PS (10-10-13).- Las presidentas de la Cámara de Senadores, Gabriela Montaño y de Diputados Betty Tejada, organizan una velada cultural artística en conmemoración del “Día de la Mujer Boliviana”.
El acto contará con la presencia del presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma.
Destacados artistas nacionales participarán del evento que se realizará mañana el viernes 11, en la Plaza Murillo, La Paz, a partir de las 18:00.
Fuente: Prensa Senado
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viernes, 11 de octubre de 2013
Ministra de Comunicación destaca avance normativo en derechos de las mujeres
Abi (10-10-13).- La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, destacó el jueves el avance normativo en materia de defensa de los derechos de las mujeres.
'Hay un avance importantísimo, sobre todo normativo, desde el hecho de que la mujer tenga el derecho a acceder a la tierra, cosa que antes no había', aseguró a los periodistas.
En conmemoración al Día de la Mujer Boliviana, que se recuerda el 11 de octubre de cada año, Dávila remarcó que uno de los avances más importantes es la participación de las mujeres en el ámbito político que, según la Constitución Política del Estado, debe ser en base a los principios de paridad y alternancia de género, es decir 50% varones, 50% mujeres.
La Ministra de Comunicación destacó el apoyo desde el Ejecutivo a las mujeres mediante bonos, entre ellos, el Bono Juana Azurduy, que entrega 1.820 bolivianos a las madres gestantes en 33 meses, y el Bono Juancito Pinto, que otorga 200 bolivianos a estudiantes de primero de primaria a cuarto de secundaria, para evitar la deserción escolar.
En el ámbito normativo, Dávila recordó que algunas de las leyes que se promulgaron en beneficio de las mujeres son la Ley de fomento a la lactancia materna y la comercialización de sus sucedáneos, la Ley contra el racismo y toda forma de discriminación y la Ley Integral contra la violencia hacia las mujeres.
Fuente: ABI
'Hay un avance importantísimo, sobre todo normativo, desde el hecho de que la mujer tenga el derecho a acceder a la tierra, cosa que antes no había', aseguró a los periodistas.
En conmemoración al Día de la Mujer Boliviana, que se recuerda el 11 de octubre de cada año, Dávila remarcó que uno de los avances más importantes es la participación de las mujeres en el ámbito político que, según la Constitución Política del Estado, debe ser en base a los principios de paridad y alternancia de género, es decir 50% varones, 50% mujeres.
La Ministra de Comunicación destacó el apoyo desde el Ejecutivo a las mujeres mediante bonos, entre ellos, el Bono Juana Azurduy, que entrega 1.820 bolivianos a las madres gestantes en 33 meses, y el Bono Juancito Pinto, que otorga 200 bolivianos a estudiantes de primero de primaria a cuarto de secundaria, para evitar la deserción escolar.
En el ámbito normativo, Dávila recordó que algunas de las leyes que se promulgaron en beneficio de las mujeres son la Ley de fomento a la lactancia materna y la comercialización de sus sucedáneos, la Ley contra el racismo y toda forma de discriminación y la Ley Integral contra la violencia hacia las mujeres.
Fuente: ABI
jueves, 10 de octubre de 2013
Asamblea Legislativa trabajó y lo sigue haciendo en favor y defensa de la mujer boliviana
PS (10-10-13).- La presidenta de la Cámara de Senadores, Gabriela Montaño, a tiempo de celebrar este 11 de octubre día de la mujer boliviana, destacó el trabajo realizado desde la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP),en favor y defensa de la mujer.
La legisladora destacó los logros que se ha tenido respecto de la protección de derechos en relación con la lucha contra la violencia, protección a la participación política, en el acceso a la tierra, acceso al crédito y otros, con las leyes sancionadas por el Legislativo.
“Ha habido avances fundamentales en términos de participación en los espacios de toma de decisiones y eso es innegable; hay cambios cuantitativos y cualitativos, se ha generado muchos instrumentos legales de protección de derechos, pero por supuesto hay temas en los que hay que seguir avanzando”, aseguró la primera autoridad de la Cámara Alta en contacto con medios de comunicación.
“Necesitamos que se asuma responsabilidades en estos temas, fiscalización al Ministerio Publico y el Órgano judicial, vemos que es un tema que como no genera muchas situaciones o mecanismos de corrupción, entonces se los deja archivados y tirados por años, y son casos a los que no se le da importancia”, sostuvo.
Sobre el trabajo del Órgano Judicial y el Ministerio Público, Montaño pidió celeridad en los casos de maltrato y abuso contra las mujeres y no permitir que estos actos queden impunes, de lo contrario, se debe trabajar esforzadamente en los mismos, dijo.
“No me voy a cansar de decir que, como mujer y como boliviana, pido que el Órgano Judicial y al Misterio Público que también coadyuven con estas leyes promulgadas”, dijo.
De acuerdo con Montaño, este trabajo de implementación de las leyes en favor de las mujeres debe ser colectivo: entre el gobierno central, los gobiernos departamentales y municipales.
En 1980, mediante Decreto Supremo, la presidenta de la entonces República de Bolivia, Lidia Gueiler Tejada, instituyó el 11 de octubre como Día de la Mujer Boliviana, en honor al nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Rivero, precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas.
Fuente: Prensa Senado
La legisladora destacó los logros que se ha tenido respecto de la protección de derechos en relación con la lucha contra la violencia, protección a la participación política, en el acceso a la tierra, acceso al crédito y otros, con las leyes sancionadas por el Legislativo.
“Ha habido avances fundamentales en términos de participación en los espacios de toma de decisiones y eso es innegable; hay cambios cuantitativos y cualitativos, se ha generado muchos instrumentos legales de protección de derechos, pero por supuesto hay temas en los que hay que seguir avanzando”, aseguró la primera autoridad de la Cámara Alta en contacto con medios de comunicación.
“Necesitamos que se asuma responsabilidades en estos temas, fiscalización al Ministerio Publico y el Órgano judicial, vemos que es un tema que como no genera muchas situaciones o mecanismos de corrupción, entonces se los deja archivados y tirados por años, y son casos a los que no se le da importancia”, sostuvo.
Sobre el trabajo del Órgano Judicial y el Ministerio Público, Montaño pidió celeridad en los casos de maltrato y abuso contra las mujeres y no permitir que estos actos queden impunes, de lo contrario, se debe trabajar esforzadamente en los mismos, dijo.
“No me voy a cansar de decir que, como mujer y como boliviana, pido que el Órgano Judicial y al Misterio Público que también coadyuven con estas leyes promulgadas”, dijo.
De acuerdo con Montaño, este trabajo de implementación de las leyes en favor de las mujeres debe ser colectivo: entre el gobierno central, los gobiernos departamentales y municipales.
En 1980, mediante Decreto Supremo, la presidenta de la entonces República de Bolivia, Lidia Gueiler Tejada, instituyó el 11 de octubre como Día de la Mujer Boliviana, en honor al nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Rivero, precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas.
Fuente: Prensa Senado
Homenaje a la mujer boliviana representada en la cantautora Matilde Casazola
MCT (9-10-13).- Como un justo homenaje al rol que desempeña la mujer en nuestra sociedad, representada en la cantautora chuquisaqueña, Matilde Casazola Mendoza, este viernes 11, a las 19:00 horas la Plaza de La Recoleta de la ciudad de Sucre será el escenario en el que se rendirá homenaje a la mujer boliviana.
El Día de la Mujer Boliviana se celebra cada 11 de octubre en honor al nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Ribero, quien fuera precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas. Este homenaje fue establecido mediante ley durante el Presidente René Barrientos Ortuño y luego fue promulgado el Decreto Supremo el año 1980, durante la Presidencia de Lidia Gueiler Tejada, desde entonces anualmente se celebra la fecha con diferentes actos.
Esta actividad cultural es organizada por el Ministerio de Culturas y Turismo, a través de la Dirección de Promoción Cultural, cuyo objetivo es reunir a varias mujeres artistas nacidas en el país, que puedan demostrar su admiración y respeto con su música y canto a ese ser tan sublime, como es la mujer.
Claudia Rivera, Responsable de Premios Nacionales y Bienales manifestó que en el acto de Homenaje a la Mujer Boliviana se trasladarán desde las otras ciudades del país las renombradas intérpretes de la música nacional como Esther Marisol, Dagmar Dumchem, Emma Junaro, Jenny Cárdenas, Gisela Santa Cruz, además del Grupo Sin Fronteras.
Así también está prevista la asistencia del Ministro de Culturas y Turismo, autoridades de la Gobernación Autónoma Departamental de Chuquisaca, del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre y otras personalidades invitadas.
Fuente: Ministro de Culturas y Turismo
El Día de la Mujer Boliviana se celebra cada 11 de octubre en honor al nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Ribero, quien fuera precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas. Este homenaje fue establecido mediante ley durante el Presidente René Barrientos Ortuño y luego fue promulgado el Decreto Supremo el año 1980, durante la Presidencia de Lidia Gueiler Tejada, desde entonces anualmente se celebra la fecha con diferentes actos.
Esta actividad cultural es organizada por el Ministerio de Culturas y Turismo, a través de la Dirección de Promoción Cultural, cuyo objetivo es reunir a varias mujeres artistas nacidas en el país, que puedan demostrar su admiración y respeto con su música y canto a ese ser tan sublime, como es la mujer.
Claudia Rivera, Responsable de Premios Nacionales y Bienales manifestó que en el acto de Homenaje a la Mujer Boliviana se trasladarán desde las otras ciudades del país las renombradas intérpretes de la música nacional como Esther Marisol, Dagmar Dumchem, Emma Junaro, Jenny Cárdenas, Gisela Santa Cruz, además del Grupo Sin Fronteras.
Así también está prevista la asistencia del Ministro de Culturas y Turismo, autoridades de la Gobernación Autónoma Departamental de Chuquisaca, del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre y otras personalidades invitadas.
Fuente: Ministro de Culturas y Turismo
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lunes, 4 de marzo de 2013
Juana Azurduy, La desobediente Coronela
Hypatia (3-03-12).- Juana Azurduy nació, en la ciudad de Padilla (La Plata, hoy Sucre), el 12 de julio de 1780. Fue hija de Matías Azurduy y Eulalia Bermudes. Se dice de ella que "tenía la hermosura amazónica, de un perfil griego, en cuyas facciones brillaba la luz de una mirada dulce y dominadora". Esa indiscutible belleza será en parte responsable del carismático atractivo que doña Juana ejerció sobre sus contemporáneos.
Juana heredaría de su madre el hondo cariño a la tierra, la apasionada defensa de su casa y de los suyos, la viva imaginación rayana en lo artístico, la honradez y el espíritu de sacrificio. En su vejez contaba que fue su padre quien le enseñó a cabalgar, incentivándola a hacerlo a galope lanzado, sin temor, y enseñándole a montar y a desmontar con la mayor agilidad. La llevaba además consigo en sus muchos viajes, aun en los más arduos y peligrosos, haciendo orgulloso alarde ante los demás de la fortaleza y de las capacidades de su hija.
