Soto Mayedo

Fuente: Prensa Latina