La ciudad de su nacimiento era una de las más importantes de la América española, en la que se encontraban la Universidad de San Francisco Javier, la Audiencia y el Arzobispado. En los claustros de la primera se formaron la mayoría de quienes protagonizaron la historia de las independencias argentina y altoperuana. Era una ciudad socialmente estratificada, desde la aristocracia blanca que podía alardear de antepasados nobles venidos desde la Península Ibérica hasta los cholos miserables que mendigaban por las empinadas calles empedradas o mal subsistían del "pongueaje" en las casas señoriales. Entre ambos había sacerdotes, togados y concesionarios enriquecidos fabulosamente con las cercanas minas de Potosí, a pesar de que sus vetas de plata habían ido agotándose con la explotación irracional que devoró miles y miles de vidas indígenas.
En aquella época, lo que resalta aún más la extraordinaria trayectoria de doña Juana, las mujeres estaban irremisiblemente condenadas al claustro monacal o al yugo hogareño. De niña, Juana gozó en la vida de campo de libertades inusitadas para la época. Se crió con la robustez y la sabiduría de quien compartía las tareas rurales con los indios al servicio de su padre, a quienes observaba y escuchaba con curiosidad y respeto, hablándoles en el quechua aprendido de su madre y participando de sus ceremonias religiosas. Durante su infancia aprenderá el quechua, el aymará y el español. La intensa relación de Juana con su padre se acentuó aún más con el nacimiento de una hermana, Rosalía, quien capturó la mayor parte de los desvelos maternos, en tanto don Matías terminaba de convencerse de que jamás sería bendecido con un hijo varón.
Siguiendo con las costumbres de la época, terminada su infancia, Juana se trasladó a la ciudad para aprender la cartilla y el catecismo, lo que hacía sin duda a contrapelo de su espíritu casi salvaje, enamorado de la naturaleza, de los indígenas y del aire libre, pero que también le confirió la posibilidad de desarrollar su inteligencia notable y le aportó las nociones para organizar el pensamiento lúcido que siempre la caracterizó.
Marcada por un sino trágico que la perseguiría toda su vida y que la condenaría a la despiadada pérdida de sus seres más queridos, su madre muere súbitamente cuando Juana cuenta siete años sin que jamás pudiese enterarse de la causa misteriosa, por lo que su padre la llama nuevamente junto a él, al campo. Pero esto tampoco duraría mucho porque don Matías, enzarzado en una aventura amorosa, muere también, violentamente, sospechándose que a mano de algún aristócrata peninsular que por su posición social pudo evadir todo escarmiento. Su crianza quedará a cargo de sus tíos junto a su hermana Rosalía. Su adolescencia será conflictiva, ya que chocará con el conservadurismo de su tía, por lo que será enclaustrada en el Convento de Santa Teresa. Se rebelará contra la rígida disciplina, promoviendo reuniones clandestinas, donde conocerá la vida de Túpac Amaru y Micaela. Leerá la vida de Sor Juana Inés de la Cruz entre otros, lo que le llevará a la expulsión a los 8 meses de internada. De regreso a su región natal, conoce a Melchor Padilla, padre de su futuro marido, amigo de los indios y obediente de las leyes realistas, quien muere lejos de su casa, en una cárcel porteña, acusado de colaborar con otra rebelión indígena, en el año 1784. Ligados a la historia de la resistencia alto peruana, estos hitos biográficos de Padilla ejercerán una enorme influencia sobre la formación de Juana Azurduy.
Manuel Padilla, hijo, establece una relación de profunda amistad con Juana. Éste frecuentó las universidades de Chuquisaca y compartió con Juana, su conocimiento por la revolución Francesa, las ideas republicanas, la lucha por la libertad, la igualdad, la fraternidad. Conoció los nombres de: Castells, Moreno, Monteagudo. Un 8 de marzo de 1805 contrajeron matrimonio, del que nacerian 2 hijos y 3 hijas. Gozaron de una buena posición económica, pero Manuel como era criollo no pudo participar de cargos en el cabildo. Con la caída de Fernando VII bajo la ocupación de Napoleón, el 25 de mayo de 1809 se produjo la revolución de Potosí, en la que se subleva el pueblo de Chuquisaca, revolucionando el Virreinato del Río de la Plata desde el Alto Perú.
Manuel Padilla se sumó a la resistencia y encabezó a los indios Chayanta y triunfó. Juró servir a la causa americana y vengó a los patriotas fusilados en el levantamiento de La Paz. Unos años después se condenó a la cárcel y a las mazmorras a todos aquellos que participaron de los levantamientos, entre ellos Padilla. Juana defendió con rebenque en mano su propiedad ante los realistas. Al año siguiente de la Revolución de Mayo, Manuel Padilla se unió a Martín Miguel de Güemes, queriendo Juana acompañarlos, pero estaba prohibida la presencia de mujeres en el ejército.
Su casa fue confiscada y debió ocultarse en la casa de una amiga. Sabedora de que la hora de combatir le llegaría tarde o temprano, porque su deseo así lo auguraba, Juana ordenaba a sus ayudantes que le fabricaran muñecos de paja con los que luego ella se ensañaba, atacándolos con alguna espada que su esposo había abandonado por mellada e inservible. O los atravesaba con una lanza de larga vara que aprendió a sujetar con fuerza en su sobaco, taloneando su cabalgadura como su padre le había enseñado hacía ya muchos años. También aprendió a lanzar las boleadoras con bastante eficacia y la que hasta no hacía mucho fuese una dama chuquisaqueña se enorgullecía ahora porque su brazo se endurecía y la espada parecía pesar cada vez menos, desbaratando ejércitos de muñecos. Y así, en 1813 Padilla y Juana se pusieron a las órdenes de Belgrano, nuevo jefe del Ejército Auxiliar del Norte, llegando a reclutar 10.000 milicianos. Durante la Batalla de Vilcapugio, Padilla y sus milicianos debieron transportar la artillería sin participar en el combate. Juana Azurduy organizó luego el "Batallón Leales" que participó en la Batalla de Ayohuma el 9 de noviembre de 1813, que significó el retiro de los ejércitos argentinos del Alto Perú.
La lucha se desplazó al nordeste de Bolivia, donde se le llamó la "Guerra de las Republiquetas”. Lo más notable de este movimiento multiforme y anónimo es que, sin reconocer centro ni caudillo, parece obedecer a un plan preconcebido, cuando en realidad sólo lo impulsa la pasión y el instinto. Cada valle, cada montaña, cada desfiladero, cada aldea, es una Republiqueta, un centro local de insurrección, que tiene su jefe independiente, su bandera y sus grupos vecinales, cuyos esfuerzos convergen, sin embargo, hacia un resultado general, que se produce sin el acuerdo previo de las partes. Y lo que hace más singular este movimiento y lo caracteriza es que las multitudes insurreccionadas pertenecen casi en su totalidad a la raza indígena o mestiza, y que esta masa, armada solamente de palos y de piedras, cuyo concurso poco pesó en las batallas ortodoxas, reemplaza con eficacia la acción de los precarios ejércitos, contribuyendo al triunfo final tanto con sus derrotas como con sus victorias, esporádicas y casi milagrosas.
Sus telégrafos eran tan rápidos como originales, porque sus comunicaciones las hacían con el fuego. En las cumbres de casi todas las montañas existían puestos de indígenas que con ojos de águila observaban cuanto sucedía en los pueblos, caminos o llanuras. Una hoguera visible en alguna altura, orientada en tal o cual dirección, encendida con maderas diversas, desde muy larga distancia avisaba a los guerrilleros la ruta que seguían las fuerzas realistas, su composición y hasta su número. De ahí la razón porque los peninsulares eran casi siempre sorprendidos por los patriotas y el motivo por el que éstos casi siempre lograban burlar las persecuciones de sus enemigos.
Cuando aparece en la escena política Juana Azurduy, la presencia femenina —en el Alto Perú y en el Virreinato del Río de la Plata— motivará un desafío para las mujeres. Ellas fueron espías, correos y muchas veces lucharon con los ejércitos en esa « guerra de las republiquetas»; sin ellas las batallas no hubieran sido lo mismo, inclusive, para muchos historiadores, los conflictos bélicos tal vez hubiesen durando aún más. La ruptura del orden privado femenino se beneficiará a través de los conflictos que se sucedieron debido a que «el proceso revolucionario dividió a la sociedad y desde luego también a las mujeres» (Barrancos 2007:93) del primer tercio del siglo XIX.
Muchas de estas mujeres pasaron a formar parte del panteón de heroínas, pero, para ello, tuvieron que enfrentar el conflicto que representó el rol que se había impuesto a las mujeres en la sociedad colonial que era el de ser sumisas y principalmente silenciosas, y que, con su intervención provocaron un desacato a las leyes y normas establecidas.
En el mes de marzo de 1814, Padilla y Azurduy vencieron a los realistas y junto a las tropas revolucionarias decidieron dividirse: Padilla se encaminó hacia La Laguna y Juana Azurduy se internó en una zona de pantanos con sus cuatro hijos pequeños. Allí se enfermaron cada uno de sus cuatro hijos, donde murieron Manuel y Mariano, antes de que Padilla llegara en auxilio. De vueltas en el refugio del valle de Segura murieron Juliana y Mercedes, las dos hijas, de fiebre palúdica y disentería. Dicen los biógrafos que comienza aquí la guerra brutal contra los realistas. Su motivación era ya no sólo el librar a su patria del opresor extranjero, sino que de entonces en más se trató también, y quizás más que nada, de vengar la muerte de sus cuatro hijos.
Juana y su marido practicaron guerra de guerrillas, como forma de insurgencia indígena y no de ejércitos regulares, para derrotar a la Corona y defender sus tierras. Las cargas de caballería de Juana, dirigidas al vuelo de su caballo se hicieron temibles. Actuaría siempre acompañada con sus ejércitos llamados «los Leales», (los leales a la causa de la revolución) y sus «Amazonas», compuesta generalmente por mestizas e indias, que seguían entusiastamente a la guerrera durante los años 1811 hasta 1825.
Juana está nuevamente embarazada cuando combate el 2 de agosto de 1814 con Padilla y su tropa, en el cerro de Carretas, sufre ya los dolores de parto cuando escucha las pisadas de la caballería realista entrando en Pitantora. Así, Luisa Padilla, la última hija de los amantes guerreros, nace junto al Río Grande. Un grupo de suboficiales quisieron arrebatarle la caja con el tesoro de sesenta mil duros, el botín de guerra con el que contaban para su supervivencia las tropas revolucionarias, y que Juana Azurduy custodiaba con celoso fervor. Juana se alzó frente a ellos con su hija en brazos y la espada, feroz y decidida, montó a caballo con la pequeña Luisa y, juntas, se zambulleron en el río. Lograron llegar con vida a la otra orilla. La hija recién nacida quedó a cargo de Anastasia Mamani, una india que la cuidó durante el resto de los años en que su madre continuó luchando por la independencia americana.
Mas tarde, los revolucionarios ocuparon Potosí y Padilla fue el encargado de organizar el ejército, tarea a la cual se sumó Juana. Su ejemplo hizo que muchas mujeres se sumaran a la gesta. "En poco tiempo, el prestigio de Juana Azurduy se incrementó a límites casi míticos. La leyenda alrededor de la figura de la esposa de Manuel Ascencio Padilla continuaba creciendo en vastas regiones del Alto Perú, adquiriendo características sobrenaturales. Fortalecida su identificación con “la Pachamama”, el austero Bartolomé Mitre en su Historia de Belgrano dice: "doña Juana era adorada por los naturales, como la imagen de la Virgen".
Debido a su actuación, tras el triunfo logrado en el Combate del Villar recibió el rango de teniente coronel por un decreto firmado por Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 13 de agosto de 1816. Tras ello, el general Belgrano le hizo entrega simbólica de su sable. El 14 de noviembre de 1816 fue herida en la Batalla de La Laguna, su marido acudió a rescatarla y en este acto fue herido de muerte. La cabeza de Padilla fue exhibida en la plaza pública durante meses, ésta se convirtió en un símbolo de la resistencia. El 15 de mayo de 1817 Juana al frente de cientos de cholos la recuperó.
Siempre vestía en combate, una túnica escarlata con franjas y alamares de oro y un ligero birrete con adornos de plata y plumas azul y blancas, los colores de la bandera del general Belgrano. Juana Azurduy intentó reorganizar la tropa sin recursos, acosada por el enemigo, perdió toda colaboración de los porteños y decidió dirigirse a Salta a combatir junto a las tropas de Güemes, con quien estuvo tres años hasta ser sorprendida por la muerte de éste, en 1821. En 1825 Juana conoce a Manuela Saenz, otra mujer extraordinaria de la independencia americana, quien le escribió:
Ese mismo año se declaró la independencia de Bolivia, el mariscal Sucre fue nombrado presidente vitalicio y le otorgó a Juana una pensión, que le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de José María Linares. Doña Juana terminó sus días olvidada y en la pobreza, el día 25 de mayo de 1962 cuando estaba por cumplir 82 años, y fue enterrada en una fosa común. Sus restos fueron exhumados 100 años después, para ser guardados en un mausoleo que se construyó en su homenaje en la ciudad de Sucre.
Esta carta fue escrita ocho años más tarde de la muerte de Guemes, cuando vagaba pobre y deprimida por las selvas del Chaco argentino:
"A las muy honorables juntas Provinciales: Doña Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Cbarcas, me presento y digo: Que para concitar la compasión de V. H. y llamar vuestra atención sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo inútil recorrer mi historia en el curso de la Revolución."
Uno de los pocos momentos de felicidad fue aquel en que sorpresivamente Simón Bolívar, acompañado de Sucre, el caudillo Lanza y otros, se presentó en su humilde vivienda para expresarle su reconocimiento y homenaje a tan gran luchadora. El general venezolano la colmó de elogios en presencia de los demás, y dícese que le manifestó que la nueva república no debería llevar su propio apellido sino el de Padilla, y le concedió una pensión mensual de 60 pesos que luego Sucre aumentó a cien, respondiendo a la solicitud de la caudilla:
"Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la pérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que señala ya el término de los tiranos, mediante la invencible espada de V.E. quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene más patrimonio que mis lágrimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V.E. la funesta lámina de mis desgracias, para que teniéndolas en consideración se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduación puede corresponderme".
Al celebrarse el centenario de su muerte (1960) y el bicentenario de su nacimiento (1980), rescataron su figura dándole grado militar póstumo, nombrándola «heroína nacional» y proponiendo a la Comisión Interamericana que se la declarase «heroína de las Américas». Esta nominación fue concedida por la Comisión Internacional de la Alianza de Mesas Panamericanas celebrada en Acapulco, México, en 1980. En agosto de 2007 el Senado y la Cámara de Diputados de la nación argentina sancionaron la ley 26.27 en donde se declara el 12 de julio Día de las Heroínas y Mártires de la Independencia de América en conmemoración al nacimiento de Juana Azurduy. En 2009, la presidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, la nombró generala.
Aun cuando más de una biografía intente reparar de alguna manera el olvido al que se condenó la participación de las mujeres en las históricas luchas revolucionarias, ellas estuvieron allí no sólo como excepción, sino como motores de una línea de acción incluso más radical que la de sus compañeros. Los varones, por supuesto, eran los abanderados indiscutibles de la gesta independentista. Las mujeres, en todo caso, participaban sin nombre propio, cosiendo banderas o arrojando aceite caliente desde las azoteas cuando las tropas reales se abalanzaban contra la insurgencia criolla.
“La historiografía, como muchas disciplinas, ha estado construida bajo categorías analíticas androcéntricas. Es el hombre el centro y el eje sobre el cual giran, avanzan y se explican los sucesos históricos. Es el hombre quien protagoniza y le da importancia al desarrollo de la humanidad”, reconoce Martha Noya Laguna –directora del Centro Juana Azurduy, en Sucre, Bolivia– en el prólogo a la edición boliviana del libro de Wexler. “Los historiadores han logrado que el imaginario social asocie los hechos históricos importantes con el ‘hombre’, no sólo en un sentido biológico, sino enmarcado dentro de un concepto cultural y de género.” Es habitual leer en documentos que contienen información sobre las luchas emancipatorias de América del Sur que las mujeres luchaban con “virtudes sensibles”, mientras que los caballeros eran los que tenían “profesionalismo militar”.
Fuente: Hypatia
Juana heredaría de su madre el hondo cariño a la tierra, la apasionada defensa de su casa y de los suyos, la viva imaginación rayana en lo artístico, la honradez y el espíritu de sacrificio. En su vejez contaba que fue su padre quien le enseñó a cabalgar, incentivándola a hacerlo a galope lanzado, sin temor, y enseñándole a montar y a desmontar con la mayor agilidad. La llevaba además consigo en sus muchos viajes, aun en los más arduos y peligrosos, haciendo orgulloso alarde ante los demás de la fortaleza y de las capacidades de su hija.
La ciudad de su nacimiento era una de las más importantes de la América española, en la que se encontraban la Universidad de San Francisco Javier, la Audiencia y el Arzobispado. En los claustros de la primera se formaron la mayoría de quienes protagonizaron la historia de las independencias argentina y altoperuana. Era una ciudad socialmente estratificada, desde la aristocracia blanca que podía alardear de antepasados nobles venidos desde la Península Ibérica hasta los cholos miserables que mendigaban por las empinadas calles empedradas o mal subsistían del "pongueaje" en las casas señoriales. Entre ambos había sacerdotes, togados y concesionarios enriquecidos fabulosamente con las cercanas minas de Potosí, a pesar de que sus vetas de plata habían ido agotándose con la explotación irracional que devoró miles y miles de vidas indígenas.
En aquella época, lo que resalta aún más la extraordinaria trayectoria de doña Juana, las mujeres estaban irremisiblemente condenadas al claustro monacal o al yugo hogareño. De niña, Juana gozó en la vida de campo de libertades inusitadas para la época. Se crió con la robustez y la sabiduría de quien compartía las tareas rurales con los indios al servicio de su padre, a quienes observaba y escuchaba con curiosidad y respeto, hablándoles en el quechua aprendido de su madre y participando de sus ceremonias religiosas. Durante su infancia aprenderá el quechua, el aymará y el español. La intensa relación de Juana con su padre se acentuó aún más con el nacimiento de una hermana, Rosalía, quien capturó la mayor parte de los desvelos maternos, en tanto don Matías terminaba de convencerse de que jamás sería bendecido con un hijo varón.
Siguiendo con las costumbres de la época, terminada su infancia, Juana se trasladó a la ciudad para aprender la cartilla y el catecismo, lo que hacía sin duda a contrapelo de su espíritu casi salvaje, enamorado de la naturaleza, de los indígenas y del aire libre, pero que también le confirió la posibilidad de desarrollar su inteligencia notable y le aportó las nociones para organizar el pensamiento lúcido que siempre la caracterizó.
Marcada por un sino trágico que la perseguiría toda su vida y que la condenaría a la despiadada pérdida de sus seres más queridos, su madre muere súbitamente cuando Juana cuenta siete años sin que jamás pudiese enterarse de la causa misteriosa, por lo que su padre la llama nuevamente junto a él, al campo. Pero esto tampoco duraría mucho porque don Matías, enzarzado en una aventura amorosa, muere también, violentamente, sospechándose que a mano de algún aristócrata peninsular que por su posición social pudo evadir todo escarmiento. Su crianza quedará a cargo de sus tíos junto a su hermana Rosalía. Su adolescencia será conflictiva, ya que chocará con el conservadurismo de su tía, por lo que será enclaustrada en el Convento de Santa Teresa. Se rebelará contra la rígida disciplina, promoviendo reuniones clandestinas, donde conocerá la vida de Túpac Amaru y Micaela. Leerá la vida de Sor Juana Inés de la Cruz entre otros, lo que le llevará a la expulsión a los 8 meses de internada. De regreso a su región natal, conoce a Melchor Padilla, padre de su futuro marido, amigo de los indios y obediente de las leyes realistas, quien muere lejos de su casa, en una cárcel porteña, acusado de colaborar con otra rebelión indígena, en el año 1784. Ligados a la historia de la resistencia alto peruana, estos hitos biográficos de Padilla ejercerán una enorme influencia sobre la formación de Juana Azurduy.
Manuel Padilla, hijo, establece una relación de profunda amistad con Juana. Éste frecuentó las universidades de Chuquisaca y compartió con Juana, su conocimiento por la revolución Francesa, las ideas republicanas, la lucha por la libertad, la igualdad, la fraternidad. Conoció los nombres de: Castells, Moreno, Monteagudo. Un 8 de marzo de 1805 contrajeron matrimonio, del que nacerian 2 hijos y 3 hijas. Gozaron de una buena posición económica, pero Manuel como era criollo no pudo participar de cargos en el cabildo. Con la caída de Fernando VII bajo la ocupación de Napoleón, el 25 de mayo de 1809 se produjo la revolución de Potosí, en la que se subleva el pueblo de Chuquisaca, revolucionando el Virreinato del Río de la Plata desde el Alto Perú.
Manuel Padilla se sumó a la resistencia y encabezó a los indios Chayanta y triunfó. Juró servir a la causa americana y vengó a los patriotas fusilados en el levantamiento de La Paz. Unos años después se condenó a la cárcel y a las mazmorras a todos aquellos que participaron de los levantamientos, entre ellos Padilla. Juana defendió con rebenque en mano su propiedad ante los realistas. Al año siguiente de la Revolución de Mayo, Manuel Padilla se unió a Martín Miguel de Güemes, queriendo Juana acompañarlos, pero estaba prohibida la presencia de mujeres en el ejército.
Su casa fue confiscada y debió ocultarse en la casa de una amiga. Sabedora de que la hora de combatir le llegaría tarde o temprano, porque su deseo así lo auguraba, Juana ordenaba a sus ayudantes que le fabricaran muñecos de paja con los que luego ella se ensañaba, atacándolos con alguna espada que su esposo había abandonado por mellada e inservible. O los atravesaba con una lanza de larga vara que aprendió a sujetar con fuerza en su sobaco, taloneando su cabalgadura como su padre le había enseñado hacía ya muchos años. También aprendió a lanzar las boleadoras con bastante eficacia y la que hasta no hacía mucho fuese una dama chuquisaqueña se enorgullecía ahora porque su brazo se endurecía y la espada parecía pesar cada vez menos, desbaratando ejércitos de muñecos. Y así, en 1813 Padilla y Juana se pusieron a las órdenes de Belgrano, nuevo jefe del Ejército Auxiliar del Norte, llegando a reclutar 10.000 milicianos. Durante la Batalla de Vilcapugio, Padilla y sus milicianos debieron transportar la artillería sin participar en el combate. Juana Azurduy organizó luego el "Batallón Leales" que participó en la Batalla de Ayohuma el 9 de noviembre de 1813, que significó el retiro de los ejércitos argentinos del Alto Perú.
La lucha se desplazó al nordeste de Bolivia, donde se le llamó la "Guerra de las Republiquetas”. Lo más notable de este movimiento multiforme y anónimo es que, sin reconocer centro ni caudillo, parece obedecer a un plan preconcebido, cuando en realidad sólo lo impulsa la pasión y el instinto. Cada valle, cada montaña, cada desfiladero, cada aldea, es una Republiqueta, un centro local de insurrección, que tiene su jefe independiente, su bandera y sus grupos vecinales, cuyos esfuerzos convergen, sin embargo, hacia un resultado general, que se produce sin el acuerdo previo de las partes. Y lo que hace más singular este movimiento y lo caracteriza es que las multitudes insurreccionadas pertenecen casi en su totalidad a la raza indígena o mestiza, y que esta masa, armada solamente de palos y de piedras, cuyo concurso poco pesó en las batallas ortodoxas, reemplaza con eficacia la acción de los precarios ejércitos, contribuyendo al triunfo final tanto con sus derrotas como con sus victorias, esporádicas y casi milagrosas.
Sus telégrafos eran tan rápidos como originales, porque sus comunicaciones las hacían con el fuego. En las cumbres de casi todas las montañas existían puestos de indígenas que con ojos de águila observaban cuanto sucedía en los pueblos, caminos o llanuras. Una hoguera visible en alguna altura, orientada en tal o cual dirección, encendida con maderas diversas, desde muy larga distancia avisaba a los guerrilleros la ruta que seguían las fuerzas realistas, su composición y hasta su número. De ahí la razón porque los peninsulares eran casi siempre sorprendidos por los patriotas y el motivo por el que éstos casi siempre lograban burlar las persecuciones de sus enemigos.
Cuando aparece en la escena política Juana Azurduy, la presencia femenina —en el Alto Perú y en el Virreinato del Río de la Plata— motivará un desafío para las mujeres. Ellas fueron espías, correos y muchas veces lucharon con los ejércitos en esa « guerra de las republiquetas»; sin ellas las batallas no hubieran sido lo mismo, inclusive, para muchos historiadores, los conflictos bélicos tal vez hubiesen durando aún más. La ruptura del orden privado femenino se beneficiará a través de los conflictos que se sucedieron debido a que «el proceso revolucionario dividió a la sociedad y desde luego también a las mujeres» (Barrancos 2007:93) del primer tercio del siglo XIX.
Muchas de estas mujeres pasaron a formar parte del panteón de heroínas, pero, para ello, tuvieron que enfrentar el conflicto que representó el rol que se había impuesto a las mujeres en la sociedad colonial que era el de ser sumisas y principalmente silenciosas, y que, con su intervención provocaron un desacato a las leyes y normas establecidas.
En el mes de marzo de 1814, Padilla y Azurduy vencieron a los realistas y junto a las tropas revolucionarias decidieron dividirse: Padilla se encaminó hacia La Laguna y Juana Azurduy se internó en una zona de pantanos con sus cuatro hijos pequeños. Allí se enfermaron cada uno de sus cuatro hijos, donde murieron Manuel y Mariano, antes de que Padilla llegara en auxilio. De vueltas en el refugio del valle de Segura murieron Juliana y Mercedes, las dos hijas, de fiebre palúdica y disentería. Dicen los biógrafos que comienza aquí la guerra brutal contra los realistas. Su motivación era ya no sólo el librar a su patria del opresor extranjero, sino que de entonces en más se trató también, y quizás más que nada, de vengar la muerte de sus cuatro hijos.
Juana y su marido practicaron guerra de guerrillas, como forma de insurgencia indígena y no de ejércitos regulares, para derrotar a la Corona y defender sus tierras. Las cargas de caballería de Juana, dirigidas al vuelo de su caballo se hicieron temibles. Actuaría siempre acompañada con sus ejércitos llamados «los Leales», (los leales a la causa de la revolución) y sus «Amazonas», compuesta generalmente por mestizas e indias, que seguían entusiastamente a la guerrera durante los años 1811 hasta 1825.
Juana está nuevamente embarazada cuando combate el 2 de agosto de 1814 con Padilla y su tropa, en el cerro de Carretas, sufre ya los dolores de parto cuando escucha las pisadas de la caballería realista entrando en Pitantora. Así, Luisa Padilla, la última hija de los amantes guerreros, nace junto al Río Grande. Un grupo de suboficiales quisieron arrebatarle la caja con el tesoro de sesenta mil duros, el botín de guerra con el que contaban para su supervivencia las tropas revolucionarias, y que Juana Azurduy custodiaba con celoso fervor. Juana se alzó frente a ellos con su hija en brazos y la espada, feroz y decidida, montó a caballo con la pequeña Luisa y, juntas, se zambulleron en el río. Lograron llegar con vida a la otra orilla. La hija recién nacida quedó a cargo de Anastasia Mamani, una india que la cuidó durante el resto de los años en que su madre continuó luchando por la independencia americana.
Mas tarde, los revolucionarios ocuparon Potosí y Padilla fue el encargado de organizar el ejército, tarea a la cual se sumó Juana. Su ejemplo hizo que muchas mujeres se sumaran a la gesta. "En poco tiempo, el prestigio de Juana Azurduy se incrementó a límites casi míticos. La leyenda alrededor de la figura de la esposa de Manuel Ascencio Padilla continuaba creciendo en vastas regiones del Alto Perú, adquiriendo características sobrenaturales. Fortalecida su identificación con “la Pachamama”, el austero Bartolomé Mitre en su Historia de Belgrano dice: "doña Juana era adorada por los naturales, como la imagen de la Virgen".
Debido a su actuación, tras el triunfo logrado en el Combate del Villar recibió el rango de teniente coronel por un decreto firmado por Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 13 de agosto de 1816. Tras ello, el general Belgrano le hizo entrega simbólica de su sable. El 14 de noviembre de 1816 fue herida en la Batalla de La Laguna, su marido acudió a rescatarla y en este acto fue herido de muerte. La cabeza de Padilla fue exhibida en la plaza pública durante meses, ésta se convirtió en un símbolo de la resistencia. El 15 de mayo de 1817 Juana al frente de cientos de cholos la recuperó.
Siempre vestía en combate, una túnica escarlata con franjas y alamares de oro y un ligero birrete con adornos de plata y plumas azul y blancas, los colores de la bandera del general Belgrano. Juana Azurduy intentó reorganizar la tropa sin recursos, acosada por el enemigo, perdió toda colaboración de los porteños y decidió dirigirse a Salta a combatir junto a las tropas de Güemes, con quien estuvo tres años hasta ser sorprendida por la muerte de éste, en 1821. En 1825 Juana conoce a Manuela Saenz, otra mujer extraordinaria de la independencia americana, quien le escribió:
El Libertador Bolívar me ha comentado la honda emoción que vivió al compartir con el General Sucre, Lanza y el Estado Mayor del Ejército Colombiano, la visita que realizaron para reconocerle sus sacrificios por la libertad y la independencia. El sentimiento que recogí del Libertador, y el ascenso a Coronel que le ha conferido, el primero que firma en la patria de su nombre, se vieron acompañados de comentarios del valor y la abnegación que identificaron a su persona durante los años más difíciles de la lucha por la independencia. No estuvo ausente la memoria de su esposo, el Coronel Manuel Asencio Padilla, y de los recuerdos que la gente tiene del Caudillo y la Amazona.
Manuela Sáenz, 8 de diciembre de 1825
Ese mismo año se declaró la independencia de Bolivia, el mariscal Sucre fue nombrado presidente vitalicio y le otorgó a Juana una pensión, que le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de José María Linares. Doña Juana terminó sus días olvidada y en la pobreza, el día 25 de mayo de 1962 cuando estaba por cumplir 82 años, y fue enterrada en una fosa común. Sus restos fueron exhumados 100 años después, para ser guardados en un mausoleo que se construyó en su homenaje en la ciudad de Sucre.
Esta carta fue escrita ocho años más tarde de la muerte de Guemes, cuando vagaba pobre y deprimida por las selvas del Chaco argentino:
"A las muy honorables juntas Provinciales: Doña Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Cbarcas, me presento y digo: Que para concitar la compasión de V. H. y llamar vuestra atención sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo inútil recorrer mi historia en el curso de la Revolución."
Uno de los pocos momentos de felicidad fue aquel en que sorpresivamente Simón Bolívar, acompañado de Sucre, el caudillo Lanza y otros, se presentó en su humilde vivienda para expresarle su reconocimiento y homenaje a tan gran luchadora. El general venezolano la colmó de elogios en presencia de los demás, y dícese que le manifestó que la nueva república no debería llevar su propio apellido sino el de Padilla, y le concedió una pensión mensual de 60 pesos que luego Sucre aumentó a cien, respondiendo a la solicitud de la caudilla:
"Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la pérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que señala ya el término de los tiranos, mediante la invencible espada de V.E. quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene más patrimonio que mis lágrimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V.E. la funesta lámina de mis desgracias, para que teniéndolas en consideración se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduación puede corresponderme".
Al celebrarse el centenario de su muerte (1960) y el bicentenario de su nacimiento (1980), rescataron su figura dándole grado militar póstumo, nombrándola «heroína nacional» y proponiendo a la Comisión Interamericana que se la declarase «heroína de las Américas». Esta nominación fue concedida por la Comisión Internacional de la Alianza de Mesas Panamericanas celebrada en Acapulco, México, en 1980. En agosto de 2007 el Senado y la Cámara de Diputados de la nación argentina sancionaron la ley 26.27 en donde se declara el 12 de julio Día de las Heroínas y Mártires de la Independencia de América en conmemoración al nacimiento de Juana Azurduy. En 2009, la presidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, la nombró generala.
Aun cuando más de una biografía intente reparar de alguna manera el olvido al que se condenó la participación de las mujeres en las históricas luchas revolucionarias, ellas estuvieron allí no sólo como excepción, sino como motores de una línea de acción incluso más radical que la de sus compañeros. Los varones, por supuesto, eran los abanderados indiscutibles de la gesta independentista. Las mujeres, en todo caso, participaban sin nombre propio, cosiendo banderas o arrojando aceite caliente desde las azoteas cuando las tropas reales se abalanzaban contra la insurgencia criolla.
“La historiografía, como muchas disciplinas, ha estado construida bajo categorías analíticas androcéntricas. Es el hombre el centro y el eje sobre el cual giran, avanzan y se explican los sucesos históricos. Es el hombre quien protagoniza y le da importancia al desarrollo de la humanidad”, reconoce Martha Noya Laguna –directora del Centro Juana Azurduy, en Sucre, Bolivia– en el prólogo a la edición boliviana del libro de Wexler. “Los historiadores han logrado que el imaginario social asocie los hechos históricos importantes con el ‘hombre’, no sólo en un sentido biológico, sino enmarcado dentro de un concepto cultural y de género.” Es habitual leer en documentos que contienen información sobre las luchas emancipatorias de América del Sur que las mujeres luchaban con “virtudes sensibles”, mientras que los caballeros eran los que tenían “profesionalismo militar”.
Fuente: Hypatia
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jueves, 11 de octubre de 2012
Mujer boliviana, luchadora que consolidó el nuevo Estado
PC (11-10-12).- “La mujer constituye la matriz de la transformación, del cambio y del surgimiento de la patria”, expresó la presidenta de la Cámara de Diputados, Rebeca Delgado, en una entrevista con Cambio, al referirse al papel que tuvo y tiene la población femenina en la consolidación del Estado Plurinacional.
Fue la ex presidenta de Bolivia Lydia Gueiler Tejada quien instituyó el 11 de octubre como Día de la Mujer Boliviana, en honor del nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Ribero, catalogada como la precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas, el año 1980.
De acuerdo con el senador del Movimiento Al Socialismo Adolfo Mendoza, desde ese tiempo hasta la actualidad, muchos cambios consolidaron la conquista femenina de espacios de poder y decisión en Bolivia.
La presidencia de dos mujeres que encabezaron la Asamblea Legislativa del Estado es uno de los logros que más admiración y reconocimiento ocasiona dentro y fuera el país. “Me emocionó muchísimo ver que en Bolivia las dos presidentas de las dos cámaras legislativas sean mujeres”, remarcó en una entrevista a Cambio la activista colombiana por los derechos políticos de la mujer en América Latina, Lourdes Castro.
Castro enfatizó que la presencia de ambas mujeres en este espacio de decisión se consolida con los avances legislativos en su beneficio. “Lo más destacable es que ambas son mujeres comprometidas e identificadas con las causas de su género”, destacó Castro.
A este logro histórico se añade la asunción de la titular de la Cámara de Senadores, Gabriela Montaño, el 23 de septiembre de 2012, como primera presidenta del Estado Plurinacional y segunda mandataria en la historia del país.
“Me sentí profundamente alagada por la confianza demostrada por el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera cuando me dieron la posibilidad de ejercer el poder presidencial interinamente, que considero un acto de reconocimiento a las millones de mujeres y jóvenes que todos los días construyen la patria”, expresó la ex primera mandataria del Estado en una entrevista a Cambio.
Al respecto, Delgado reveló que el Presidente y el Vicepresidente, más allá de dar cumplimiento a la ley de paridad y alternancia (que garantiza la participación del 50 por ciento de las mujeres en el régimen electoral), piensan que la mujer demuestra su capacidad para ocupar por méritos propios espacios de decisión. “Indudablemente es resultado de una voluntad política colectiva encabezada por el presidente Evo Morales en coordinación con las organizaciones sociales. Antes de estos seis años de Gobierno, para la mujer no hubo ninguna posibilidad de ocupar espacios de tomas de decisión”, dijo Delgado.
En apoyo a esta afirmación, Montaño comentó acerca de una ocasión en la que contempló y comparó los cuadros en los que aparecen las fotos de los congresistas de los gobiernos del antiguo sistema neoliberal con los del actual. “Antes, las mujeres congresistas eran muy pocas, en cambio ahora, existe una presencia notoria”, afirmó.
La presidenta de la Coordinadora en Defensa del Proceso de Cambio (Codecam), Leonilda Zurita, quien tuvo la satisfacción de luchar junto con el Presidente cuando aún era un joven dirigente del trópico, señaló que él fue uno de los pocos líderes sindicales que apoyó la participación de las mujeres en las organizaciones sindicales.
“Las mujeres empezamos a romper con la discriminación y el machismo gracias al hermano Evo”, remarcó Zurita; además agregó que en sus discursos, Morales convocaba continuamente a las mujeres a organizarse.
Fuente: Cambio
Fue la ex presidenta de Bolivia Lydia Gueiler Tejada quien instituyó el 11 de octubre como Día de la Mujer Boliviana, en honor del nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Ribero, catalogada como la precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas, el año 1980.
De acuerdo con el senador del Movimiento Al Socialismo Adolfo Mendoza, desde ese tiempo hasta la actualidad, muchos cambios consolidaron la conquista femenina de espacios de poder y decisión en Bolivia.
La presidencia de dos mujeres que encabezaron la Asamblea Legislativa del Estado es uno de los logros que más admiración y reconocimiento ocasiona dentro y fuera el país. “Me emocionó muchísimo ver que en Bolivia las dos presidentas de las dos cámaras legislativas sean mujeres”, remarcó en una entrevista a Cambio la activista colombiana por los derechos políticos de la mujer en América Latina, Lourdes Castro.
Castro enfatizó que la presencia de ambas mujeres en este espacio de decisión se consolida con los avances legislativos en su beneficio. “Lo más destacable es que ambas son mujeres comprometidas e identificadas con las causas de su género”, destacó Castro.
A este logro histórico se añade la asunción de la titular de la Cámara de Senadores, Gabriela Montaño, el 23 de septiembre de 2012, como primera presidenta del Estado Plurinacional y segunda mandataria en la historia del país.
“Me sentí profundamente alagada por la confianza demostrada por el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera cuando me dieron la posibilidad de ejercer el poder presidencial interinamente, que considero un acto de reconocimiento a las millones de mujeres y jóvenes que todos los días construyen la patria”, expresó la ex primera mandataria del Estado en una entrevista a Cambio.
Al respecto, Delgado reveló que el Presidente y el Vicepresidente, más allá de dar cumplimiento a la ley de paridad y alternancia (que garantiza la participación del 50 por ciento de las mujeres en el régimen electoral), piensan que la mujer demuestra su capacidad para ocupar por méritos propios espacios de decisión. “Indudablemente es resultado de una voluntad política colectiva encabezada por el presidente Evo Morales en coordinación con las organizaciones sociales. Antes de estos seis años de Gobierno, para la mujer no hubo ninguna posibilidad de ocupar espacios de tomas de decisión”, dijo Delgado.
En apoyo a esta afirmación, Montaño comentó acerca de una ocasión en la que contempló y comparó los cuadros en los que aparecen las fotos de los congresistas de los gobiernos del antiguo sistema neoliberal con los del actual. “Antes, las mujeres congresistas eran muy pocas, en cambio ahora, existe una presencia notoria”, afirmó.
La presidenta de la Coordinadora en Defensa del Proceso de Cambio (Codecam), Leonilda Zurita, quien tuvo la satisfacción de luchar junto con el Presidente cuando aún era un joven dirigente del trópico, señaló que él fue uno de los pocos líderes sindicales que apoyó la participación de las mujeres en las organizaciones sindicales.
“Las mujeres empezamos a romper con la discriminación y el machismo gracias al hermano Evo”, remarcó Zurita; además agregó que en sus discursos, Morales convocaba continuamente a las mujeres a organizarse.
Fuente: Cambio
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miércoles, 21 de marzo de 2012
Ciudad de Cochabamba: Concejo aprobó nuevas distinciones
BI (20-03-12).- En el marco del Bicentenario de las Heroínas de la Coronilla, en sesión ordinaria el Concejo Municipal aprobó las distinciones con presea dorada con los denominativos “Doña Sara Ugarte de Salamanca” y “Doña María Manuela Gandarillas”.
La distinción “Doña Sara Ugarte de Salamanca” podrá otorgarse a todas aquellas personas mujeres que hubiesen destacado por su entrega desinteresada en pro de la ciudad y sus habitantes desde el área económica, social, política y cultural en que se destacaron por Cochabamba.
Entre tanto la condecoración con denominativo “Doña María Manuela Gandarillas” podrá ser otorgada a todas aquellas instituciones de mujeres que se hubiesen destacado por su entrega desinteresada, valor, lucha, perseverancia, tesón y sacrificio por el bien de Cochabamba y el País.
Un 27 de mayo de 2012, un grupo de valerosas mujeres cochabambinas entraron en el escenario histórico de Cochabamba demostrando su valentía y valor inigualables en defensa de la Patria contra el ejercito realista que no respeto la condición de mujeres casi indefensas. En memoria de ese hecho valeroso se erigió el monumento a las Heroínas de la Coronilla, y la promotora constante y artífice de esta obra fue doña Sara Ugarte de Salamanca como ejemplo de valor y reconocimiento por este logro el Concejo decidió nominar una distinción a su nombre, explicó la concejal secretaria, Beatriz Zegarra.
La autoridad, informó que se realizará en coordinación con la Oficialía Superior de Cultura la correspondiente convocatoria a la ciudadanía donde cada postulante deberá presentar la documentación respaldatoria.
Las distinciones se realizarán en acto solemne en conmemoración al Bicentenario de las Heroínas de la Coronilla.
Fuente: Bolivia Informa
La distinción “Doña Sara Ugarte de Salamanca” podrá otorgarse a todas aquellas personas mujeres que hubiesen destacado por su entrega desinteresada en pro de la ciudad y sus habitantes desde el área económica, social, política y cultural en que se destacaron por Cochabamba.
Entre tanto la condecoración con denominativo “Doña María Manuela Gandarillas” podrá ser otorgada a todas aquellas instituciones de mujeres que se hubiesen destacado por su entrega desinteresada, valor, lucha, perseverancia, tesón y sacrificio por el bien de Cochabamba y el País.
Un 27 de mayo de 2012, un grupo de valerosas mujeres cochabambinas entraron en el escenario histórico de Cochabamba demostrando su valentía y valor inigualables en defensa de la Patria contra el ejercito realista que no respeto la condición de mujeres casi indefensas. En memoria de ese hecho valeroso se erigió el monumento a las Heroínas de la Coronilla, y la promotora constante y artífice de esta obra fue doña Sara Ugarte de Salamanca como ejemplo de valor y reconocimiento por este logro el Concejo decidió nominar una distinción a su nombre, explicó la concejal secretaria, Beatriz Zegarra.
La autoridad, informó que se realizará en coordinación con la Oficialía Superior de Cultura la correspondiente convocatoria a la ciudadanía donde cada postulante deberá presentar la documentación respaldatoria.
Las distinciones se realizarán en acto solemne en conmemoración al Bicentenario de las Heroínas de la Coronilla.
Fuente: Bolivia Informa
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jueves, 8 de marzo de 2012
Encuentro de mujeres propone: Profundizar el Estado Plurinacional para el Vivir Bien
PD (7-03-12).- En instalaciones del Banco Central de Bolivia la mañana de este miércoles, se dio inicio al Primer Encuentro Nacional De Mujeres “Priorizando El Estado Plurinacional para El Vivir Bien”, en conmemoración del día Internacional de las Mujeres y en Homenaje a la periodista asesinada en la ciudad de El Alto, Verónica Peñasco Layme. El mismo se clausura el jueves, con una marcha y posteriormente con las palabras de Homenaje a la Mujer, de parte del Presidente del Estado Plurinacional, Dn. Evo Morales Ayma.
“Hemos decidido las mujeres articularnos unirnos con los diferentes órganos, las organizaciones sociales para profundizar el Estado Plurinacional. Nosotras somos el aporte para consolidar el estado Plurinacional nadie nos lo va a consolidar, nosotras tenemos que trabajar, tenemos que revisar y además preguntarnos cuanto estoy aportando en la construcción del Estado Plurinacional”, afirmo Máxima Apaza, Secretaria Ejecutiva de la Organización de Mujeres Juana Azurduy.
La presidenta de la Cámara de Diputados Rebeca Delgado Burgoa a momento de inaugurar el evento dijo: “Necesitamos reflexionar, necesitamos debatir, necesitamos darnos cuenta que temas tan delicados que tienen que ver con desarrollo con acceso a la salud de pueblos indígenas que antes han sido olvidados en nuestro país ahora se politiza y gente que nunca había defendido los derechos de los pueblos indígenas ahora resultan portavoces, resulta que ahora son los que nos quieren interpelar (…), ahora el camino va hacer la consulta previa, va hacer hermanas el camino del ejercicio constitucional. Creemos realmente que vamos a seguir caminando juntas luchando por el pleno ejercicio de nuestros derechos, esta va a ser nuestra consigna para seguir profundizando el Estado Plurinacional en el cual creemos”.
Leonilda Zurita, presidenta de la Dirección Departamental de Cochabamba, declaro que el proceso de cambio se tiene que trabajar día a día, que se avanzando, “a pesar que algunos digan que no, solo quiero mencionar tres cositas compañeras, primero nuestros hijos y nuestras hijas salen bachilleres y de inmediato, tienen su título de bachiller gratis, después las dos rentas y hoy también se aumenta de nuestros hermanos con discapacidad. El Juancito Pinto, la renta vitalicia para los abuelitos, abuelitas y el bono Juana Azurduy, cuando otros gobiernos daban eso?. El 22 de enero nuestro hermano presidente Evo Morales nos ha informado, que en 180 años apenas los gobiernos neoliberales, habían ahorrado un millón setecientos ochenta mil dólares. Hoy nuestro hermano presidente en cuatro años de República de Bolivia y dos de Estado Plurinacional ha ahorrado más de diez mil millones de dólares”.
Por su parte, Isabel Ortega Viceministra de Justicia Indígena Originaria Campesina, afirmo que se está realizando una alianza con mujeres indígenas originarias campesinas, profesionales y no profesionales de diferentes áreas rurales. “Es importante este encuentro para nosotras porque no solamente nos vamos a reunir nacionalmente sino también internacionalmente compañeras, hacer la fuerza, hacer la unión, discutimos pero estamos hermanadas todas y todos”.
Programa para el día jueves 8 de marzo
7:30 Concentración para la Gran Marcha de las Mujeres (Puerta de la Cervecería Boliviana Nacional)
9:30 Llegada de la marcha al Banco Central de Bolivia
10:00 Inicio Acto Central
10:05 Palabras de Bienvenida
10:30 Palabras de homenaje por el Día Internacional de la Mujer
12:00 Almuerzo
Fuente: Prensa Diputados
“Hemos decidido las mujeres articularnos unirnos con los diferentes órganos, las organizaciones sociales para profundizar el Estado Plurinacional. Nosotras somos el aporte para consolidar el estado Plurinacional nadie nos lo va a consolidar, nosotras tenemos que trabajar, tenemos que revisar y además preguntarnos cuanto estoy aportando en la construcción del Estado Plurinacional”, afirmo Máxima Apaza, Secretaria Ejecutiva de la Organización de Mujeres Juana Azurduy.
La presidenta de la Cámara de Diputados Rebeca Delgado Burgoa a momento de inaugurar el evento dijo: “Necesitamos reflexionar, necesitamos debatir, necesitamos darnos cuenta que temas tan delicados que tienen que ver con desarrollo con acceso a la salud de pueblos indígenas que antes han sido olvidados en nuestro país ahora se politiza y gente que nunca había defendido los derechos de los pueblos indígenas ahora resultan portavoces, resulta que ahora son los que nos quieren interpelar (…), ahora el camino va hacer la consulta previa, va hacer hermanas el camino del ejercicio constitucional. Creemos realmente que vamos a seguir caminando juntas luchando por el pleno ejercicio de nuestros derechos, esta va a ser nuestra consigna para seguir profundizando el Estado Plurinacional en el cual creemos”.
Leonilda Zurita, presidenta de la Dirección Departamental de Cochabamba, declaro que el proceso de cambio se tiene que trabajar día a día, que se avanzando, “a pesar que algunos digan que no, solo quiero mencionar tres cositas compañeras, primero nuestros hijos y nuestras hijas salen bachilleres y de inmediato, tienen su título de bachiller gratis, después las dos rentas y hoy también se aumenta de nuestros hermanos con discapacidad. El Juancito Pinto, la renta vitalicia para los abuelitos, abuelitas y el bono Juana Azurduy, cuando otros gobiernos daban eso?. El 22 de enero nuestro hermano presidente Evo Morales nos ha informado, que en 180 años apenas los gobiernos neoliberales, habían ahorrado un millón setecientos ochenta mil dólares. Hoy nuestro hermano presidente en cuatro años de República de Bolivia y dos de Estado Plurinacional ha ahorrado más de diez mil millones de dólares”.
Por su parte, Isabel Ortega Viceministra de Justicia Indígena Originaria Campesina, afirmo que se está realizando una alianza con mujeres indígenas originarias campesinas, profesionales y no profesionales de diferentes áreas rurales. “Es importante este encuentro para nosotras porque no solamente nos vamos a reunir nacionalmente sino también internacionalmente compañeras, hacer la fuerza, hacer la unión, discutimos pero estamos hermanadas todas y todos”.
Programa para el día jueves 8 de marzo
7:30 Concentración para la Gran Marcha de las Mujeres (Puerta de la Cervecería Boliviana Nacional)
9:30 Llegada de la marcha al Banco Central de Bolivia
10:00 Inicio Acto Central
10:05 Palabras de Bienvenida
- Julia Ramos, Secretaria Ejecutiva de CNMCIOB “Bartolina Sisa”
- Roberta Vargas – CONATESBOL – PLANE
- Martha Lanza en representación de organizaciones no gubernamentales
- Yoriko Yasukawa – Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia, en representación de la Cooperación Internacional
- Claudia Peña, Ministra de Autonomías, en representación de las Ministras
10:30 Palabras de homenaje por el Día Internacional de la Mujer
- Evo Morales Ayma, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia
12:00 Almuerzo
Fuente: Prensa Diputados
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martes, 11 de octubre de 2011
Día de la Mujer celebra vida de Adela Zamudio
Op (11-10-11).- Adela Zamudio nació en Cochabamba el 11 de octubre de 1854, un miércoles, “a la hora 4:45, poco antes de romper el alba, en su alojamiento de la casa quinta de Juan de la Cruz Torres y María de las Nieves Moscoso de Torres, destinada a convertirse cinco años más tarde en el monasterio de las Capuchinas”, informa Augusto Guzmán en su “Biografía de una mujer ilustre”. (...)
Al cumplir 15 años, en 1869, Adela Zamudio publicó en “El Heraldo” su primer poema titulado “Dos Rosas”, y ya entonces firmaba bajo el pseudónimo de “Soledad”, nombre de guerra que además de delatar la melancolía de su carácter, revela que entre sus primeras lecturas literarias figura la novela de Bartolomé Mitre titulada precisamente “Soledad”.
Bartolomé Mitre llegó al Alto Perú (hoy Bolivia) junto al abuelo de Adela Zamudio, Máximo Zamudio, quien fue secretario de comando en el Ejército Auxiliar argentino del general Castelli, durante la Guerra de la Independencia. Ese pasado heroico y glorioso que corría en la venas de Adela Zamudio, influyó indudablemente en la formación de su espíritu libertario (...).
Adela Zamudio leyó toda la obra de Shakespeare en su lengua original, y se dio el gusto de traducir a Longfellow.
En 1887 el editor argentino Jacobo Pausser publica en Buenos Aires su primer libro, “Ensayos poéticos”, obra que mereció elogio unánime de críticos y lectores, “lo que contribuyó decisivamente a que su autora cobrara seguridad y confianza en lo referente a los resultados de un voluntarioso proceso de aprendizaje cultural y literario que, hasta el momento, había transcurrido por cauces autodidácticos”, dice Jorge Giró.
Alentada por este creciente prestigio, en 1890, publica “Violeta o la princesa azul”, obra compuesta en los escasos ratos libres que disponía en su esforzado empeño por alcanzar una formación académica y un nivel cultural que le permitiesen ejercer la profesión de maestra. Finalmente en aquel mismo año 1890 logró ingresar en el magisterio profesional, al ser admitida como maestra en la escuela San Alberto de Cochabamba. A partir de entonces comenzó a desplegar una fecunda actividad pedagógica orientada a la eliminación de las trabas y los perjuicios reaccionarios que lastraban el aprendizaje académico y la formación espiritual de las jóvenes bolivianas.
Entre las enseñanzas que imparte a las niñas de la ciudad, además de letras, están las artes plásticas. Zamudio solía ilustrar sus versos con dibujos y pintaba óleos -la Virgen de Santa Clara su modelo favorita- con inigualable maestría. En su casa de la calle Ayacucho abrió una Academia de Dibujo y Pintura.
Zamudio reclamó la necesidad de introducir el laicismo en los programas académicos nacionales, lanzando algunas propuestas audaces para su época, como la instauración del matrimonio civil, el derecho al divorcio y la separación de los poderes de la Iglesia católica y del Estado. Impulsó la enseñanza gratuita y laica, denunció fuertemente el “primitivismo patriarcal” de la sociedad.
Polémica con la Iglesia
Estas ideas, plasmadas no sólo en las aulas del liceo para señoritas que fundó en 1905, sino también en varios artículos y ensayos pedagógicos que publicó en diferentes medios, la arrastraron hacia muchas polémicas sostenidas contra los elementos más reaccionarios del conservadurismo religioso y político boliviano, entre los que se hizo famoso, por su virulento enfrentamiento con Adela Zamudio, el padre Francisco Pierini, promotor de un movimiento ultra conservador que, bajo el nombre de “Liga de Señoritas Católicas”, pretendió defender los arcaicos privilegios legales y fiscales de la Iglesia católica en el sistema educativo del país, además de excomulgar a Adela Zamudio. (...).
La polémica adquirió alcance nacional y un grupo de poetas de todo el país lanzó una proclama de solidaridad con Zamudio. Respaldaban a la combativa poetisa, entre otros, Rodolfo Soria Galvarro, Rosendo Villalobos, Franz Tamayo, Benjamín Guzmán, Gregorio Reynolds, Emilio Finot, Juan Francisco Bedregal, Abel Alarcón y Raúl Jaimes Freyre.
Fuente: Opinion
Al cumplir 15 años, en 1869, Adela Zamudio publicó en “El Heraldo” su primer poema titulado “Dos Rosas”, y ya entonces firmaba bajo el pseudónimo de “Soledad”, nombre de guerra que además de delatar la melancolía de su carácter, revela que entre sus primeras lecturas literarias figura la novela de Bartolomé Mitre titulada precisamente “Soledad”.
Bartolomé Mitre llegó al Alto Perú (hoy Bolivia) junto al abuelo de Adela Zamudio, Máximo Zamudio, quien fue secretario de comando en el Ejército Auxiliar argentino del general Castelli, durante la Guerra de la Independencia. Ese pasado heroico y glorioso que corría en la venas de Adela Zamudio, influyó indudablemente en la formación de su espíritu libertario (...).
Adela Zamudio leyó toda la obra de Shakespeare en su lengua original, y se dio el gusto de traducir a Longfellow.
En 1887 el editor argentino Jacobo Pausser publica en Buenos Aires su primer libro, “Ensayos poéticos”, obra que mereció elogio unánime de críticos y lectores, “lo que contribuyó decisivamente a que su autora cobrara seguridad y confianza en lo referente a los resultados de un voluntarioso proceso de aprendizaje cultural y literario que, hasta el momento, había transcurrido por cauces autodidácticos”, dice Jorge Giró.
Alentada por este creciente prestigio, en 1890, publica “Violeta o la princesa azul”, obra compuesta en los escasos ratos libres que disponía en su esforzado empeño por alcanzar una formación académica y un nivel cultural que le permitiesen ejercer la profesión de maestra. Finalmente en aquel mismo año 1890 logró ingresar en el magisterio profesional, al ser admitida como maestra en la escuela San Alberto de Cochabamba. A partir de entonces comenzó a desplegar una fecunda actividad pedagógica orientada a la eliminación de las trabas y los perjuicios reaccionarios que lastraban el aprendizaje académico y la formación espiritual de las jóvenes bolivianas.
Entre las enseñanzas que imparte a las niñas de la ciudad, además de letras, están las artes plásticas. Zamudio solía ilustrar sus versos con dibujos y pintaba óleos -la Virgen de Santa Clara su modelo favorita- con inigualable maestría. En su casa de la calle Ayacucho abrió una Academia de Dibujo y Pintura.
Zamudio reclamó la necesidad de introducir el laicismo en los programas académicos nacionales, lanzando algunas propuestas audaces para su época, como la instauración del matrimonio civil, el derecho al divorcio y la separación de los poderes de la Iglesia católica y del Estado. Impulsó la enseñanza gratuita y laica, denunció fuertemente el “primitivismo patriarcal” de la sociedad.
Polémica con la Iglesia
Estas ideas, plasmadas no sólo en las aulas del liceo para señoritas que fundó en 1905, sino también en varios artículos y ensayos pedagógicos que publicó en diferentes medios, la arrastraron hacia muchas polémicas sostenidas contra los elementos más reaccionarios del conservadurismo religioso y político boliviano, entre los que se hizo famoso, por su virulento enfrentamiento con Adela Zamudio, el padre Francisco Pierini, promotor de un movimiento ultra conservador que, bajo el nombre de “Liga de Señoritas Católicas”, pretendió defender los arcaicos privilegios legales y fiscales de la Iglesia católica en el sistema educativo del país, además de excomulgar a Adela Zamudio. (...).
La polémica adquirió alcance nacional y un grupo de poetas de todo el país lanzó una proclama de solidaridad con Zamudio. Respaldaban a la combativa poetisa, entre otros, Rodolfo Soria Galvarro, Rosendo Villalobos, Franz Tamayo, Benjamín Guzmán, Gregorio Reynolds, Emilio Finot, Juan Francisco Bedregal, Abel Alarcón y Raúl Jaimes Freyre.
Fuente: Opinion
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Adela Zamudio,
Dia de la Mujer Boliviana
lunes, 11 de octubre de 2010
Las mujeres bolivianas festejan en medio de normas y poca efectividad
Empoderamiento (11-10-10).- Otro año más se festeja el día de la mujer boliviana, las calles se llenarán de flores, las redes sociales de felicitaciones, las autoridades de gobierno resaltarán los logros y la importancia del rol de la mujer en el país. Pero, ¿qué cambió en la sociedad boliviana respecto a la mujer de pollera, vestido, profesional, ama de casa?
Vayamos por pasos. Políticamente, el gobierno de Evo Morales, aprobó seis leyes que favorecen a la mujer: de Autonomías, del Órgano Electoral, del Órgano Judicial, del Tribunal Constitucional, del Régimen Electoral y, recientemente, la ley contra el Racismo y todo tipo de Discriminación. Estas nuevas normativas en esencia logran el apoyo a la inversión económica en programas de género por parte de los gobiernos nacional, departamental y municipal, su participación política y la equidad.
Un ejemplo en el tema de inversión, está estipulado en el capítulo de planificación de la ley de Autonomías, en la que se estipula que las gobernaciones, municipios y regiones deberán indicar cuánto están invirtiendo en el tema de género y en los proyectos cuyas beneficiaras sean las mujeres, modelo desde el que se podrá observar la inversión destinada por las entidades territoriales a las mujeres y ejercer un control social sobre estos recursos. Acerca de la participación política, la ley de Tribunal Constitucional señala que en la elección de magistrados/as, a modo de ejemplo práctico (Artículo 34, inciso 2 y 3), se incluyó que la mitad de personas pre-seleccionadas sean mujeres, y en la de los vocales (Artículo 48), las mujeres representarán la mitad de todos los electos.
La reciente promulgación de la ley contra el racismo y en contra todo tipo de discriminación, quizás se convierta en una de las normativas que refuercen la lucha de la mujer contra la discriminación y el racismo. Al parecer en la región andina ser mujer e indígena genera una doble discriminación: la étnica y la de género. Family Care International del Ecuador observó que en el sistema estatal de Administración de Justicia, por ejemplo, los elementos culturales son excluidos y el acceso es deficiente e insiste que uno de los principales retos de los Estados es construir una relación entre el Estado y las comunidades, el cual vincule la normativa nacional y respete los derechos ancestrales de las mujeres indígenas
El gobierno boliviano, dio un paso importante, debido a que la esencia de la normativa se refuerza en cuatro pilares: interculturalidad, igualdad, equidad y protección y buscará a un futuro lograr que la boliviana deje de estar subordinada al pensamiento y mandato del hombre. Si bien es un principio normativo, y aunque no sólo es una ley de protección a la mujer, ésta podrá ser incluida en aquella maquinaria machista llamado Estado a la cual siempre fue negada y el siguiente paso será la aceptación de los hombres como su par, su igual, no sólo en el campo político, sino en todos los estratos.
Es evidente, que mientras los papeles siguen siendo firmados aún quedan muchos temas por trabajar. Socialmente, la reivindicación femenina enfrenta un panorama poco alentador, en el cual la violencia contra la mujer se eleva con los años, en vez de reducirse. Según el Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), en la gestión 2007, se registraron 68.777 casos de violencia de género y en los datos parciales de la gestión 2008, el número de agresiones a mujeres se elevó a 69.695. Siendo Santa Cruz (16.559), El Alto (15.813) y Cochabamba (12.505) los lugares en los que se tiene un mayor número de casos de violencia contra la mujer. El 2009 se asesinaron en Bolivia a 143 niñas y mujeres, muertes de las cuales 98 fueron claramente tipificadas como feminicidios y 45 como asesinatos que ponen en evidencia la inseguridad ciudadana.
En cuanto a la salud, KURMI señala que en el área rural la mortalidad materna asciende a 650 mujeres al año. Pero, ¿por qué es tan alto el índice de mortandad en esta zona? Según esta fuente, existe una alta desconfianza en la medicina occidental porque el personal de salud no respeta las prácticas culturales durante el embarazo y el parto, a esto se suma el trato discriminatorio por parte de los funcionarios de salud, lo que genera que las mujeres del área rural desconfíen en los centros de salud y opten por seguir con sus prácticas culturales ancestrales como atender el parto en la casa.
Sólo el tema de violencia y salud generan dos agujeros negros en la protección de la mujer, y queda pendiente el tema de la salud sexual y reproductiva, la despenalización del aborto, etc. Así, sólo así, abordando esos temas espinosos harán que la participación en la política sea efectiva y equitativa y las leyes, especialmente la lucha contra el racismo y discriminación, adquirirán un rostro femenino.
¿Por qué se festeja el 11 de octubre el día de la mujer?
Un artículo escrito por Wilson García Mérida, indica que fue la presidenta Lidia Guiler Tejada, durante su corto mandato en 1980, quien instituyó el 11 de octubre como el día de la Mujer Boliviana a través de un Decreto Supremo, esto en honor al nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Ribero.
Zamudio fue una audaz revolucionaria para su tiempo (1854-1928), sus ideas y pensamiento quebraron a la sociedad boliviana. La petición del matrimonio civil, el divorcio, la introducción del laicismo en la educación, la separación de los poderes entre la Iglesia Católica y el Estado forjaron la personalidad de Soledad –pseudónimo con el que firmaba sus artículos en el periódico-e imprimió su sello con sus versos en las venas de la sociedad patriarcal a la que aún las mujeres bolivianas pertenecen.
Por lo que vale recordar algunas de las palabras de esta poetisa: “¡Oh, mortal! / ¡Oh mortal privilegiado, / que de perfecto y cabal / gozas seguro renombre! / para ello ¿qué te ha bastado? / Nacer hombre” (Verso final del poema “Nacer Hombre”).
Datos de interés
Fuente: Convenio para el empoderamiento de la Mujer
Vayamos por pasos. Políticamente, el gobierno de Evo Morales, aprobó seis leyes que favorecen a la mujer: de Autonomías, del Órgano Electoral, del Órgano Judicial, del Tribunal Constitucional, del Régimen Electoral y, recientemente, la ley contra el Racismo y todo tipo de Discriminación. Estas nuevas normativas en esencia logran el apoyo a la inversión económica en programas de género por parte de los gobiernos nacional, departamental y municipal, su participación política y la equidad.
Un ejemplo en el tema de inversión, está estipulado en el capítulo de planificación de la ley de Autonomías, en la que se estipula que las gobernaciones, municipios y regiones deberán indicar cuánto están invirtiendo en el tema de género y en los proyectos cuyas beneficiaras sean las mujeres, modelo desde el que se podrá observar la inversión destinada por las entidades territoriales a las mujeres y ejercer un control social sobre estos recursos. Acerca de la participación política, la ley de Tribunal Constitucional señala que en la elección de magistrados/as, a modo de ejemplo práctico (Artículo 34, inciso 2 y 3), se incluyó que la mitad de personas pre-seleccionadas sean mujeres, y en la de los vocales (Artículo 48), las mujeres representarán la mitad de todos los electos.
La reciente promulgación de la ley contra el racismo y en contra todo tipo de discriminación, quizás se convierta en una de las normativas que refuercen la lucha de la mujer contra la discriminación y el racismo. Al parecer en la región andina ser mujer e indígena genera una doble discriminación: la étnica y la de género. Family Care International del Ecuador observó que en el sistema estatal de Administración de Justicia, por ejemplo, los elementos culturales son excluidos y el acceso es deficiente e insiste que uno de los principales retos de los Estados es construir una relación entre el Estado y las comunidades, el cual vincule la normativa nacional y respete los derechos ancestrales de las mujeres indígenas
El gobierno boliviano, dio un paso importante, debido a que la esencia de la normativa se refuerza en cuatro pilares: interculturalidad, igualdad, equidad y protección y buscará a un futuro lograr que la boliviana deje de estar subordinada al pensamiento y mandato del hombre. Si bien es un principio normativo, y aunque no sólo es una ley de protección a la mujer, ésta podrá ser incluida en aquella maquinaria machista llamado Estado a la cual siempre fue negada y el siguiente paso será la aceptación de los hombres como su par, su igual, no sólo en el campo político, sino en todos los estratos.
Es evidente, que mientras los papeles siguen siendo firmados aún quedan muchos temas por trabajar. Socialmente, la reivindicación femenina enfrenta un panorama poco alentador, en el cual la violencia contra la mujer se eleva con los años, en vez de reducirse. Según el Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), en la gestión 2007, se registraron 68.777 casos de violencia de género y en los datos parciales de la gestión 2008, el número de agresiones a mujeres se elevó a 69.695. Siendo Santa Cruz (16.559), El Alto (15.813) y Cochabamba (12.505) los lugares en los que se tiene un mayor número de casos de violencia contra la mujer. El 2009 se asesinaron en Bolivia a 143 niñas y mujeres, muertes de las cuales 98 fueron claramente tipificadas como feminicidios y 45 como asesinatos que ponen en evidencia la inseguridad ciudadana.
En cuanto a la salud, KURMI señala que en el área rural la mortalidad materna asciende a 650 mujeres al año. Pero, ¿por qué es tan alto el índice de mortandad en esta zona? Según esta fuente, existe una alta desconfianza en la medicina occidental porque el personal de salud no respeta las prácticas culturales durante el embarazo y el parto, a esto se suma el trato discriminatorio por parte de los funcionarios de salud, lo que genera que las mujeres del área rural desconfíen en los centros de salud y opten por seguir con sus prácticas culturales ancestrales como atender el parto en la casa.
Sólo el tema de violencia y salud generan dos agujeros negros en la protección de la mujer, y queda pendiente el tema de la salud sexual y reproductiva, la despenalización del aborto, etc. Así, sólo así, abordando esos temas espinosos harán que la participación en la política sea efectiva y equitativa y las leyes, especialmente la lucha contra el racismo y discriminación, adquirirán un rostro femenino.
¿Por qué se festeja el 11 de octubre el día de la mujer?
Un artículo escrito por Wilson García Mérida, indica que fue la presidenta Lidia Guiler Tejada, durante su corto mandato en 1980, quien instituyó el 11 de octubre como el día de la Mujer Boliviana a través de un Decreto Supremo, esto en honor al nacimiento de la escritora, maestra, poetisa y luchadora social Adela Zamudio Ribero.
Zamudio fue una audaz revolucionaria para su tiempo (1854-1928), sus ideas y pensamiento quebraron a la sociedad boliviana. La petición del matrimonio civil, el divorcio, la introducción del laicismo en la educación, la separación de los poderes entre la Iglesia Católica y el Estado forjaron la personalidad de Soledad –pseudónimo con el que firmaba sus artículos en el periódico-e imprimió su sello con sus versos en las venas de la sociedad patriarcal a la que aún las mujeres bolivianas pertenecen.
Por lo que vale recordar algunas de las palabras de esta poetisa: “¡Oh, mortal! / ¡Oh mortal privilegiado, / que de perfecto y cabal / gozas seguro renombre! / para ello ¿qué te ha bastado? / Nacer hombre” (Verso final del poema “Nacer Hombre”).
Datos de interés
- Las mujeres entre 15 y 44 años de edad corren mayor riesgo de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes de vehículos, guerra y malaria, según estadísticas del Banco Mundial.
- Existen 102 Estados que no cuentan con disposiciones legales específicas contra la violencia doméstica. La violación dentro del matrimonio no es un delito enjuiciable en al menos 53 Estados. Solamente 93 Estados (de los 191 estudiados) cuentan con alguna disposición legislativa que prohíbe el tráfico de seres humanos.
- El feminicidio es una de las aberraciones de la violencia contra la mujer, según algunos datos, en Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y los Estados Unidos, del 40 al 70% de las mujeres víctimas de asesinato fueron asesinadas por sus parejas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Bolivia el 2004 se registraron 439 hechos de feminicidio, éste término ni siquiera está reconocido dentro del Código Penal de este país.
Fuente: Convenio para el empoderamiento de la Mujer
Siete de cada diez mujeres son víctimas de violencia
Cambio (11-10-10).- En el Día de la Mujer Boliviana, que conmemora el natalicio de la primera feminista del país, Adela Zamudio, perduran aún la marginación, el sometimiento y la humillación hacia la mujer. En Bolivia, 7 de cada 10 mujeres son víctimas de violencia, informó Carola Siñani, responsable del área funcional del buen trato para la prevención de violencia del Ministerio de Salud y Deportes.
“En nuestro país, 7 de cada 10 mujeres sufrieron algún tipo de violencia y 1 de cada 4 mujeres son víctimas de violencia sexual, lo grave es que sólo el 0,01 por ciento de las denuncias terminó con una sentencia”, indicó la funcionaria a la agencia de noticias (ABI).
Dijo que la violencia se presenta más contra las mujeres que contra los varones y el mayor número de casos de violencia intrafamiliar se registra en La Paz.
La Policía Boliviana cataloga cuatro tipos frecuentes de violencia: física, psicológica, sexual y abandono, precisó a la conclusión de un taller que abordó la problemática.
Los datos estadísticos de vigilancia epidemiológica del Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS) señalan que la cifra de casos de otras violencias contra las mujeres se incrementaron en más del 35 por ciento entre 2008 y 2009, mientras que la violencia intrafamiliar se redujo en un 10 por ciento.
El jefe de gabinete del Ministerio de Salud, Eduardo Ayllón, expresó que “es un gran avance el tratar la violencia a través de la promoción de una política del buen trato, en la convivencia de una sociedad, que de por sí crea antagonismos, desigualdades e inequidades; es donde están las bases de la violencia, todo tiene que ver con la estructuración de la sociedad”.
Por su parte, la viceministra de igualdad de Oportunidades, Evelyn Llanos, señaló que se trabaja en la implementación del Plan Nacional para la Igualdad de Oportunidades Mujeres Construyendo la Nueva Bolivia, Para Vivir Bien.
“Las mujeres no somos una minoría, ni un tema a tratar, las mujeres somos la mitad de cada pueblo”, manifestó.
El Plan de Igualdad de Oportunidades se ejecuta en seis ejes: salud, educación, violencia en razón de género, ciudadanía y participación política, económico productivo y fortalecimiento institucional.
Se recuerda a la primera feminista del país
Día de la Mujer. Bolivia celebra esta fecha desde el 11 de octubre de 1980, en memoria de la poetisa y escritora Adela Zamudio (1854-1928).
La poetisa. Además de su pasión por la lírica fue una luchadora incansable por los derechos de la mujer. Por eso se la considera como la pionera del feminismo en Bolivia.
Una luchadora. A través de su poesía denunció la marginación de la mujer del voto, conquista que hoy permite una mejor calidad de vida a la mujer.
Fuente: Cambio
“En nuestro país, 7 de cada 10 mujeres sufrieron algún tipo de violencia y 1 de cada 4 mujeres son víctimas de violencia sexual, lo grave es que sólo el 0,01 por ciento de las denuncias terminó con una sentencia”, indicó la funcionaria a la agencia de noticias (ABI).
Dijo que la violencia se presenta más contra las mujeres que contra los varones y el mayor número de casos de violencia intrafamiliar se registra en La Paz.
La Policía Boliviana cataloga cuatro tipos frecuentes de violencia: física, psicológica, sexual y abandono, precisó a la conclusión de un taller que abordó la problemática.
Los datos estadísticos de vigilancia epidemiológica del Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS) señalan que la cifra de casos de otras violencias contra las mujeres se incrementaron en más del 35 por ciento entre 2008 y 2009, mientras que la violencia intrafamiliar se redujo en un 10 por ciento.
El jefe de gabinete del Ministerio de Salud, Eduardo Ayllón, expresó que “es un gran avance el tratar la violencia a través de la promoción de una política del buen trato, en la convivencia de una sociedad, que de por sí crea antagonismos, desigualdades e inequidades; es donde están las bases de la violencia, todo tiene que ver con la estructuración de la sociedad”.
Por su parte, la viceministra de igualdad de Oportunidades, Evelyn Llanos, señaló que se trabaja en la implementación del Plan Nacional para la Igualdad de Oportunidades Mujeres Construyendo la Nueva Bolivia, Para Vivir Bien.
“Las mujeres no somos una minoría, ni un tema a tratar, las mujeres somos la mitad de cada pueblo”, manifestó.
El Plan de Igualdad de Oportunidades se ejecuta en seis ejes: salud, educación, violencia en razón de género, ciudadanía y participación política, económico productivo y fortalecimiento institucional.
Se recuerda a la primera feminista del país
Día de la Mujer. Bolivia celebra esta fecha desde el 11 de octubre de 1980, en memoria de la poetisa y escritora Adela Zamudio (1854-1928).
La poetisa. Además de su pasión por la lírica fue una luchadora incansable por los derechos de la mujer. Por eso se la considera como la pionera del feminismo en Bolivia.
Una luchadora. A través de su poesía denunció la marginación de la mujer del voto, conquista que hoy permite una mejor calidad de vida a la mujer.
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